El 4 de octubre de 1776, el rey Carlos III de España firmó la Real Cédula mediante la cual se creó formalmente el Virreinato del Río de la Plata, una reorganización administrativa que modificó la estructura territorial de los dominios españoles en América.
A partir de ese acto, la Gobernación de Buenos Aires quedó integrada al nuevo virreinato, y las dependencias continentales e insulares bajo su jurisdicción pasaron a quedar vinculadas administrativamente con las autoridades establecidas en Buenos Aires. Entre ellas se encontraban las Islas Malvinas.
La fecha adquiere particular relevancia dentro de la argumentación histórica y jurídica argentina sobre el archipiélago, ya que el principio del uti possidetis iuris, utilizado en los procesos de independencia de Hispanoamérica, estableció como referencia las jurisdicciones territoriales existentes al momento de la emancipación de los nuevos Estados.
En ese marco, la Argentina sostiene que, al independizarse en 1816, las Provincias Unidas del Río de la Plata sucedieron a España en los territorios que habían formado parte de su jurisdicción, incluidas las Islas Malvinas.
Puerto Soledad, el asentamiento español
Durante el período colonial español, Puerto Soledad, ubicado en la isla Soledad, constituyó el principal asentamiento permanente del archipiélago.
El establecimiento tenía características propias de un remoto puesto militar y administrativo. Contaba con la casa del gobernador, una capilla, hospital, almacenes, talleres, un penal y un muelle. La población era reducida y estaba integrada fundamentalmente por militares, funcionarios, presidiarios, trabajadores y personal destinado a las distintas actividades del asentamiento.
La administración española mantuvo presencia en las islas durante décadas y designó sucesivamente gobernadores y comandantes. Desde Buenos Aires se organizaban aspectos vinculados con el abastecimiento, la defensa y la administración del establecimiento.
Con el proceso revolucionario iniciado en 1810, las autoridades españolas comenzaron a replegarse de distintos puntos del territorio. La guarnición de Malvinas fue retirada en 1811, aunque posteriormente las Provincias Unidas sostuvieron su vinculación con el archipiélago.
La presencia de las Provincias Unidas
El 6 de noviembre de 1820, el coronel de Marina David Jewett tomó posesión formal de las islas en nombre de las Provincias Unidas del Río de la Plata e izó la bandera argentina en Puerto Soledad.
A Jewett le siguieron otras autoridades, entre ellas Guillermo Mason y Pablo Areguatí.
El 10 de junio de 1829, el gobierno de Buenos Aires designó a Luis Vernet como comandante político y militar de las Islas Malvinas y sus adyacencias.
Vernet, nacido en Hamburgo y posteriormente nacionalizado argentino, desarrolló proyectos productivos en el archipiélago, promovió la actividad ganadera y buscó regular la explotación de los recursos pesqueros.
Su familia también se instaló en las islas. En 1830 nació Malvina Vernet y Sáez, hija de Luis Vernet y María Sáez, considerada tradicionalmente la primera persona nacida en el archipiélago de la que existe registro.
De la administración argentina a la ocupación británica
Después de Vernet asumió Juan Esteban Mestivier, quien murió durante una sublevación ocurrida en el asentamiento. Posteriormente quedó al frente José María Pinedo, comandante de la goleta argentina Sarandí.
El 3 de enero de 1833, fuerzas británicas desembarcaron en Puerto Soledad y desplazaron a las autoridades argentinas.
Desde entonces, el Reino Unido mantiene el control efectivo del archipiélago, mientras que la Argentina sostiene su reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes.
La cuestión fue incorporada posteriormente al ámbito de las Naciones Unidas. La Resolución 2065 de la Asamblea General de la ONU, aprobada en 1965, reconoció la existencia de una disputa de soberanía entre la Argentina y el Reino Unido e instó a ambos países a negociar una solución, teniendo en cuenta los intereses de la población de las islas.
Una fecha que permanece en la memoria histórica
El 4 de octubre de 1776 constituye así una fecha vinculada a una de las transformaciones administrativas que la Argentina utiliza como antecedente de su posición jurídica sobre Malvinas.
La creación del Virreinato del Río de la Plata modificó la organización territorial de la monarquía española y consolidó el vínculo administrativo de Buenos Aires con los territorios que se encontraban bajo su jurisdicción.
Décadas después, la bandera argentina volvería a flamear en Puerto Soledad, hasta que la ocupación británica de 1833 interrumpió la administración argentina sobre el archipiélago.
A casi dos siglos de aquel episodio, la cuestión Malvinas continúa siendo una disputa de soberanía entre la Argentina y el Reino Unido, y permanece como uno de los capítulos centrales de la historia territorial, diplomática y jurídica argentina.



