
La situación hídrica que atraviesa la zona rural de Facundo Quiroga vuelve a encender las alarmas. En el marco de una nueva inundación que afecta a productores y vecinos, Eliana Hernández, referente de la zona rural, expuso las dificultades que enfrentan quienes viven y trabajan en el campo, con caminos intransitables, establecimientos rodeados de agua y una creciente preocupación por las consecuencias productivas, educativas y sociales.
En diálogo con Gustavo Tinetti, en el programa Despertate, que se emite por Cadena Nueve, Máxima 89.9 y Visión Plus TV, Hernández convocó a fortalecer la unión entre el pueblo y el sector rural para encontrar soluciones ante una problemática que, según señaló, se repite desde hace más de un año.
“Es la segunda inundación que pasamos”, expresó al describir una situación que considera más complicada que la del año anterior. Según explicó, el volumen de agua que afecta a localidades y sectores rurales de distritos vecinos incrementa las dificultades en Quiroga y mantiene en alerta a quienes dependen de los caminos para desarrollar sus actividades cotidianas.
Caminos anegados y aislamiento rural
Uno de los puntos más críticos señalados por Hernández es el estado del camino S43, conocido como camino Quiroga–Escuela La Corona. Se trata de un corredor fundamental para la circulación de la producción agropecuaria, el acceso a establecimientos rurales y la conexión con distintos puntos de la zona.
La referente remarcó que por ese camino circula buena parte de la producción de Quiroga y que en el sector se encuentran numerosos tambos. También advirtió sobre las consecuencias que el aislamiento genera para las familias rurales y para los estudiantes de la Escuela La Corona.
“El camino S43 pasa toda la producción de Quiroga”, sostuvo, al tiempo que recordó que el año pasado los inconvenientes derivados de las inundaciones impidieron que los chicos pudieran asistir a clases con normalidad.
La preocupación excede, además, la actividad económica. Hernández alertó sobre las dificultades para responder ante una emergencia sanitaria cuando los accesos quedan completamente bloqueados. “No tenemos salida de ningún lado”, manifestó durante la entrevista, al describir que ya no resulta posible circular ni por las calles ni por los campos.
El agua avanza desde sectores vecinos
Durante la conversación, también se abordó el comportamiento del agua que llega a la región y la situación de localidades del partido de Lincoln, como Las Toscas, Martínez de Hoz y otros sectores afectados por las inundaciones.
Hernández indicó que Las Toscas es uno de los puntos más comprometidos y explicó que parte del agua proviene de la zona de Tejedor y de la cuenca vinculada al río Quinto. Asimismo, describió el crecimiento de lagunas y el avance del agua sobre campos y sectores que ya habían sufrido anegamientos durante el año pasado.
La referente señaló que algunas lagunas presentan niveles superiores a los registrados en la inundación anterior y que, en determinados sectores, el agua ha avanzado hasta unir áreas que antes permanecían separadas.
En este escenario, la falta de obras de drenaje y mantenimiento aparece como uno de los principales ejes del reclamo. Hernández cuestionó que las intervenciones realizadas hasta el momento no hayan alcanzado para resolver la emergencia que atraviesa el sector rural.
También mencionó trabajos de canalización y la llegada de maquinaria a algunos puntos, aunque sostuvo que esas tareas no están resolviendo las dificultades que persisten sobre el camino S43.
Reclamo por obras, mantenimiento y maquinaria
Otro de los aspectos centrales de la entrevista fue el pedido de respuestas concretas por parte de las autoridades. Hernández cuestionó la falta de mantenimiento sostenido de los caminos rurales y reclamó que los trabajos se realicen antes de que las inundaciones alcancen niveles críticos.
“Nosotros necesitamos producir, necesitamos camino y necesitamos un montón de cosas acá”, afirmó.
En ese sentido, hizo hincapié en el pago de la tasa de red vial rural y planteó la necesidad de que los vecinos y productores puedan ver reflejada esa contribución en mejoras efectivas de la infraestructura.
La referente sostuvo que los productores de la zona han tenido que afrontar gastos con recursos propios para realizar trabajos vinculados con los canales. Según indicó, las intervenciones efectuadas por integrantes del sector sobre el S43 demandaron alrededor de 20 millones de pesos, destinados a contratar servicios privados, aportar combustible y utilizar herramientas para ejecutar las tareas.
