
El Gobierno de la Provincia de Buenos Aires declaró el estado de Emergencia y/o Desastre Agropecuario para todo el partido de Nueve de Julio, a raíz de las pérdidas y afectaciones provocadas por las inundaciones que impactaron sobre las explotaciones productivas.
La medida, informada por la Municipalidad de Nueve de Julio, comprende el período que va del 1° de mayo al 31 de octubre de 2026 y alcanza a los establecimientos cuya actividad agropecuaria constituye su principal fuente de producción y que hayan sufrido daños como consecuencia del fenómeno hídrico.
En este marco, los productores que se encuentren comprendidos en la declaración deberán presentarse para tramitar el correspondiente certificado de Emergencia y/o Desastre Agropecuario.
Diez días hábiles para realizar el trámite
El plazo establecido para completar la gestión es de 10 días hábiles a partir del 8 de septiembre, fecha en la que fue publicada la medida provincial.
Por este motivo, desde el municipio se recomienda a los productores afectados realizar el trámite dentro del período establecido, a fin de acceder a los beneficios contemplados por la declaración.
Beneficios para los establecimientos afectados
La declaración de emergencia contempla distintos beneficios para las explotaciones alcanzadas, entre ellos la exención del Impuesto Inmobiliario Rural, de acuerdo con el porcentaje de afectación registrado en cada establecimiento.
Asimismo, se prevén beneficios crediticios, cuya instrumentación estará a cargo del Banco de la Provincia de Buenos Aires.
El alcance de estos beneficios estará determinado en función de la situación particular de cada explotación y del grado de afectación sufrido por las inundaciones.
Asesoramiento a productores
Los productores que necesiten realizar consultas o recibir asesoramiento sobre el trámite pueden comunicarse con la Secretaría de Producción de la Municipalidad de Nueve de Julio.
La atención se realiza a través del teléfono 610000, internos 147, 203 o 266.
La declaración constituye una herramienta destinada a acompañar a los productores que vieron afectada su actividad por las inundaciones y permitirles acceder a medidas de alivio fiscal y financiero durante el período reconocido como de Emergencia y/o Desastre Agropecuario.


