La dislexia y las dificultades específicas del aprendizaje llegaron nuevamente al ámbito del Concejo Deliberante de Nueve de Julio, a partir de una iniciativa impulsada por familias y vecinos que busca transformar la concientización en una política pública municipal.
Daniela Montalbano y Sebastián Bustamante participaron de Despertate, por Cadena Nueve, Máxima 89.9 y Visión Plus TV, donde explicaron los alcances de la propuesta y remarcaron la necesidad de ampliar la mirada sobre la dislexia: no limitarla al aula, sino contemplar las barreras que una persona puede encontrar durante las distintas etapas de su vida.
La iniciativa parte de una experiencia de participación ciudadana que, con el acompañamiento de distintas familias, instituciones y sectores del Estado, busca generar herramientas para detectar tempranamente las dificultades de aprendizaje, favorecer el acceso al diagnóstico y promover una comunidad más accesible.
Una problemática que trasciende la escuela
Durante la entrevista, Montalbano explicó que la preocupación surgió a partir de advertir la falta de actividades sistemáticas de concientización y visibilización sobre la dislexia.
La entrevistada recordó que existen normas nacionales y provinciales vinculadas a la capacitación y sensibilización sobre la temática, y señaló la necesidad de avanzar en la detección de aquellos casos que todavía no cuentan con diagnóstico.
En ese sentido, destacó la importancia de la participación ciudadana y de generar espacios donde las familias puedan reconocer determinadas señales y buscar orientación profesional.
La escuela ocupa un lugar central porque muchas dificultades comienzan a hacerse visibles durante la escolaridad. Sin embargo, la mirada propuesta busca ir más allá.
Una persona con dislexia puede encontrarse con dificultades vinculadas a la lectura y la escritura también en trámites, actividades administrativas, capacitaciones, ámbitos laborales y otras situaciones cotidianas.
Por ese motivo, el objetivo planteado es que la Municipalidad pueda incorporar una perspectiva de accesibilidad en sus distintas áreas.
Del aula a toda la vida cotidiana
Bustamante y Montalbano remarcaron que la dislexia no desaparece al terminar la escuela. Por eso, plantearon la necesidad de que el abordaje sea transversal.
La iniciativa apunta a que las diferentes dependencias municipales puedan considerar las necesidades de las personas con dificultades específicas del aprendizaje.
Entre los ejemplos mencionados durante la entrevista aparecen los trámites administrativos, el pago de tasas, las gestiones vinculadas al tránsito y la obtención de la licencia de conducir.
En este último caso, también se señaló la necesidad de revisar normativas de alcance nacional que, según explicaron, pueden presentar dificultades para las personas con dislexia.
Uno de los planteos consiste en avanzar con materiales de lectura fácil, utilizando textos claros, imágenes y recursos audiovisuales que faciliten la comprensión de la información.
La importancia de detectar a tiempo
Uno de los principales ejes de la iniciativa es la detección temprana.
Montalbano explicó que identificar las dificultades durante la infancia puede permitir acompañar al niño de manera adecuada y evitar que las dificultades escolares terminen afectando su autoestima.
En muchos casos, una dificultad para leer, escribir o comprender consignas puede ser interpretada erróneamente como falta de esfuerzo, distracción o desinterés.
La propuesta busca modificar esa mirada.
“Hay que empezar a hablar del tema y hacerlo visible”, fue uno de los conceptos centrales planteados durante la entrevista, con el objetivo de que las familias conozcan los derechos de los niños y puedan acceder a orientación y diagnóstico.
La falta de estadísticas, otro desafío
Durante la conversación también apareció una problemática que excede a la dislexia: la falta de estadísticas centralizadas y actualizadas que permitan conocer con precisión la dimensión del fenómeno.
Montalbano contó que comenzó a trabajar con autoridades educativas de la Región 15 para reunir información sobre diagnósticos registrados en las instituciones educativas.
En ese proceso destacó el acompañamiento de las inspectoras Leonor Caperoli y Gladys Caliari, con quienes se busca avanzar en la construcción de información que permita comparar la situación del sector público y privado y observar las particularidades de cada localidad.
La disponibilidad de datos, señalaron, permitiría conocer mejor la realidad y también analizar las dificultades de acceso al diagnóstico, especialmente cuando las familias no cuentan con recursos suficientes para afrontar consultas con especialistas.
Cuando el problema no es la capacidad
Otro de los conceptos centrales de la entrevista fue la necesidad de dejar de mirar únicamente aquello que una persona con dislexia tiene dificultades para hacer.
Montalbano sostuvo que los diagnósticos suelen concentrarse en las dificultades, pero que es necesario incorporar una mirada sobre las capacidades y potencialidades de cada persona.
En ese sentido, hizo referencia a características asociadas al pensamiento divergente y lateral y a la posibilidad de que determinadas formas de procesamiento puedan constituir fortalezas en ámbitos vinculados con la creatividad y la innovación.
La propuesta busca, entonces, cambiar la perspectiva: pasar de una mirada centrada exclusivamente en el déficit a otra que contemple capacidades, derechos y oportunidades.
El impacto social y económico
Durante la entrevista también se planteó que las dificultades de aprendizaje no abordadas pueden tener consecuencias que exceden el ámbito educativo.
El abandono escolar, las dificultades para continuar estudios superiores, la imposibilidad de acceder a determinadas oportunidades laborales y el desgaste emocional fueron mencionados como situaciones que pueden aparecer cuando una persona atraviesa su escolaridad sin comprender por qué determinados aprendizajes le resultan especialmente difíciles.
