
El mercado internacional de granos vuelve a mirar con atención la producción de Estados Unidos luego de que el Pro Farmer Crop Tour proyectara una cosecha de maíz considerablemente inferior a la estimada por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA).
El relevamiento, que recorrió aproximadamente el 65% del área sembrada con maíz y soja, estimó una producción de 389,74 millones de toneladas de maíz, frente a los 406,73 millones de toneladas previstos por el USDA en su informe WASDE de agosto. La diferencia alcanza casi 17 millones de toneladas, una cifra que podría tener impacto sobre las cotizaciones si las próximas estimaciones oficiales confirman el deterioro productivo.
En soja, el panorama fue diferente. El Crop Tour proyectó una producción de 124,43 millones de toneladas, por encima de los 122,99 millones estimados por el USDA.
Para Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, el maíz es el principal foco de atención de cara al próximo informe oficial.
“El maíz confirma una producción bastante menor a la proyectada por el Crop Tour y esto genera expectativa para el próximo reporte del 11 de septiembre. En soja, en cambio, la estimación de Pro Farmer termina siendo levemente superior a la oficial.”
Los fondos vuelven a apostar por los granos
El mercado ya había comenzado a incorporar un escenario de menor oferta estadounidense. Durante el Crop Tour, los reportes diarios mostraron rindes de maíz inferiores a los esperados.
En soja, los conteos de vainas por metro cuadrado también se ubicaron por debajo de los niveles del año pasado, aunque todavía permanecen por encima del promedio histórico.
En este contexto, los fondos especulativos incrementaron sus posiciones. Hasta el 18 de agosto habían comprado alrededor de 5 millones de toneladas de maíz y otras 5 millones de toneladas de soja, mientras que las subas posteriores permiten pensar que esas posiciones continuaron creciendo.
La posición neta comprada de los fondos llegó a casi 10 millones de toneladas en maíz y 11,8 millones en soja.
Sin embargo, Romano advierte que todavía se encuentran lejos de las posiciones compradas que han mantenido en otros años durante esta misma época.
El especialista remarca además que una menor producción no necesariamente se traduce, de manera automática, en una caída equivalente de los stocks finales.
“Hay una señal alcista clara en el maíz, pero no debemos trasladar mecánicamente la menor producción del Crop Tour a los stocks finales. Puede haber ajustes en las proyecciones de consumo o exportaciones.”
El próximo informe del USDA, previsto para el 11 de septiembre, será entonces una de las principales referencias para el mercado.
Maíz: una diferencia que puede mover los precios
Los casi 17 millones de toneladas que separan la estimación del Crop Tour de la del USDA representan cerca del 40% de los stocks finales proyectados actualmente por el organismo estadounidense.
Al mismo tiempo, la demanda internacional continúa firme.
Las ventas semanales de exportación de maíz estadounidense alcanzaron 1,049 millones de toneladas, dentro del rango esperado por el mercado, que se ubicaba entre 500.000 y 1,3 millones de toneladas.
En soja, las ventas semanales llegaron a 1,81 millones de toneladas, mientras que China ya acumula compras por más de 7 millones de toneladas para el nuevo ciclo.
La combinación entre una posible menor oferta y una demanda sostenida constituye uno de los principales argumentos alcistas para el maíz.
Soja: menor condición, pero una cosecha que todavía sorprende
La condición de la soja estadounidense cayó al 61% de bueno a excelente, frente al 62% de la semana anterior y al 68% registrado un año atrás.
El dato estuvo en línea con las expectativas del mercado.
Sin embargo, el Crop Tour proyectó un rinde promedio de 35,8 quintales por hectárea, ligeramente por encima de los 35,4 quintales estimados por el USDA.
En el sector industrial, la molienda de soja estadounidense de julio alcanzó 5,90 millones de toneladas, por debajo de las 6,03 millones esperadas por el mercado.
Los stocks de aceite de soja, en tanto, bajaron a 616.900 toneladas, frente a las 659.500 toneladas previstas.
El escenario internacional de aceites vegetales también suma elementos de interés. Los futuros de palma en Malasia alcanzaron su nivel más alto en un año, impulsados por preocupaciones relacionadas con la sequía y el fenómeno de El Niño.
En Alemania, además, se proyecta una caída del 20% interanual en la producción de colza, hasta aproximadamente 3,3 millones de toneladas.
Soja argentina: una oportunidad puntual en septiembre
La comercialización de la soja argentina 2025/26 continúa retrasada.
