
El tiempo volverá a presentar condiciones cambiantes en buena parte de la Argentina durante los próximos días, con dos fenómenos que concentrarán la atención: el desarrollo de lluvias y tormentas intensas en el centro y norte del país y el posterior avance de una nueva masa de aire frío.
En la provincia de Buenos Aires, el escenario será especialmente variable. Durante la primera parte de la semana, el ingreso de abundante humedad favorecerá la formación de precipitaciones y tormentas de variada intensidad, con mayor atención puesta en el norte bonaerense, donde podrían registrarse acumulados importantes.
El episodio de lluvias estará relacionado con una importante disponibilidad de humedad y condiciones atmosféricas favorables para el desarrollo de precipitaciones sobre la zona central del país. Además de Buenos Aires, los sectores más comprometidos se ubicarán en el NOA, el norte de Córdoba, Santa Fe y distintas áreas del Litoral, donde existe riesgo de nuevos excesos hídricos.
El frío llegará con fuerza hacia el fin de semana
Una vez que el sistema de precipitaciones comience a perder intensidad sobre el centro del país, el protagonismo pasará a una nueva masa de aire frío.
El cambio será más evidente hacia el próximo fin de semana. Las previsiones muestran anomalías térmicas negativas muy marcadas sobre amplias zonas de la Argentina, con un descenso significativo de las temperaturas.
Para el sábado 22, los mapas de anomalías anticipan valores de aproximadamente -7 °C a -10 °C sobre amplios sectores del centro del país. En Buenos Aires, el descenso respecto de los valores medios podría ubicarse en torno a los -5 °C, con registros todavía menores en distintas zonas del interior provincial.
Preocupación en las zonas productivas
El impacto sobre la actividad agropecuaria será uno de los aspectos que requerirá mayor seguimiento. La combinación de suelos húmedos y el ingreso de aire frío puede favorecer fuertes descensos de las temperaturas durante las madrugadas.
En ese contexto, aumenta la posibilidad de heladas agronómicas, especialmente en sectores productivos del interior bonaerense y en otras áreas del centro del país.
El comportamiento de las temperaturas mínimas durante el viernes y el sábado será clave para determinar el alcance del fenómeno. Los cultivos sensibles al frío serán los que presenten mayor vulnerabilidad ante un escenario que podría combinar humedad en los suelos, noches despejadas y una masa de aire de características marcadamente frías.
Por ahora, el pronóstico mantiene bajo vigilancia la evolución de las lluvias durante los próximos días y, posteriormente, la intensidad del descenso térmico. En Buenos Aires, la atención estará puesta especialmente en el norte provincial por las precipitaciones y en el interior bonaerense por el posible riesgo de heladas hacia el fin de semana.


