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“Quiero confiar en Vos, Señor”: el mensaje del Padre Oscar Mentimurro en la celebración de San Cayetano

La Misa se celebró en la Capilla San Cayetano, en el marco de la festividad del santo del pan y del trabajo. La celebración estuvo presidida por el Padre Adolfo Petti, párroco de la Catedral, acompañado por los sacerdotes Daniel Camagno y Oscar Mentimurro, quien tuvo a su cargo la homilía. Al finalizar, fueron bendecidos los panes que luego se distribuyeron entre los presentes

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Padres Oscar Mentimorro-Adolfo Petti y Daniel Camagna- Capilla San Cayetano

La comunidad de Nueve de Julio se reunió este 7 de agosto en la Capilla San Cayetano para celebrar la festividad de San Cayetano, una jornada marcada por la fe, las oraciones, los pedidos y agradecimientos al santo del pan y del trabajo.

La Santa Misa fue celebrada por el Padre Adolfo Petti, párroco de la Catedral, quien estuvo acompañado por el Padre Daniel Camagno y el Padre Oscar Mentimurro. La homilía estuvo a cargo de Mentimurro, quien centró su mensaje en la confianza en Dios, la participación en la Eucaristía y el compromiso concreto con quienes más necesitan.

Desde el comienzo de su reflexión, el sacerdote recordó que San Cayetano invita a vivir la fe en comunidad y a reconocerse como una familia de hermanos.

“San Cayetano nos invita a ser familia”, señaló Mentimurro, al destacar la necesidad de vivir unidos y de sostener una fe que se traduzca en acciones concretas.

“Quiero confiar en Vos, Señor”

Uno de los momentos centrales de la homilía fue la invitación a renovar la confianza en Dios.

El Padre Oscar recordó que San Cayetano vivió en tiempos difíciles, atravesados por guerras, sequías y hambre, y que frente a esas circunstancias mantuvo una profunda confianza en la providencia de Dios.

El sacerdote destacó además que San Cayetano abrió las puertas de su iglesia para compartir con quienes atravesaban necesidades, poniendo en práctica una fe comprometida con el prójimo.

A partir de ese ejemplo, invitó a los presentes a repetir una oración sencilla pero profunda:

“Quiero confiar en Vos, Señor”.

La expresión sintetizó uno de los principales mensajes de la celebración: sostener la fe aun en los momentos difíciles y poner la vida en manos de Dios.

Una Iglesia en salida y cerca del prójimo

Durante la homilía, Mentimurro también hizo referencia a la necesidad de construir una Iglesia en salida, que no permanezca encerrada en sus propios espacios sino que salga al encuentro de quienes necesitan acompañamiento.

En ese sentido, presentó a San Cayetano como un ejemplo de esa actitud: un hombre que no permaneció indiferente frente a las necesidades de los demás.

“Él nos enseña a nosotros también a no ser indiferentes ante la necesidad del prójimo”, expresó el sacerdote.

El llamado también tuvo una mirada puesta en la realidad de Nueve de Julio, donde —según planteó— existen hermanos que necesitan ayuda y para quienes cada gesto puede significar un acompañamiento.

El valor de la Eucaristía

Otro de los ejes de la reflexión fue la importancia de participar de la Santa Misa.

Mentimurro recordó la experiencia de San Cayetano ante la Eucaristía y propuso a los fieles pedir la gracia de acercarse con mayor frecuencia a la celebración.

“Quiero participar más seguido de la Santa Misa”, invitó a repetir a los presentes, destacando que cada domingo constituye una oportunidad para encontrarse con el Señor.

También recordó que San Cayetano es representado habitualmente con el Niño Jesús en sus brazos, una imagen que —según explicó— conduce siempre hacia Cristo y hacia la necesidad de recibirlo con humildad.

Servir y no ser indiferentes

La homilía avanzó luego hacia el compromiso con los enfermos, los pobres y quienes atraviesan diferentes necesidades.

El Padre Oscar recordó que San Cayetano atendía personalmente a los enfermos y a los más pobres, y propuso asumir también una actitud de servicio.

“Quiero ser servidor”, fue otra de las expresiones que invitó a repetir durante la celebración.

La propuesta fue vivir la fraternidad desde los pequeños gestos cotidianos, reconociendo al otro como un hermano y evitando que las necesidades ajenas resulten indiferentes.

“Todos los días nos encontramos con el Señor en el hermano”, sostuvo Mentimurro hacia el final de su reflexión.

Oraciones por el trabajo y quienes atraviesan dificultades

Durante la celebración también se elevaron intenciones por la Iglesia, por los gobernantes, por quienes sufren y especialmente por las personas que no tienen trabajo.

Se pidió la intercesión de San Cayetano para que quienes se encuentran desempleados puedan encontrar una oportunidad laboral que les permita sostener a sus familias y contribuir al bienestar de la sociedad.

El pedido por el trabajo volvió a ocupar así un lugar central en una jornada en la que cientos de devotos se acercaron a San Cayetano para agradecer, pedir y renovar su esperanza.

Bendición de los panes junto a la imagen de San Cayetano

Antes de la bendición final, y como parte del cierre de la celebración, el Padre Adolfo Petti bendijo los panes que habían sido preparados para esta jornada.

El momento de distribución entre los asistentes se realizó en el patio de la Capilla San Cayetano, junto a la imagen del santo.

La tradición de compartir el pan después de la celebración permitió cerrar la jornada con un gesto concreto de comunidad y fraternidad, en sintonía con uno de los principales mensajes transmitidos durante la homilía: que la fe debe expresarse también en obras y en el encuentro con el otro.

La jornada concluyó con el pedido de San Cayetano por “paz, paz y trabajo”, como síntesis de una celebración que volvió a reunir a la comunidad en torno a la fe, la solidaridad y la esperanza.

 

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