
El caso por el envenenamiento de perros que conmociona a Bolívar sumó una nueva medida. El Juzgado de Faltas local dispuso la clausura de Carnes La Calfucurá, comercio propiedad de Sebastián Rodrigo Mendiburu, quien se encuentra imputado en la investigación por la muerte de animales en el barrio Los Tilos.
De acuerdo con los elementos reunidos durante la investigación, desde ese local habría salido la carne picada que posteriormente fue utilizada para envenenar a los perros. La medida se conoció mientras continúa el proceso judicial para determinar las responsabilidades en los distintos episodios registrados en la ciudad.
Por el momento, no trascendieron detalles sobre el plazo de la clausura ni sobre la existencia de una eventual sanción económica contra el comercio.
La investigación continúa
Mendiburu se negó a declarar ante la Justicia, siguiendo el consejo de su abogado. Sin embargo, la investigación continúa avanzando y en los últimos días se realizaron nuevos allanamientos en distintos puntos de Bolívar.
Los procedimientos se llevaron a cabo en una vivienda y en un depósito, con el objetivo de obtener elementos que permitan establecer quién habría provisto el veneno utilizado para matar a los animales.
Los investigadores buscan reconstruir toda la cadena de hechos y determinar no solo la responsabilidad de quienes participaron directamente de los episodios, sino también el origen de la sustancia utilizada.
Los casos de envenenamiento comenzaron hace más de tres meses y, de acuerdo con los registros difundidos durante la investigación, alrededor de una veintena de perros murieron como consecuencia de estos hechos.
Las cámaras que resultaron clave
Uno de los elementos considerados centrales para avanzar en la causa fueron las imágenes de cámaras de seguridad aportadas por un vecino de Bolívar.
Se trata de un hombre de apellido García, propietario del sistema de cámaras que permitió reconstruir parte de los movimientos registrados el domingo 9 de agosto.
Según la reconstrucción realizada a partir de esas imágenes, a las 12:45 una persona llegó al lugar a bordo de una Volkswagen Amarok gris oscura, sin patentes colocadas. El individuo descendió del vehículo y dejó en la zona un tupper de color azul que contenía la carne picada.
Posteriormente, esa persona fue identificada por los investigadores como Sebastián Rodrigo Mendiburu, actualmente imputado en la causa.
El material audiovisual permitió aportar una pieza considerada relevante para reconstruir cómo fue depositado el recipiente y vincularlo con los hechos que posteriormente fueron denunciados.
Una recompensa de $1.500.000
Por su colaboración con la investigación, el vecino que aportó las imágenes recibirá una recompensa de $1.500.000, tal como había anunciado el Municipio de Bolívar el pasado 12 de agosto.
La decisión reconoce el aporte de las cámaras de seguridad que resultaron fundamentales para orientar la investigación y avanzar en la identificación del principal sospechoso.
Mientras tanto, la causa continúa en la Justicia y los investigadores procuran determinar el origen del veneno y establecer si existieron otras personas involucradas en los hechos.
El caso generó una fuerte preocupación entre los vecinos de Bolívar y motivó distintas movilizaciones para reclamar el esclarecimiento de los envenenamientos y medidas que permitan evitar nuevos episodios.


