Pesar por la partida de una docente ejemplar

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Sra.
Directora
Cadena Nueve

Nos dirigimos a ese medio a los fines de hacer conocer las vivencias ante la noticia del fallecimiento de la señora Sara Elena Vélez de Gonella.

Una querida amiga me llamó para decirme, con lágrimas en la voz que este día jueves 13 de marzo de 2014, nuestra querida, respetada y admirada Sara Elena Vélez retiró su presencia de nuestro mundo habitual. La primera sensación de congoja y pena dejó paso a esta rápida reflexión sobre lo que creo que, a todos, nos dejó Sarita como ejemplo de valores de vida.

Ella fue docente de alma, sin especular si el sueldo le alcanzaba o compensaba por las horas extras que su responsabilidad y dedicación le imponían. Ella ejerció por elección su vocación docente durante muchos años como maestra y, los que la conocimos en los últimos años de ejercicio, como secretaria del ISETA. Fue famosa por su sentido de la ética, de la equidad y justicia, del orden para la eficiencia, por la comunicación y cumplimiento de las normas de la institución para que cada compañero encuentre los marcos de referencia sobre las que basar su desempeño y para que pudieran cobrar en tiempo y forma sus haberes; por su esfuerzo y sensibilidad al ayudar a destrabar conflictos burocráticos que siempre surgen en la administración de cualquier institución. Siempre con su parsimonia, su palabra amable y sensata, su sabiduría y compañerismo, la generosidad a la hora de compartir las golosas tortas y dulces en sus cumpleaños, su maravilloso sentido del humor y la solidaridad para no juzgar las acciones que ella por ahí no compartía pero siempre trataba de entender por qué ocurrían.

Fue una persona formada con los valores que hoy reclamamos que faltan en las nuevas generaciones, no ya de jóvenes, sino también en los adultos formadores de esos jóvenes. Los valores que siempre le reclamamos al OTRO y escasas veces nos preguntamos qué nos falta a nosotros.

Creo que su ejemplo no es poco, sólo decir que estará siempre presente en nuestro recuerdo, que no se borrará de la memoria de los que compartimos una parte de su vida, además del deseo de que haya sido feliz porque se lo mereció ampliamente. Y que le dejamos todo el cariño, el abrazo espiritual y el respeto inmenso que lamento no haberle ofrecido más veces en vida. Nuestro afecto a su familia, a José y hasta siempre a Sarita.

Saludamos Atte.

Adriana Contarini
DNI: 13.545.120