
La 129º Exposición Rural de 9 de Julio tendrá nuevamente como protagonista a una de las propuestas que, desde hace treinta años, vincula de manera directa a la comunidad educativa con el sector agropecuario: el tradicional Concurso Crianza del Ternero.
Este año son diez los establecimientos educativos del distrito que participan de una experiencia que comienza mucho antes de la llegada de los animales a la pista de la Sociedad Rural. Durante varias semanas, alumnos y docentes asumen el compromiso de criar y cuidar un ternero, conocer sus necesidades, observar su evolución y aprender sobre producción, sanidad, alimentación y bienestar animal.
La iniciativa busca acercar a los chicos del nivel primario al campo mediante una experiencia concreta. El aprendizaje no queda solamente en el aula: se construye diariamente a través del contacto con el animal, la observación, el trabajo compartido y la responsabilidad que implica hacerse cargo de un ser vivo.
Un mes de trabajo, aprendizaje y compromiso
Desde los primeros días de agosto, los alumnos vienen trabajando junto a sus docentes en el cuidado de los terneros.
Cada establecimiento recibe un animal de raza Holando, donado por productores tamberos y rurales de cercanía a las escuelas participantes. A partir de allí comienza una tarea que involucra a toda la comunidad educativa.
Alimentar al ternero, observar su crecimiento, mantener su higiene, acompañar su adaptación y prestar atención a su estado sanitario forman parte de una rutina que los alumnos incorporan como una verdadera experiencia de responsabilidad.
Pero el concurso propone además investigar y aprender.
Guiados por sus docentes, los estudiantes reúnen toda la información y el trabajo realizado en una carpeta, donde documentan el desarrollo del ternero, su crecimiento, sanidad, alimentación, mansedumbre y cuidados.
También investigan aspectos vinculados con la producción animal vacuna, el bienestar y las características de la actividad agropecuaria.
Así, detrás de cada ternero que llegará a la muestra hay semanas de dedicación, consultas, aprendizajes y una tarea compartida entre alumnos, docentes, productores y profesionales.

El acompañamiento del sector rural y veterinario
Para que el proyecto pueda desarrollarse, resulta fundamental el acompañamiento de productores, veterinarios y empresas vinculadas al sector.
Los terneros son donados por productores rurales que se dedican a la producción de leche y que, en muchos casos, se encuentran próximos a las escuelas participantes.
Este año realizaron sus aportes Francisco Verges, Guillermo Lugano, Leopoldo “Polo” Sarnicola, María Blanca Ciampoli, Alejandro Mulcay, Alberto Gallo Llorente, Néstor Mas y Luciano Vanina.
A ese compromiso se suma el acompañamiento sanitario de urgencia del médico veterinario Edgardo Disario.
También tiene una participación especial el CEPT Nº 15 “El Chajá”, cuyos alumnos, junto al médico veterinario Juan Charaf, realizan visitas a los establecimientos educativos que participan del concurso y brindan charlas de capacitación.
De esta manera, el proyecto genera un verdadero entramado entre la escuela, las familias, los productores y los profesionales del sector agropecuario.

Diez establecimientos educativos participan este año
En esta edición se incorporaron nuevas instituciones, ampliando la participación de la comunidad educativa.
Son parte del Concurso Crianza del Ternero:
- Centro Educativo Complementario Nº 802 “Rayuela”, 9 de Julio.
- EEP Nº 3 “Juan Bautista Alberdi”, 9 de Julio.
- EEP Nº 9 “Bartolomé Mitre”, Paraje La Blanqueada.
- EEP Nº 22 “Remedios de Escalada de San Martín”, 12 de Octubre.
- EEP Nº 6 “Arturo Yeomans”, Norumbega.
- EEP Nº 53 “Jorge Corbett”, Corbett.
- EEP Nº 51 “John F. Kennedy”, Galo Llorente.
- EEP Nº 10 “Almirante Brown”, Dennehy.
- Colegio Los Ceibos, 9 de Julio.
La diversidad de instituciones participantes permite que la propuesta llegue tanto a establecimientos rurales como a escuelas de la ciudad, fortaleciendo el vínculo entre el ámbito educativo y la producción agropecuaria.

La llegada a la Expo: el momento de mostrar lo aprendido
Después de semanas de trabajo, llegará el momento más esperado para los chicos.
El sábado 3 de octubre, desde las 9 horas, en el marco de la 129º Exposición Rural de 9 de Julio, se realizará la presentación de los terneros y la entrega de premios del concurso.
Los alumnos deberán presentar las carpetas elaboradas durante el proyecto y mostrar ante el jurado el resultado del trabajo realizado junto al animal.
Será entonces cuando puedan compartir no solamente cómo creció cada ternero, sino también todo lo aprendido durante el proceso.
El jurado evaluará distintos aspectos de la experiencia, contemplando tanto las características del animal como el trabajo desarrollado por los estudiantes.
¿Qué se premia?
El concurso contempla distintas categorías:
🐄 Mejor Ternero: 1º, 2º y 3º puesto.
📒 Mejor Carpeta: 1º y 2º puesto.
🌱 Mejor Crianza: 1º y 2º puesto.
🤎 Mansedumbre: 1º y 2º puesto.
🎤 Nombre y Presentación: 1º y 2º puesto.
Más allá de los reconocimientos, la propuesta deja una experiencia que trasciende el resultado de la competencia.
Cada ternero representa el trabajo de un grupo de alumnos que aprendió a asumir responsabilidades, observar, preguntar y cuidar. Cada carpeta reúne el recorrido de varias semanas y cada presentación frente al jurado será el reflejo de un proceso que tuvo como protagonistas a los chicos y a sus docentes.
En ese camino, también queda expuesto el compromiso de toda una comunidad: productores que donan los animales, profesionales que acompañan, docentes que guían, instituciones que abren sus puertas y alumnos que, día tras día, se ocupan de sus terneros.
Así, una vez más, la Exposición Rural de Nueve de Julio se convierte en el punto de encuentro para mostrar el resultado de una experiencia educativa que lleva tres décadas creciendo y que permite que nuevas generaciones conozcan, desde la práctica, el trabajo y los valores que forman parte de la vida rural.



