
El 3 de febrero de 1813, el Combate de San Lorenzo marcó un hito crucial en la lucha por la independencia de América Latina, consolidando la figura de José de San Martín y forjando el alma de los Granaderos a Caballo. En esta fecha se libró el primer y único enfrentamiento del célebre regimiento en el territorio actual de Argentina, un combate breve pero decisivo que demostraría la efectividad de las tácticas militares innovadoras de San Martín.
Este combate tuvo una preparación estratégica meticulosa. El Regimiento de Granaderos, creado en 1812 bajo el liderazgo de San Martín, fue concebido como un cuerpo de elite basado en la disciplina, el coraje y la lealtad, integrando gauchos, mulatos e indígenas que se convirtieron en los guerreros más temidos del campo de batalla.
El enfrentamiento tuvo lugar en el convento de San Carlos Borromeo, cerca del río Paraná. En la madrugada del 3 de febrero, San Martín, quien ya se había ganado el respeto de sus tropas y enemigos, dio la orden para un ataque sorpresivo. Los 250 soldados españoles, al mando de Antonio Zabala, habían llegado con la intención de saquear y abastecer a Montevideo. No sospechaban que, ocultos en la oscuridad, los Granaderos a Caballo se preparaban para una emboscada mortal.
San Martín dividió a sus hombres en dos grupos, atacando desde ambos flancos. En el feroz combate, el propio San Martín fue herido cuando su caballo fue abatido, dejándolo atrapado y vulnerable. Pero el valor de sus hombres fue inconmensurable: el granadero Baigorria salvó la vida de San Martín al interponerse con su lanza frente a un soldado realista, y el sargento Juan Bautista Cabral liberó a su comandante, aunque él mismo moriría poco después de ser herido en la acción.
El combate, que duró solo 15 minutos, resultó en una victoria aplastante para los patriotas: 40 muertos entre los españoles, 14 entre los Granaderos. Esta victoria no solo tuvo un impacto militar inmediato, sino que también dejó una marca indeleble en la historia, demostrando que la independencia americana requería profesionalismo y disciplina, un modelo que San Martín había logrado implementar con gran éxito. Además, la derrota de los españoles cortó los suministros a Montevideo y aseguró el litoral para las fuerzas patriotas.
Hoy recordamos, con orgullo y emoción, la valentía de esos hombres que, bajo el liderazgo de San Martín, hicieron historia en un acto de coraje y sacrificio. ¡Salú! Por la victoria de San Lorenzo y su impacto en la construcción de nuestra libertad.


