El Senasa tomó medidas sanitarias ante el hallazgo de triquinosis en General Villegas

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Interdictó predios de la zona tras detectar casos positivos de la enfermedad en las muestras analizadas por digestión péptica.

El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) realizó nuevos operativos sanitarios en respuesta al hallazgo de cerdos con triquinosis, en establecimientos de General Villegas, provincia de Buenos Aires.

Lincoln triquinosisProfesionales del Senasa, con el apoyo de la Patrulla Rural local, inspeccionaron los predios e interdictaron y enviaron a faena controlada a todos los porcinos encontrados en cada uno de los lugares.

El Senasa actuó tras el hallazgo de triquinosis porcina, detectada mediante la prueba de digestión péptica en muestras remitidas al laboratorio municipal de Villegas.

El Senasa trabajó junto con autoridades del Ministerio de Asuntos Agrarios de la provincia de Buenos Aires y la Municipalidad de General Villegas. En tanto, personal de bromatología incautó la mercadería existente en el local donde se elaboraban los embutidos.

Senasa recuerda:

La triquinosis es una enfermedad zoonótica que puede estar presente en la carne cruda o mal cocida de cerdos y ciertos animales de caza como jabalíes o pumas. Las personas se enferman cuando comen carne cruda, chacinados o embutidos  sin el control sanitario adecuado.

Los cerdos pueden contraer la triquinosis cuando son criados en malas condiciones de higiene, con presencia de roedores y alimentados con basura o restos de comida no adecuada.

Los cerdos parasitados no tienen síntomas y tampoco se alteran las características de su carne.

No existen vacunas ni tratamientos para realizar en el animal vivo, por lo tanto las medidas de prevención consisten en el cuidado de la higiene durante la crianza y, fundamentalmente, en el control de la carne previo al consumo.

La salazón, el ahumado y la cocción en microondas no son suficientes para matar las larvas del parásito.

En caso de faena domiciliaria para autoconsumo, antes de consumirla se debe enviar un trozo de músculo (preferentemente entraña) a un laboratorio para ser analizado mediante la técnica denominada Digestión Artificial, que permite detectar la presencia de larvas de Trichinella spp.