Desde esta perspectiva, Montalbano planteó que la falta de inclusión también representa una pérdida para la sociedad, porque pueden quedar fuera del sistema educativo, productivo y profesional personas con capacidades que podrían realizar aportes significativos.
La importancia de las familias
Las familias tienen un rol fundamental en este proceso.
Durante la entrevista se explicó que, en algunos casos, puede existir resistencia a aceptar la posibilidad de un diagnóstico o a consultar con especialistas.
La falta de información puede llevar a interpretar determinadas dificultades como falta de voluntad o de esfuerzo.
Por eso, uno de los objetivos de las campañas de concientización es brindar herramientas para que las familias puedan identificar señales, consultar a profesionales y acompañar a los niños sin etiquetarlos negativamente.
También se puso especial énfasis en escuchar a los docentes, quienes muchas veces son los primeros en advertir que un estudiante necesita otra estrategia para aprender.
Una red que se amplía
La iniciativa no se limita a Montalbano y Bustamante. Durante la entrevista se destacó el acompañamiento de numerosas familias, instituciones y organizaciones de la comunidad.
También se mencionó el trabajo conjunto con integrantes del sistema educativo, clubes de servicio, organizaciones sociales, empresas privadas y otros actores comunitarios.
La consigna “Tendiendo redes” sintetiza esa forma de trabajo: generar vínculos para que la responsabilidad de acompañar a las personas con dificultades de aprendizaje no recaiga exclusivamente sobre una familia.
En ese marco, se vienen desarrollando talleres, actividades de concientización y propuestas destinadas a diferentes grupos etarios.
Actividades previstas
Entre las acciones anunciadas se encuentra una jornada de barriletes vinculada con la concientización sobre la dislexia.
A nivel nacional, la actividad está prevista para el 4 de octubre a las 15 horas.
En Nueve de Julio, la jornada se realizará el domingo 11 de octubre, a las 15 horas, en el predio de la Escuela Técnica N° 2.
Además, se anunció la realización de un mural junto a Silvia Galvani durante los días 16 y 17 de octubre, en el nuevo edificio de Abella, en inmediaciones de Larrea y San Martín, según se indicó durante la entrevista.
También se mencionó una charla prevista en Carlos María Naón, junto a Jorge Bellomin, destinada a autoridades y representantes del ámbito educativo.
El trabajo desde las escuelas
Otro de los objetivos es que la concientización llegue a las instituciones educativas.
Durante la entrevista se destacó el acompañamiento de integrantes de la estructura educativa de la Región 15 y el desarrollo de actividades durante la denominada semana de la dislexia.
La idea central es que los adultos puedan modificar sus estrategias de enseñanza cuando un niño no comprende una consigna, en lugar de exigirle exclusivamente al estudiante que se adapte.
“Debe cambiar el adulto y buscar otra manera de explicar”, sintetizaron durante la conversación.
También hay adultos que llegan al diagnóstico
La problemática no termina en la infancia.
Durante la entrevista se relató que varias personas adultas se contactaron a partir de las campañas de concientización y descubrieron, después de décadas, que muchas de las dificultades que habían atravesado durante su escolaridad podían estar relacionadas con una condición de aprendizaje que nunca había sido identificada.
Algunas personas recibieron su diagnóstico a los 20, 30 o 40 años.
En esos casos, comprender lo ocurrido durante la trayectoria educativa puede significar una instancia de reparación personal y permitir resignificar experiencias que durante años estuvieron asociadas a la idea de incapacidad o falta de esfuerzo.
También se explicó que el diagnóstico en adultos puede resultar más complejo porque, con el paso de los años, muchas personas desarrollan estrategias para compensar sus dificultades.
La iniciativa llega al Concejo Deliberante
El proyecto será tratado este jueves en el Concejo Deliberante de Nueve de Julio.
Según explicaron Montalbano y Bustamante, la propuesta fue impulsada institucionalmente por el bloque de la Unión Cívica Radical (UCR), luego de mantener encuentros con las familias que vienen trabajando sobre la problemática.
Los impulsores señalaron que el proyecto había comenzado a elaborarse anteriormente, pero que distintas urgencias de la agenda pública habían postergado su tratamiento.
En esta oportunidad, la iniciativa recibió acompañamiento de integrantes de la Comisión de Salud y de concejales de distintos espacios, de acuerdo con lo expresado durante la entrevista.
El objetivo es que la concientización sobre la dislexia y las dificultades específicas del aprendizaje pueda convertirse en una política pública local, articulando al Municipio, las escuelas, las familias, las instituciones y la comunidad.
Una mirada que propone cambiar el enfoque
La discusión que llega al Concejo Deliberante plantea una pregunta que atraviesa toda la iniciativa: qué ocurre cuando una persona tiene una manera diferente de aprender y el sistema no encuentra la forma de acompañarla.
Para quienes impulsan el proyecto, la respuesta no debería consistir únicamente en pedirle a esa persona que haga un esfuerzo mayor.
La propuesta apunta a modificar el entorno, facilitar el acceso a la información, mejorar la detección, acompañar a las familias y reconocer las capacidades de cada individuo.
Porque, como quedó expresado durante la entrevista, el desafío no es solamente diagnosticar una dificultad, sino construir una sociedad capaz de reconocer las capacidades que existen detrás de ella.
La sesión del Concejo Deliberante podrá seguirse en vivo a través de Cadena Nueve, permitiendo que la comunidad conozca el tratamiento de una iniciativa que busca instalar la dislexia y las dificultades específicas del aprendizaje como parte de la agenda pública de Nueve de Julio.



