
Cada donación puede significar una nueva oportunidad. El Día Mundial de la Donación de Órganos, Tejidos y Trasplantes invita a reflexionar sobre la importancia de un acto solidario que, en determinadas circunstancias, puede salvar vidas o mejorar de manera significativa la calidad de vida de una persona.
En Argentina, la actividad de donación y trasplante es coordinada por el Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (INCUCAI), organismo que impulsa, regula, coordina y fiscaliza los procesos de procuración y trasplante de órganos, tejidos y células en todo el país.
Más de 2.500 trasplantes durante 2026
Los datos más recientes muestran la magnitud que tiene la donación en el sistema sanitario argentino.
Según información difundida por el Ministerio de Salud de la Nación, hasta agosto de 2026, 2.551 personas que se encontraban en lista de espera habían recibido un trasplante de órganos o tejidos, a partir de 1.427 procesos de donación realizados en distintas jurisdicciones del país.
De ese total, se realizaron 1.096 trasplantes de córneas, 978 renales, 322 hepáticos, 85 cardíacos, 34 renopancreáticos, 17 hepatorrenales y 17 pulmonares, además de un trasplante pancreático y uno cardiorrenal.
También fueron trasplantados 176 menores de 18 años, una cifra que refleja el impacto que tiene la donación en pacientes de todas las edades.
Argentina alcanzó cifras históricas
El crecimiento de la actividad se había consolidado durante 2025, cuando el país alcanzó la tasa de donantes de órganos más alta de su historia: 20,54 donantes por millón de habitantes.
Durante ese año se concretaron 955 procesos de donación de órganos y 1.308 de tejidos, que permitieron que 4.786 personas que estaban en lista de espera accedieran a un trasplante.
El avance también se reflejó en 2026. En mayo se registró un récord mensual de 109 procesos de donación de órganos, que hicieron posible 228 trasplantes de órganos y 139 de córneas. Entre enero y mayo se habían concretado 415 procesos de donación de órganos, un 13,6% más que durante el mismo período de 2025.
Una decisión que se convierte en esperanza
La donación no termina en el momento en que una persona expresa su voluntad. Detrás de cada trasplante existe un complejo proceso sanitario que involucra a hospitales, equipos médicos, organismos provinciales de procuración, el INCUCAI y profesionales especializados.
También tiene un papel fundamental la familia de los donantes, que atraviesa uno de los momentos más difíciles y, a través de la donación, puede permitir que otras personas tengan una nueva oportunidad.
Por eso, hablar de donación también significa hablar de solidaridad, conciencia y compromiso colectivo.
¿Quiénes pueden ser donantes en Argentina?
En el país, las personas mayores de 18 años son consideradas donantes si manifestaron su voluntad afirmativa o si no dejaron constancia expresa de oposición a la donación.
La voluntad puede expresarse a través de distintos mecanismos, entre ellos la aplicación Mi Argentina, mediante un acta en el INCUCAI u organismos provinciales de ablación e implante, solicitando que quede asentada en el DNI o mediante un telegrama gratuito a través del Correo Argentino.
En el caso de los menores de 18 años, la autorización corresponde a sus padres, al progenitor presente o a sus responsables legales.
Donar es una decisión que puede trascender
El Día Mundial de la Donación de Órganos, Tejidos y Trasplantes busca instalar una pregunta que muchas veces queda postergada: ¿qué decisión tomaríamos si algún día nuestra vida dependiera de la donación de otra persona?
En Argentina, miles de pacientes continúan esperando un órgano o tejido compatible. A agosto de 2026, eran 7.392 las personas que aguardaban un trasplante de órganos y 2.254 quienes esperaban un trasplante de córneas.
Detrás de cada número hay una historia, una familia y una esperanza.
La donación es un acto voluntario, solidario y altruista. Conversar sobre el tema, informarse y dejar expresada la propia voluntad también forma parte de construir una sociedad más consciente.
Porque cuando una persona decide donar, su decisión puede continuar dando vida más allá de ella misma.


