En una entrevista con Despertate programa de Cadena Nueve,Maxima 89.9 y Vision Plus, el Ing. Lisandro Torrens, titular del INTA 9 de Julio, ofreció un panorama detallado de la situación actual del instituto y los desafíos que enfrenta el sector agropecuario en el contexto de la crisis hídrica. A pesar de las complicaciones, destacó la resiliencia de los productores y la continuidad de la labor del INTA en un período de reorganización interna.
“Es cierto que con el fin de un año y el comienzo de otro siempre hay como una sensación de corte, de que algo va a cambiar, pero el campo sigue trabajando, y la tierra no entiende de calendarios. En el INTA seguimos adelante con los ensayos de maíz y soja que comenzamos a fines del año pasado”, explicó Torrens, al referirse a las actividades que continúan en marcha pese a las dificultades climáticas.
El INTA Nueve de Julio se encuentra en un proceso de reorganización administrativa debido al retiro voluntario de algunos de sus empleados. Si bien este proceso aún está en evaluación, Torrens confía en que la reestructuración será beneficiosa para el instituto, siempre que no se traduzca en un retroceso, sino en una mejora que permita al INTA continuar con su misión de apoyar a los productores y técnicos del sector agropecuario.
La crisis hídrica ha sido uno de los problemas más significativos para la zona, afectando a numerosos productores. Torrens reflexionó sobre la importancia de contar con una infraestructura adecuada para el manejo del agua, una de las claves para evitar inundaciones cíclicas. “El agua que está ahora, debería haber estado siempre en los bajos. La napa freática debe mantenerse a un nivel adecuado para permitir que los cultivos reciban el agua necesaria sin sufrir estrés hídrico. Hoy, el desafío es lograr mantener esa napa sin que el agua se pierda a través de los canales que no están en las mejores condiciones”, señaló.
En relación con la infraestructura hídrica, el titular del INTA lamentó la falta de participación en las reuniones posteriores de la mesa de coordinación sobre la crisis hídrica. Aunque INTA 9 de Julio fue invitado a la primera reunión del Comité de Cuenca, no volvió a ser convocado para definir acciones en conjunto. Esto, a pesar de que el INTA ha estado recopilando datos sobre la superficie afectada por las inundaciones desde marzo del año pasado, y realizando estimaciones periódicas sobre el impacto de la crisis hídrica en la zona.
Torrens también destacó que, a pesar de las dificultades con la inundación y la falta de infraestructura en algunos caminos rurales, el INTA 9 de Julio ha seguido trabajando junto a productores y contratistas para cumplir con los objetivos de investigación y asesoramiento planteados para la temporada. Gracias a la colaboración con la empresa Tribus, se logró mantener los ensayos y trabajos de campo que no pudieron desarrollarse debido a las dificultades de acceso en ciertas áreas afectadas.
A futuro, el INTA tiene previsto organizar una jornada técnica junto a la empresa Tribus, en la que se presentarán los resultados de los ensayos realizados en la campaña de maíz y soja. La jornada está proyectada para la primera semana de marzo, y podría dividirse en dos eventos separados para tratar cada cultivo por separado o realizarlo en una jornada única, dependiendo de las condiciones organizativas.
Finalmente, Lisandro Torrens reflexionó sobre la importancia de contar con una infraestructura vial adecuada, que permita el acceso a los campos sin interferir con la dinámica natural del agua. “Los caminos rurales deben adaptarse a la topografía de la región. Si no contamos con una buena infraestructura de caminos, estamos condenados a enfrentar los mismos problemas cíclicamente. La solución está en un rediseño de los caminos, manteniendo buenos canales y cunetas, y garantizando una red de drenaje eficiente”, subrayó.
A pesar de las adversidades, el titular del INTA mostró optimismo y remarcó que la clave para el futuro del sector agropecuario está en la colaboración y en la planificación a largo plazo, con un enfoque en la infraestructura y la adaptación a las nuevas realidades climáticas.
Con esta nota, Lisandro Torrens brindó una visión clara sobre el trabajo del INTA en la región, destacando tanto los desafíos como los avances en la adaptación del sector agropecuario a las condiciones cambiantes del clima, al tiempo que subrayó la importancia de la colaboración interinstitucional y la mejora de la infraestructura para un desarrollo más resiliente del campo.


