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Escuela para Padres: En casos de violencia adolescente, Sofía Guaragna llamó a prevenir, pedir ayuda y retirarse a tiempo”

La especialista planteó la necesidad de acompañar a los jóvenes con herramientas concretas para prevenir situaciones de violencia, pedir ayuda, reconocer los riesgos y entender que retirarse a tiempo no es una señal de debilidad

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En una nueva edición de “Escuela para Padres”, Sofía Guaragna abordó una problemática que preocupa a las familias: las situaciones de violencia que pueden protagonizar o atravesar los adolescentes en boliches, escuelas, clubes, plazas y otros espacios de encuentro.

A partir de episodios recientes de violencia en lugares bailables, la especialista propuso pensar no solamente en qué sucede durante una pelea, sino también en cómo prevenir que una situación de tensión termine escalando.

Guaragna remarcó que la adolescencia es una etapa marcada por la impulsividad y sostuvo que es necesario conversar en casa sobre cómo actuar frente a una discusión, una provocación o una situación que comienza a desbordarse.

Uno de los conceptos centrales de la charla fue “retirarse a tiempo”. Para la especialista, alejarse de una persona que está muy alterada o de un escenario que puede volverse peligroso no significa ser débil, sino preservarse y cuidarse.

También señaló la importancia de que los adolescentes puedan identificar cuándo necesitan ayuda y recurrir a las autoridades del lugar, a un adulto de confianza, a sus padres o, si la situación lo requiere, a la Policía.

“No somos menos valientes por preservarnos”

La propuesta también puso el acento en evitar que los jóvenes se involucren en una escalada de violencia para defender a un amigo o demostrar fortaleza.

La estrategia, explicó Guaragna, puede ser buscar ayuda, retirarse, esperar en un lugar seguro y evitar responder a la agresión con más agresión. La idea es actuar con mayor lucidez cuando la situación ya no permite una conversación razonable.

En ese sentido, destacó que los jóvenes necesitan aprender que pedir ayuda no es una debilidad y que tampoco es necesario “hacerse respetar” mediante una pelea.

El valor de pedir disculpas

Otro de los ejes destacados fue la importancia de enseñar desde la infancia a reconocer los propios errores y pedir disculpas.

Guaragna planteó situaciones cotidianas —como derramar accidentalmente una bebida o generar una molestia— para explicar que asumir la responsabilidad puede evitar que un inconveniente termine transformándose en una confrontación.

La disculpa, señaló, puede convertirse en una herramienta concreta para bajar la tensión y reparar un vínculo.

Padres que permitan equivocarse y pedir ayuda

La especialista vinculó esta problemática con la crianza. Según explicó, cuando los niños y adolescentes sienten que cada error será respondido con un castigo severo o con una reacción desproporcionada, pueden terminar ocultando lo que les ocurre.

Por eso consideró fundamental construir un vínculo en el que los hijos sepan que pueden llamar a sus padres cuando están en problemas, incluso si cometieron un error o incumplieron alguna regla.

La clave, sostuvo, está en enseñar a reparar lo ocurrido y hacerse responsable, sin que eso implique cerrar la puerta al diálogo.

La familia como primera escuela de convivencia

Otro concepto desarrollado durante la columna fue el del ejemplo adulto. “Los chicos hacen lo que nosotros hacemos, no lo que nosotros decimos”, fue la idea planteada durante la conversación.

Así, aprender a disculparse, controlar una reacción, evitar una discusión innecesaria, pedir ayuda o retirarse de una situación conflictiva también forma parte de la educación cotidiana.

La propuesta de Escuela para Padres apunta, de este modo, a que las familias incorporen estrategias concretas para prevenir la violencia, proteger a los adolescentes y fortalecer la convivencia.

La reflexión final fue clara: ante una situación que puede escalar, no siempre hay que ganar una discusión. Muchas veces, la decisión más segura es bajar la tensión, pedir ayuda y retirarse a tiempo.

Sofìa Guaragna- Escuela para Padres

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