Actualmente, el 35,3% de la cosecha fue vendido con precio, frente al 48,5% del año pasado y al 41,1% del promedio histórico.
Las ventas semanales alcanzaron unas 657.000 toneladas, un volumen considerado normal para esta época.
Pero el mercado local registró una novedad importante: comenzaron a activarse declaraciones juradas de venta al exterior de poroto de soja.
Durante la última semana se registraron 342.500 toneladas, a las que se agregaron otras 118.000 toneladas de la semana anterior.
La situación no se repetía durante el mismo período del año pasado.
Romano identifica una oportunidad concreta para la soja argentina durante septiembre.
“La soja argentina encuentra una oportunidad puntual en septiembre, porque Brasil comienza a tener menor disponibilidad y la mercadería estadounidense todavía no está disponible. El interés comprador de China aparece en ese momento específico.”
El poroto de soja ya acumula 4,85 millones de toneladas aprobadas para exportación, mientras que las compras alcanzan 5,68 millones de toneladas.
La diferencia muestra que existe mercadería adquirida que todavía no cuenta con la correspondiente aprobación de exportación.
Maíz argentino: la cosecha necesita acelerar
Mientras Estados Unidos debate el tamaño de su próxima cosecha, Argentina continúa avanzando con la recolección del maíz tardío.
En Estados Unidos, la condición del cultivo cayó al 60% de bueno a excelente, frente al 61% de la semana anterior y al 71% de un año atrás.
Es el nivel más bajo para esta época desde 2023.
Como la floración ya estaba finalizada y una parte importante del cultivo había avanzado hacia las etapas de grano pastoso y madurez, el margen para que el clima modifique significativamente los rindes estadounidenses es cada vez menor.
El Crop Tour estimó un rinde promedio de 108,7 quintales por hectárea, frente a los 113,4 quintales proyectados por el USDA.
La producción total quedó estimada en 389,74 millones de toneladas.
Brasil también enfrenta un escenario de mayor demanda
La demanda mundial de maíz suma otro elemento de presión desde Brasil.
Para la campaña 2026/27, el déficit de maíz brasileño podría alcanzar 7,20 millones de toneladas, frente a los 2,70 millones del ciclo anterior.
El incremento estaría explicado por una mayor utilización del cereal tanto para la producción de etanol como para alimentación animal.
Las plantas de etanol demandarían unas 32,49 millones de toneladas, un crecimiento del 14,4%, mientras que el consumo para alimentación animal aumentaría un 4%, hasta 64,20 millones de toneladas.
El Consejo Internacional de Cereales también recortó en 1 millón de toneladas su estimación de producción mundial de maíz, hasta 1.305 millones.
En Argentina, humedad y falta de piso frenan la cosecha
La cosecha argentina de maíz tardío avanzó apenas 8 puntos porcentuales durante la última semana y alcanzó el 81,3% del área apta.
El ritmo permanece 15 puntos por debajo del promedio histórico.
La elevada humedad del grano y la falta de piso continúan complicando el ingreso de las máquinas a los lotes.
El pronóstico de tiempo seco para los próximos días, sin embargo, podría permitir una aceleración de las labores.
“Si el clima seco se sostiene, la cosecha argentina puede recuperar ritmo.”
La situación logística también condiciona las cotizaciones.
La cola de buques en Rosario se mantiene baja, alrededor de 1,5 millones de toneladas, lo que reduce la presión compradora inmediata y genera un descuento en los precios disponibles respecto de los valores futuros.
En la comercialización interna, el 47% del maíz ya fue vendido con precio, frente al 41% del año pasado y cerca del 50% del promedio histórico.
Durante la semana cerrada el 12 de agosto se comercializó más de 1 millón de toneladas, un volumen considerado muy bueno para esta época.
Los camiones que llegan a puerto con maíz aumentaron lentamente hasta aproximadamente 2.000 unidades diarias, todavía por debajo de los niveles de 3.000 camiones registrados anteriormente.
Si el clima acompaña, el ritmo podría volver a incrementarse.
Los negocios a futuro ganan protagonismo
Las declaraciones juradas de venta al exterior alcanzan 6,4 millones de toneladas para agosto y ya suman 2,5 millones para septiembre.
Para el nuevo ciclo 2026/27, además, ya se fijó precio a aproximadamente 5 millones de toneladas de maíz.
