
La Casa Histórica donde se declaró la Independencia de la Argentina, volvió a ser escenario de un compromiso con la historia y el futuro del país. Este lunes 17 de agosto de 2026, los integrantes de la Corriente de Vida de los Madrugadores que peregrinan en la Argentina llegaron al histórico solar tucumano para proclamar públicamente su decisión de trabajar, desde la oración y el servicio, por una Argentina entendida como una verdadera “Patria Familia”.
La iniciativa tuvo como antecedente la presencia de los Madrugadores en la Casa Histórica diez años atrás, durante la celebración del Bicentenario de la Independencia Nacional. En aquel momento, como ahora, el lugar fue elegido como símbolo para renovar una responsabilidad que, según expresaron, no debe quedar solamente en un anhelo, sino traducirse en acciones concretas.
“Queremos comprometernos ante este tiempo que nos toca vivir, a expresar como los Padres de la Patria lo hicieron anteriormente, nuestra responsabilidad, nuestro compromiso y nuestra entrega”, señala la introducción de la proclama.
El documento reivindica el significado histórico de San Miguel de Tucumán, ciudad donde se declaró la Independencia y donde el General Manuel Belgrano obtuvo una de las victorias decisivas frente a los realistas. También recuerda la especial devoción del prócer hacia la Virgen de la Merced, a quien reconoció como Generala de su Ejército.
Desde ese marco histórico y religioso, los Madrugadores plantearon que su misión en el presente consiste en convertirse en “constructores de una Patria Familia desde la oración y desde el servicio”, con una especial atención hacia los sectores más vulnerables de la sociedad.
La proclama sostiene que la condición de madrugador no se limita al hecho de levantarse temprano para rezar, sino que implica asumir un compromiso cotidiano con los demás. En ese sentido, los participantes se definieron como “constructores de paz”, “testigos de esperanza” y hombres llamados a vivir la caridad cristiana mediante acciones concretas.
“Somos Madrugadores de oración y Madrugadores en la Caridad”, expresa el documento.
Uno de los ejes centrales del mensaje fue la necesidad de recuperar la fraternidad entre los argentinos. La proclama reconoce que la sociedad atraviesa situaciones que han debilitado los vínculos y propone que cada integrante, desde su propia vida y desde cada comunidad, sea un signo concreto de esperanza.
En esa línea, los Madrugadores asumieron que la transformación que proponen para la sociedad debe comenzar por ellos mismos. “Estamos convocados a transformarnos nosotros primero”, afirmaron, al tiempo que llamaron a construir comunidades abiertas y capaces de recibir a todos.
El documento también pone el acento en la coherencia entre la fe proclamada y las acciones cotidianas. Los Madrugadores expresaron su voluntad de ser “creyentes y creíbles”, convencidos de que el testimonio de vida constituye una herramienta fundamental para transmitir esperanza y construir una sociedad más fraterna.
La proclama incorpora además una referencia al mensaje del papa León, al señalar que, desde la pequeñez de cada persona y de cada comunidad, es posible dar testimonio de que “la humanidad es magnífica”, especialmente cuando ese mensaje se traduce en obras y no solamente en palabras.
Otro de los compromisos asumidos consiste en vivir la esperanza como una responsabilidad concreta frente a las dificultades del presente. Para los Madrugadores, la esperanza cristiana no debe convertirse en una forma de evasión, sino en una fuerza para afrontar las pruebas, servir a los demás y confiar en que Dios también puede escribir la historia a través de las propias fragilidades.
En el tramo final del documento, los firmantes pusieron bajo la protección de la Virgen María el compromiso asumido en la Casa Histórica y le pidieron acompañamiento para sostenerlo con fidelidad, “heroicamente, silenciosamente y audazmente”.
También invocaron la figura del Venerable Enrique Shaw, reconocido por su trayectoria como laico, trabajador, esposo, padre y patriota, para que acompañe la promesa realizada en Tucumán.
La proclama establece además un desafío para el futuro inmediato: que cada Madrugador lleve una copia del documento a su comunidad y que, frente al Santísimo, cada grupo pueda renovar el mismo compromiso asumido en la Casa Histórica.
El próximo gran objetivo será el 27 de abril de 2027, fecha en la que se celebrarán los 25 años de la primera Madrugada en Argentina. Para esa ocasión, los Madrugadores plantearon la meta de “Sembrar de Madrugadas toda la Patria”, convocando a nuevos varones a convertirse en constructores de paz, testigos de esperanza y “arquitectos” de una Patria Familia.
La jornada tucumana quedó así planteada como un nuevo capítulo dentro de la historia de esta corriente espiritual, con una mirada puesta tanto en las raíces de la Nación como en los desafíos del presente.
El compromiso fue sellado con el lema que identifica a los Madrugadores y que resume su disposición al servicio: “Adsum!” —¡Aquí estoy!— y “Adsumus!” —¡Aquí estamos!—.
En la Casa Histórica, en el denominado “Corazón de la Patria”, los participantes concluyeron su proclama poniendo en manos de Dios y de la Patria la responsabilidad de cumplir con la palabra empeñada y renovando el llamado a trabajar por una Argentina con paz, reconciliación, alegría, esperanza y bienestar para todos sus habitantes.
El documento fue firmado en San Miguel de Tucumán este lunes 17 de agosto de 2026, en una fecha cargada de significado nacional por conmemorarse el aniversario del fallecimiento del General José de San Martín, y quedó presentado por sus autores como un compromiso histórico que deberá traducirse en acciones concretas en cada comunidad de Madrugadores del país.
DOC-20260728-WA0086.


