
Esta mañana, a partir de las 10:30, se llevó a cabo el tradicional Vía Crucis de Viernes Santo en el Paseo La Trocha, con una particularidad que lo hizo aún más especial: estuvo protagonizado por niños, quienes participaron acompañados por sus padres o adultos responsables.
Durante el recorrido, los más pequeños escucharon atentamente el relato de la Pasión de Jesucristo, en el que se describe cómo fue su muerte, generando un clima de recogimiento y aprendizaje acorde a la fecha litúrgica.
La jornada también incluyó la posibilidad de recibir el sacramento de la confesión, brindando a los presentes un espacio para la reflexión personal y el a
cercamiento espiritual. Además, se elevó una oración especial por la paz en el mundo, especialmente por el fin de los conflictos bélicos, y se realizó una colecta solidaria destinada a ayudar a las comunidades de Tierra Santa.
El evento fue organizado por la Catedral de Nueve de Julio, a través de su párroco, Adolfo Petti, y contó con una importante concurrencia de fieles, consolidando una vez más esta propuesta como un momento significativo dentro de las celebraciones de Semana Santa en la ciudad.


