
En una jornada cargada de memoria y reconocimiento, Nueve de Julio recordó a Jesús Abel Blanco, nacido en esta ciudad hace 100 años, el 20 de agosto de 1926. Entre los testimonios que recuperaron distintos aspectos de su trayectoria se destacó el de Miguel Mingote, quien acompañó a Blanco durante su gestión municipal como secretario de Hacienda.
Mingote comenzó su intervención recordando que fue el propio Blanco quien lo convocó para integrar su gabinete, pese a que no lo conocía personalmente. Por entonces, Mingote era síndico de la Cooperativa Eléctrica y contador público.
A partir de allí, reconstruyó algunos de los primeros episodios de aquella administración. Recordó que una de las primeras indicaciones que recibió de Blanco fue desmontar el set de filmación instalado durante la gestión anterior y poner los equipos a la venta.
“Eso fue el 10 de diciembre de 1991”, recordó Mingote, quien vinculó aquella decisión con una concepción de gobierno que buscaba evitar estructuras destinadas a manipular la opinión pública.
Al día siguiente, según relató, Blanco dispuso realizar un relevamiento de las entidades de bien público de Nueve de Julio. El registro identificó inicialmente unas 200 instituciones y posteriormente permitió regularizar la situación de 145 entidades.
Para Mingote, ese episodio sintetiza una de las principales características de la gestión de Blanco: gobernar junto a la comunidad organizada.
“Jamás impuso una política pública, siempre la diseñó compartiendo criterios y escuchando voces diversas con los vecinos”, sostuvo, al mencionar tanto a sociedades de fomento como a instituciones representativas del sector rural.
Una política basada en el bien común
A lo largo de su exposición, Mingote puso el foco en la concepción política de Blanco y en su vínculo con los distintos sectores sociales.
Remarcó que no se trataba únicamente de una figura dedicada a los sectores más humildes, sino de un dirigente que buscaba atender las necesidades de toda la comunidad, priorizando especialmente a quienes tenían sus derechos más vulnerados.
Como ejemplo, recordó la actuación de Blanco frente a distintas emergencias hídricas. Según explicó, durante una de esas situaciones se decidió destinar recursos que estaban previstos para obras de cloacas en Ciudad Nueva para atender la emergencia y evitar el aislamiento de localidades del interior.
“Siempre priorizó el bien común”, resumió Mingote.
En esa línea, definió a Blanco como un dirigente que llevó a la práctica los principios de la doctrina social de la Iglesia, particularmente a través de la participación comunitaria, la solidaridad y la búsqueda de respuestas concretas desde el Estado.
Más de 2.700 respuestas habitacionales
Uno de los ejes centrales del recuerdo de Mingote estuvo relacionado con las políticas habitacionales impulsadas durante las gestiones de Blanco.
El exsecretario de Hacienda afirmó que durante ese período se gestionaron y concretaron más de 2.700 respuestas habitacionales en Nueve de Julio, entre viviendas, lotes sociales y módulos.
Según su relato, esas políticas tuvieron además un impacto sobre el acceso al suelo y a la vivienda, al ampliar la oferta y evitar una mayor concentración del suelo urbano.
Mingote sostuvo que Blanco entendía que acceder a una vivienda constituía un derecho ciudadano y no una herramienta para generar dependencia política.
En ese sentido, recordó una frase que atribuyó al propio exintendente: la gestión de una vivienda no debía generar ningún derecho del político sobre la familia beneficiaria.
“Eso es atender los derechos ciudadanos”, señaló.
El Estado como herramienta de transformación
Mingote también repasó obras de infraestructura y otras políticas desarrolladas durante aquellos años. Entre ellas mencionó la pavimentación, los accesos a localidades y diferentes inversiones públicas.
Uno de los ejemplos que recuperó fue el mecanismo utilizado para financiar obras de pavimento. Según relató, a partir de una propuesta surgida de un vecino se incorporó la posibilidad de incluir el pago de las cuotas de la obra en el recibo de energía eléctrica.
La modificación, sostuvo, permitió pasar de unas siete cuadras de pavimento por año a alrededor de 16.
Para Mingote, ese episodio refleja otra característica de Blanco: la capacidad de escuchar una propuesta surgida de la comunidad, incorporarla a la gestión y convertirla en una política concreta, sin atribuirse personalmente el mérito.
“Prefería llegar juntos que llegar rápido”
En otro tramo de su recuerdo, Mingote compartió algunas expresiones que, según dijo, quedaron grabadas en quienes trabajaron junto a Blanco.
Entre ellas mencionó una comparación con la herramienta de trabajo: Blanco decía preferir la llave inglesa, porque permite ajustar, antes que el martillo, que golpea y destruye.
También recordó otra de sus frases: “Prefiero llegar juntos que llegar rápido”.
Para Mingote, esas expresiones resumían una manera de hacer política basada en la búsqueda de acuerdos, el diálogo y la construcción colectiva.
También destacó la capacidad de Blanco para gestionar recursos ante los organismos provinciales y nacionales. Recordó que muchos viajes a La Plata podían comenzar temprano y terminar entrada la noche, pero que el objetivo era regresar con una obra o una respuesta concreta para Nueve de Julio.
Un dirigente cercano a la comunidad
El exsecretario de Hacienda también destacó la cercanía de Blanco con los vecinos.
Relató que el exintendente recorría habitualmente la ciudad y que permanecía disponible para atender las necesidades de la comunidad. En ese marco, recordó situaciones en las que, ante una familia que necesitaba asistencia para afrontar una intervención médica, Blanco buscaba que fuera el Estado el que diera una respuesta.
Mingote diferenció esa actitud de una concepción meramente asistencialista. Para él, Blanco entendía la solidaridad desde una perspectiva vinculada a los derechos y a la responsabilidad del Estado.
“Blanco valoraba la solidaridad y la fraternidad, no la caridad de que dan los que les sobra”, expresó.
“Jamás hubiese querido que una obra llevara su nombre”
Hacia el final de su exposición, Mingote sostuvo que Jesús Abel Blanco nunca habría buscado que las obras o políticas impulsadas durante su trayectoria llevaran su nombre.
Por el contrario, consideró que el exintendente prefería permanecer en el recuerdo de los vecinos y, especialmente, en las prácticas de quienes continuaran desarrollando la actividad política.
En ese sentido, recordó que Blanco atendía a los vecinos a cualquier hora y que nunca se alejaba de la comunidad.
“Prefería estar en el recuerdo de la gente”, resumió Mingote.
El exfuncionario cerró su intervención reivindicando la importancia de recuperar la historia y las realizaciones de dirigentes que, a su entender, dejaron una huella concreta en la comunidad.