La cifra contrasta con las prácticamente cero toneladas fijadas a esta altura del año pasado y supera el promedio histórico, situado en torno a 3,6 millones.
Los precios diferidos cercanos a US$ 200 por tonelada aparecen así como una alternativa atractiva para los productores.
Trigo: el Mar Negro vuelve a ser el centro de la escena
El trigo presenta un escenario diferente, pero también con potencial alcista.
La situación logística en el Mar Negro se convirtió nuevamente en uno de los principales factores de tensión del mercado internacional.
Los ataques contra infraestructura portuaria paralizaron aproximadamente el 97% de la capacidad de exportación de granos de Rusia y Ucrania, afectando especialmente el flujo de mercadería de bajo costo hacia los mercados internacionales.
El problema adquiere mayor relevancia porque tanto Rusia como Ucrania cuentan con una cosecha de trigo muy buena y la mercadería está ingresando al circuito comercial.
La imposibilidad de embarcarla, sin embargo, comienza a generar problemas de almacenamiento.
Hasta ahora, muchos compradores habían preferido esperar una eventual reapertura de los corredores comerciales antes de pagar precios superiores por otros orígenes.
Pero la falta de señales concretas comenzó a modificar esa estrategia.
Un ejemplo fue Francia, que embarcó 36.000 toneladas de trigo hacia Sudán, en una operación que no se registraba desde hacía 18 años.
“Si esta búsqueda de orígenes alternativos se generaliza, podemos ver una mejora marcada en las cotizaciones del trigo. El riesgo es que, cuando la logística del Mar Negro se normalice, los precios puedan corregir con fuerza.”
Rusia y Ucrania reducen sus embarques
Los números muestran el impacto de la interrupción logística.
Entre el 1 y el 21 de agosto, Ucrania exportó apenas 540.000 toneladas de granos, contra 1,73 millones durante el mismo período del año anterior.
La caída alcanza el 68,8%.
En Rusia, analistas de IKAR y Sovecon estiman exportaciones de trigo de entre 1,8 y 2,6 millones de toneladas durante agosto, frente a un promedio habitual cercano a 4 millones.
De confirmarse, sería el menor volumen mensual desde 2010.
Si el bloqueo persiste, las exportaciones ucranianas de trigo podrían caer a entre 5 y 10 millones de toneladas durante la campaña 2026/27, frente a los 14 millones exportados durante el ciclo anterior.
A nivel global, el Consejo Internacional de Cereales recortó en 4 millones de toneladas su estimación de producción mundial de trigo 2026/27, hasta 817 millones de toneladas.
Trigo argentino: buenas condiciones y negocios adelantados
En Argentina, la siembra de trigo está prácticamente terminada.
El avance alcanza el 99% del área proyectada.
El 84,8% de los lotes presenta una condición hídrica entre óptima y adecuada y el 83% del cultivo se encuentra en condición buena a excelente.
La comercialización de la campaña 2025/26, sin embargo, permanece por debajo del promedio.
El 70% del trigo ya fue vendido con precio, frente al 80% del promedio histórico.
En las últimas cuatro semanas las ventas se aceleraron y superaron las 350.000 toneladas semanales, frente a un ritmo habitual de unas 200.000 toneladas.
Todavía quedan aproximadamente 6,5 millones de toneladas en manos de los productores, frente a 2,5 millones el año pasado.
También hay 1,6 millones de toneladas a fijar, contra unas 700.000 toneladas un año atrás.
Para la campaña 2026/27, las compras de trigo argentino alcanzan 2,78 millones de toneladas, equivalentes al 13% de la producción estimada.
De ese volumen, 2,04 millones de toneladas ya tienen precio en firme.
Los negocios se concentraron en los momentos de mejores cotizaciones, con operaciones cercanas a US$ 230 por tonelada al comienzo del ciclo y, más recientemente, entre US$ 220 y US$ 230.
Dólar, petróleo y clima suman incertidumbre
El escenario de los commodities también está condicionado por factores financieros y geopolíticos.
El conflicto en Medio Oriente atraviesa una etapa de estancamiento, con un tránsito mínimo por el estrecho de Ormuz y sin avances significativos en las conversaciones entre Estados Unidos e Irán.
La energía continúa en niveles elevados, aunque con menor volatilidad.
Al mismo tiempo, el dólar estadounidense continúa debilitándose, en un contexto de intervención del Tesoro norteamericano sobre las tasas mediante compras de bonos largos.