Hernández también manifestó su preocupación por la falta de maquinaria municipal disponible para atender la emergencia y reclamó que se escuchen las demandas de quienes viven en el campo.
“Acá hace 20 años que no se hace nada”, expresó, al referirse al mantenimiento de la zona en la que creció y a la que continúa vinculada.
Durante el intercambio, se planteó además la necesidad de contar con una planificación hidráulica que contemple la circulación del agua entre los distintos distritos, el mantenimiento de los canales y la ejecución de obras que permitan reducir el impacto de futuras inundaciones.
La situación de La Corona y el riesgo para la producción
Hernández advirtió que el aislamiento afecta directamente a los establecimientos tamberos y a la continuidad de la actividad agropecuaria. Según relató, la recolección de leche en el sector de La Corona continúa realizándose, aunque existe incertidumbre sobre cuánto tiempo más podrá sostenerse si las condiciones de los caminos siguen empeorando.
También mencionó el anegamiento de un sector próximo a la antigua fábrica de Marré, donde, de acuerdo con su testimonio, el agua alcanza aproximadamente un metro y medio de altura.
En ese contexto, cuestionó el cierre de un antiguo canal aliviador que, según explicó, había sido realizado décadas atrás para evitar que el agua llegara al pueblo. Hernández sostuvo que su obstrucción perjudica a los campos y a las familias ubicadas aguas atrás.
La situación pone en evidencia la importancia de evaluar el funcionamiento de los canales y los efectos que las intervenciones particulares pueden tener sobre el escurrimiento del agua en toda la región.
A la par de las pérdidas y las dificultades productivas, la referente alertó sobre las consecuencias del desarraigo. Recordó que las inundaciones reiteradas generan incertidumbre entre las familias rurales y pueden profundizar la salida de habitantes de la zona.
Asamblea abierta en el Club Atlético
Frente a este panorama, se convocó a una asamblea abierta en el Club Atlético de Facundo Quiroga para reunir a productores, vecinos y representantes institucionales, con el objetivo de analizar la emergencia y avanzar en una respuesta conjunta.
Hernández explicó que la intención es que el pueblo y la zona rural trabajen unidos, ante una problemática que afecta a toda la comunidad y que requiere decisiones urgentes.
Según indicó, el delegado local fue invitado y manifestó su intención de participar. La referente consideró fundamental que las autoridades escuchen los reclamos de los vecinos y productores, después de más de un año de dificultades reiteradas.
La reunión también busca establecer una posición común y definir los pasos a seguir. Hernández señaló que, una vez finalizado el encuentro, se analizará la elaboración de un documento con los planteos y las propuestas que surjan de la asamblea.
Además, mencionó la participación de referentes vinculados con la Federación Agraria Argentina, espacio del que forma parte junto con su pareja, con la intención de sumar acompañamiento y explorar alternativas para la comunidad.
Un problema que necesita respuestas inmediatas
A lo largo de la entrevista, Hernández insistió en que las soluciones de largo plazo son necesarias, pero que la emergencia actual exige acciones concretas en el corto plazo.
El mantenimiento de los caminos, la limpieza y evaluación de los canales, la disponibilidad de maquinaria y la coordinación entre distritos aparecen entre las principales demandas expresadas por la referente rural.
La discusión también puso sobre la mesa la necesidad de que las obras hidráulicas se planifiquen con una mirada regional, considerando que el agua no reconoce límites administrativos y que las decisiones tomadas en un sector pueden repercutir sobre otros.
La situación de Facundo Quiroga refleja así una problemática que va más allá de los campos inundados: compromete la producción, la educación, la conectividad y la permanencia de las familias en el ámbito rural.
La asamblea abierta será una instancia clave para conocer los planteos de los vecinos y productores, definir prioridades y establecer qué medidas pueden impulsarse para atender la emergencia.
El reclamo de Hernández resume la urgencia que atraviesa la comunidad: contar con caminos transitables, infraestructura adecuada y respuestas que permitan sostener la vida y el trabajo en el campo.


