
En un nuevo gesto de distensión dentro del peronismo bonaerense, Axel Kicillof y Máximo Kirchner volvieron a reunirse cara a cara para avanzar en la reorganización del Partido Justicialista (PJ) provincial. El encuentro tuvo lugar en la sede de la Gobernación, en La Plata, y permitió encaminar un acuerdo sobre la distribución de los cargos partidarios y la convocatoria al Congreso provincial.
La reunión se produjo en la antesala del encuentro del Consejo del PJ bonaerense, previsto para este miércoles a las 17, y representa un nuevo intento por ordenar la convivencia entre los sectores que responden al gobernador y al kirchnerismo. Aunque no resuelve las diferencias de fondo, el acercamiento abre una instancia de diálogo para evitar que las disputas internas condicionen la construcción política del espacio.
“Fue en buenos términos. Centrada en las necesidades de funcionamiento del PJ”, señalaron desde la Gobernación.
Por el sector de Kicillof participaron la vicegobernadora Verónica Magario y el intendente de Almirante Brown, Mariano Cascallares. Máximo Kirchner, en tanto, llegó acompañado por el jefe comunal de Lomas de Zamora, Federico Otermín, y el diputado bonaerense Facundo Tignanelli.
Desde el kirchnerismo también valoraron positivamente el encuentro y destacaron que la conversación permitió avanzar en la organización partidaria y abrir el diálogo sobre la discusión política nacional. “Se avanza positivamente de cara a las elecciones del año que viene”, expresaron.
El reparto de cargos y la convocatoria al Congreso
Uno de los principales puntos del entendimiento contempla que Máximo Kirchner quede al frente del Congreso del PJ bonaerense, un organismo clave para las definiciones políticas, la elaboración de la plataforma partidaria y la conformación de alianzas electorales.
Por su parte, la Junta Electoral continuaría bajo la conducción del intendente de Malvinas Argentinas, Leonardo Nardini. El esquema apunta a establecer un equilibrio entre los distintos sectores internos, aunque todavía resta formalizar la distribución de responsabilidades.
La definición será parte de la agenda del Consejo partidario que se reunirá este miércoles en La Plata, bajo la conducción de Kicillof. Entre los temas centrales figura la convocatoria al Congreso provincial, cuya fecha deberá establecerse durante la jornada.
También se analizarán cuestiones relacionadas con el funcionamiento institucional del partido y la situación política, económica y social del país.
La intención es cumplir con los compromisos asumidos cuando Kicillof reemplazó a Máximo Kirchner en la presidencia del PJ bonaerense y evitar que la reorganización partidaria se convierta en un nuevo foco de enfrentamiento.
Las PASO y la disputa por el liderazgo
Detrás de la discusión por los cargos existe una disputa política de mayor alcance. El gobernador sostiene que las candidaturas deben definirse mediante elecciones primarias, mientras que el kirchnerismo mantiene su reivindicación del liderazgo de Cristina Fernández de Kirchner.
En ese escenario, la composición de la Junta Electoral y las reglas para adoptar decisiones dentro del partido adquieren especial relevancia. No se trata solamente de completar casilleros institucionales, sino de establecer las condiciones bajo las cuales podrían dirimirse las diferencias internas ante una eventual competencia electoral.
La discusión también se proyecta hacia 2027, cuando el peronismo deberá definir su estrategia electoral y la construcción de un frente político que exceda los límites del justicialismo.
La reelección de los intendentes, otro frente de negociación
En paralelo, continúa abierta la discusión por las reelecciones indefinidas de los intendentes bonaerenses.
Kicillof asumió el compromiso ante los jefes comunales del Movimiento Derecho al Futuro de trabajar para modificar la legislación que limita sus mandatos. Sin embargo, para avanzar necesita construir acuerdos legislativos que incluyan tanto al kirchnerismo como al Frente Renovador.
En la Gobernación confían en que, pese a las diferencias iniciales, el espacio que conduce Sergio Massa termine acompañando la iniciativa. La mayor resistencia, consideran, provendría del sector referenciado en Cristina Kirchner.
En ese contexto, desde el entorno del gobernador apuntan contra La Cámpora por las dificultades para avanzar en una solución que responda a los reclamos de los intendentes.
Un acercamiento que busca evitar otra ruptura
El antecedente inmediato de este nuevo capítulo fue la última cumbre del G11 peronista, donde Kicillof y Máximo Kirchner mantuvieron conversaciones informales en los pasillos, en un clima de mayor distensión que el registrado durante el encuentro de agosto.
De aquellos intercambios comenzó a tomar forma un entendimiento básico: preservar la unidad, sostener las PASO como herramienta para resolver las diferencias y avanzar en la construcción de un frente político amplio.
Los distintos sectores coinciden en que la disputa por la conducción no puede convertirse en un obstáculo para las aspiraciones electorales de 2027. Sin embargo, desde la Gobernación advierten que el acercamiento no debe confundirse con un acuerdo definitivo entre las cúpulas.
Por eso, la reunión del Consejo partidario de este miércoles aparece como la primera prueba concreta para transformar los gestos políticos en decisiones institucionales.
De las conversaciones de pasillo al encuentro cara a cara en La Plata, el peronismo bonaerense parece haber encontrado una fórmula provisoria para administrar sus diferencias. La tregua está en marcha, pero el desafío sigue siendo el mismo: sostener la unidad sin postergar indefinidamente la discusión sobre quién conduce y cómo se define el futuro del espacio.