Un dólar más débil suele favorecer las cotizaciones internacionales de las materias primas, ya que mejora el poder de compra de quienes utilizan otras monedas.
El clima vuelve a ser una variable clave
A los factores productivos y financieros se suma ahora la incertidumbre climática.
Los climatólogos anticipan un impacto severo del denominado Súper Niño durante la primavera y el verano, con lluvias estimadas un 30% por encima de lo normal en octubre, 70% por encima en noviembre y hasta 90% adicionales en diciembre.
El escenario obliga a seguir de cerca la evolución de los cultivos y las condiciones de siembra y cosecha en los principales países productores.
¿Qué puede pasar con los precios?
El mercado agrícola internacional ingresa así en una etapa marcada por una combinación de factores que pueden sostener los precios.
En maíz, el dato más relevante es la posibilidad de que la producción estadounidense sea sensiblemente inferior a la estimada oficialmente. A esto se suma una demanda firme y un escenario brasileño de mayor consumo.
En soja, la producción estadounidense todavía aparece sólida, pero la demanda china y la situación del mercado de aceites vegetales generan oportunidades para Argentina, especialmente durante septiembre.
En trigo, la interrupción de las exportaciones del Mar Negro puede obligar a los compradores internacionales a buscar proveedores alternativos, generando una oportunidad para los orígenes europeos y también para Argentina.
El riesgo, en todos los casos, es que una mejora logística o un cambio en las estimaciones productivas revierta rápidamente las subas.
La mirada para Argentina
Para el productor argentino, el escenario combina oportunidades y desafíos.
La soja presenta una ventana comercial interesante en septiembre, cuando Brasil reduce su disponibilidad y todavía no ingresa plenamente la nueva cosecha estadounidense.
El maíz tiene fundamentos internacionales favorables, pero la logística local y el ritmo de cosecha limitan por ahora la presión compradora sobre el disponible. Los negocios diferidos cercanos a US$ 200 por tonelada aparecen como una alternativa a considerar.
El trigo cuenta con una buena condición productiva y una comercialización de la nueva campaña que avanza dentro de parámetros normales, pero podría beneficiarse de una prolongación de los problemas logísticos en el Mar Negro.
El escenario, además, estará condicionado por la evolución del dólar, la energía, la geopolítica y, especialmente, el clima.
Conclusión
“Tenemos un mercado que combina una posible menor oferta de maíz en Estados Unidos, una demanda que todavía se mantiene firme, un dólar más débil y riesgos climáticos hacia adelante. En Argentina, esto convive con oportunidades puntuales para la soja, una cosecha de maíz que necesita acelerar y un trigo que puede beneficiarse si la interrupción logística del Mar Negro se prolonga”, concluye Dante Romano.
Con el próximo informe del USDA previsto para el 11 de septiembre, el mercado tendrá una nueva referencia para confirmar o corregir las estimaciones surgidas del Crop Tour.
Hasta entonces, el maíz aparece como el cultivo con mayor potencial de reacción ante una reducción de la oferta estadounidense, mientras que soja y trigo ofrecen oportunidades específicas para la comercialización argentina.
Para los productores, la recomendación implícita es seguir de cerca las ventanas comerciales y evitar decisiones basadas únicamente en una variable: el mercado internacional ofrece oportunidades, pero también puede cambiar rápidamente ante nuevos datos de producción, demanda, logística o clima.
Fuente: análisis de Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral.
Informe AGROPERSPECTIVAS de Dante Romano: Acceder al informe
Sobre la Universidad Austral
La Universidad Austral, con sedes en la Ciudad de Buenos Aires, Pilar y Rosario, es una institución de educación superior creada por la Asociación Civil de Estudios Superiores (ACES), entidad civil sin fines de lucro con personería jurídica e inscripta en el Registro Nacional de Entidades de Bien Público.
La institución promueve la investigación, la enseñanza de grado y posgrado, los programas de extensión y la atención sanitaria a través de su Hospital Universitario. Está integrada por las Facultades de Ciencias Biomédicas, Ciencias Empresariales, Comunicación, Derecho e Ingeniería; el Hospital Universitario Austral; Parque Austral; IAE Business School; la Escuela de Educación; la Escuela de Política, Gobierno y Relaciones Internacionales; el Instituto de Ciencias para la Familia y el Instituto de Filosofía.
Agroperspectivas_Semana_del_24_al_30_de_agosto

