
Tras la realización de la Convención Provincial de la Unión Cívica Radical (UCR), el espacio Construir Buenos Aires salió a cuestionar con dureza el acuerdo alcanzado entre Martín Lousteau y Maximiliano Abad y anunció que no reconocerá la legitimidad política de la nueva conducción del cuerpo.
Desde el sector consideraron que el resultado de la Convención fue consecuencia de un esquema de acuerdos dirigenciales que, según plantearon, se encuentra alejado de la voluntad de los afiliados y de las necesidades que atraviesa actualmente el radicalismo bonaerense.
En ese sentido, desde Construir recordaron que apenas tres meses atrás habían apostado a una instancia de integración con el objetivo de ordenar el partido, recuperar la unidad y abrir una etapa de fortalecimiento de la Unión Cívica Radical en la provincia.
Sin embargo, sostuvieron que el nuevo entendimiento entre Lousteau y Abad volvió a cerrar esa posibilidad y terminó consolidando una dinámica de conducción concentrada en un grupo reducido de dirigentes.
“Al acuerdo Lousteau–Abad no le simpatiza que aparezcan nuevas voces en el radicalismo bonaerense. Eligieron volver a un partido chico, cerrado y cada vez más lejos de representar una alternativa para la sociedad”, expresaron desde Construir.
El espacio está integrado por militantes, intendentes, concejales, consejeros escolares y legisladores provinciales y nacionales. Desde allí remarcaron que cualquier proceso de reconstrucción partidaria debe desarrollarse “desde abajo hacia arriba”, recuperando el protagonismo de quienes sostienen cotidianamente al radicalismo en cada distrito de la provincia.
En esa línea, fueron categóricos al cuestionar la concentración de las decisiones partidarias.
“La UCR no tiene dueños. No pertenece a una mesa de dirigentes ni puede reducirse a acuerdos entre unos pocos. Pertenece a sus afiliados”, afirmaron.
Una crítica al rumbo del radicalismo bonaerense
Construir también manifestó que no participará de una Convención que, según su interpretación, resigna la posibilidad de construir un proyecto político propio para la Provincia de Buenos Aires.
Para el espacio, el debate interno del radicalismo no debería limitarse a la distribución de cargos o a los acuerdos entre sectores, sino que debe recuperar una agenda vinculada con los problemas concretos que atraviesan los bonaerenses.
Entre los principales ejes que plantearon aparecen la situación del sistema de salud y IOMA, la educación, el estado de las rutas, el fortalecimiento de los municipios, la producción, el empleo, las pequeñas y medianas empresas y la generación de oportunidades para los jóvenes.
Desde Construir sostuvieron que esa agenda debe ser el punto de partida para una nueva etapa del radicalismo provincial y que la dirigencia partidaria debe volver a tener una presencia activa en el territorio.
“Venimos a construir otro radicalismo”
El posicionamiento del espacio marca, de esta manera, una nueva distancia con la conducción partidaria y anticipa que la disputa interna continuará más allá de la Convención Provincial.
En Construir aseguran que el objetivo no es disputar espacios dentro de la estructura existente, sino avanzar en una alternativa política propia que, según plantean, permita recuperar la identidad y la capacidad de representación de la UCR en la Provincia.
“No venimos a disputar un lugar dentro de un esquema agotado. Venimos a construir otro”, concluyeron desde el espacio.



