
El presidente Javier Milei firmó un decreto para trasladar el histórico sable corvo que perteneció al Libertador General José de San Martín desde el Museo Histórico Nacional hasta el Regimiento de Granaderos a Caballo.
Esta decisión ha generado una fuerte polémica, que incluye renuncias en instituciones culturales y reclamos judiciales por parte de los herederos de Juan Manuel de Rosas, a quien el Libertador se lo había legado.
A través del Decreto 81, publicado este martes, en conincidencia con un nuevo aniversario del Comabte de San Lorenzo, en el Boletín Oficial, el presidente ha dispuesto que el sable, símbolo de la independencia y la lucha por la libertad, pase a formar parte de la custodia del Regimiento de Granaderos a Caballo, una unidad militar fundada por el propio San Martín en 1812.
El traslado está previsto para este sabado 7, en una ceremonia que se celebrará en la ciudad de San Lorenzo, en la provincia de Santa Fe, lugar histórico de la Batalla que se libró frente al Convento.
De cumplirse, ya que hay una presentación judicial, en el acto, Milei entregará el sable al Teniente Coronel Cristian Castellanos, jefe del regimiento, quien lo recibirá en representación de la institución. Este gesto, cargado de simbolismo, está generando controversias a nivel nacional.
El Rechazo Histórico
La medida no ha estado exenta de críticas. La directora del Museo Histórico Nacional, María Inés Rodríguez Aguilar, presentó su renuncia en desacuerdo con la decisión, a solo unos meses de haber asumido el cargo. Durante su gestión, se había priorizado la preservación del patrimonio histórico en un contexto de creciente tensión por la falta de financiamiento adecuado para la institución.
La Asociación Argentina de Investigadores en Historia (AsAIH) también se expresó en contra del traslado. En un comunicado, la entidad denunció que la decisión viola un decreto presidencial de 1897, que había destinado el sable al Museo Histórico Nacional de manera permanente, según la voluntad de Manuela Rosas, quien lo había donado al Estado argentino en 1896. El sable corvo, que San Martín había legado a Rosas en reconocimiento por su lucha contra el bloqueo anglo-francés, tiene un valor histórico incalculable, y su traslado a un ámbito militar, afirman los historiadores, podría alterar su preservación y su acceso público.
Los Herederos de Rosas Presentan un Recurso Judicial
La polémica también ha trascendido al ámbito judicial. Los herederos de Juan Manuel de Rosas, descendientes de quien recibió el sable de San Martín, presentaron un recurso judicial solicitando que se frene el traslado de la reliquia. El recurso fue firmado por Mercedes Terrero, María Rosa Terrero, Sebastián Terrero, Candelaria Domínguez Cossio y Malena Terrero, quienes argumentan que el sable debe mantenerse en su lugar original según lo estipulado por el decreto de 1897 para respetarse la voluntad de quien lo recibió, Juan Manuel de Rosas.
La Historia del Sable Corvo: Un Símbolo Nacional
El sable corvo de San Martín es uno de los objetos más emblemáticos de la historia argentina.
Este sable, que formó parte del arsenal personal del Libertador, fue un regalo de San Martín a Juan Manuel de Rosas como reconocimiento por su participación en la defensa del territorio contra las potencias extranjeras. Con el paso del tiempo, el sable se convirtió en un símbolo de la lucha por la independencia y el reconocimiento de la figura de San Martín como uno de los grandes héroes nacionales.
Originalmente, el sable fue destinado al Museo Histórico Nacional, pero a lo largo de los años sufrió varios desplazamientos. Durante la dictadura de Juan Carlos Onganía en 1967, fue trasladado al Regimiento de Granaderos a Caballo, en medio de un contexto político convulsionado.
En los años 60 y 70, el sable fue robado en dos ocasiones por miembros de la juventud peronista, quienes intentaron entregárselo a Juan Perón, entonces exiliado en España.
El sable fue devuelto al Museo en 2015, tras considerarse que su paso por el Regimiento había sido excepcional debido a las circunstancias históricas.
Milei y su Vínculo con San Martín y los Granaderos
Javier Milei ha manifestado en varias ocasiones su admiración por la figura de San Martín y ha mostrado una cercanía con el Regimiento de Granaderos a Caballo. De hecho, durante una ceremonia en 2025, Milei cometió un error al llamar a San Martín “Juan José”, lo que generó una ola de críticas. Sin embargo, como resultado de su relación con la institución, Milei fue designado “Granadero Honorario” por el regimiento, un título que refuerza su vínculo con la unidad histórica.
El traslado del sable corvo de San Martín al Regimiento de Granaderos a Caballo ha abierto un debate profundo sobre el significado y el destino de los símbolos históricos nacionales. Si bien algunos defienden la medida como un homenaje al Libertador y una manera de fortalecer los lazos con las Fuerzas Armadas, otros consideran que el sable debe permanecer en un museo público, accesible a toda la ciudadanía, y preservado en su contexto histórico.
Lo cierto es que la polémica continúa, y el futuro del sable corvo parece seguir siendo un tema candente en el escenario político y cultural de Argentina.


