lunes, junio 24, 2024
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Cómo calefaccionar tu casa con artefactos eléctricos gastando menos

La llegada del frío nos interpela sobre si estamos siendo eficientes en la forma en que calentamos nuestro hogar

La llegada del frío nos interpela sobre si estamos siendo eficientes en la forma en que calentamos nuestro hogar, haciéndolo de la manera más amigable con el ambiente. Y hoy más que nunca, la eficiencia significa ahorro de dinero.

En Argentina, la demanda de energía del sector residencial es del 24 % del total nacional. El consumo combinado para calefacción y refrigeración representa aproximadamente el 40 % de la demanda energética residencial, y en nuestro país, el consumo de calefacción es el mayor consumo doméstico de energía.

Las viviendas y edificios son responsables del 9 % de las emisiones totales de gases de efecto invernadero en Argentina. Hace varios años que está ganando relevancia el uso de artefactos eléctricos como alternativa a los artefactos a gas. Unos tienen ventajas y desventajas respecto de otros, pero deberemos tener en cuenta estos consejos al momento de elegir el artefacto adecuado para lograr un ambiente agradable no solo para nuestro confort, sino también para nuestros bolsillos.

Confort térmico

Las condiciones de confort térmico dependen de la temperatura y la humedad relativa (HR) ambiente. Se puede afirmar que en la zona de HR entre 30 % a 70 %, la temperatura de confort para la mayoría de las personas se encuentra entre 18 °C y 25 °C. En invierno, con una temperatura de 18 °C a 21 °C, con un suéter o pulóver, es usual que las personas se sientan cómodas. Considerar este rango de temperaturas de confort puede ayudarnos a ser más amigables con el ambiente, cuidando los recursos y nuestro bolsillo.

Aislamiento térmico

El primer consejo para conservar el calor en una casa y reducir la pérdida de energía es lograr un buen aislamiento térmico. Es recomendable el uso de zócalos en las puertas exteriores y el recambio de los burletes en las ventanas para que las aberturas exteriores estén bien selladas y de esa manera ayudar a aislar las viviendas del frío y retener el calor. Se estima que, en construcciones tradicionales, un 47 % de energía se pierde por las ventanas. Contar con cortinas gruesas cerradas durante la noche ayuda a evitar la pérdida por radiación en los vidrios de las ventanas. Si el presupuesto lo permite, tanto para invierno como para verano (y como aislante del ruido exterior), es recomendable reemplazar las ventanas comunes por unas de tipo DVH (Doble Vidrio Hermético), que funcionan como aislamiento termoacústico reduciendo hasta en un 50 % la pérdida de frío o calor, generando importantes ahorros de energía y disminuyendo los gastos de climatización del hogar.

Se recomienda calefaccionar a 18 °C o 19 °C, pero no más de 20 °C los interiores. Se puede optimizar el uso de los dispositivos eléctricos mediante domótica, es decir, automatizar su encendido y apagado mediante un sistema inteligente instalado en el hogar, a la vez que se reduce y optimiza el consumo.

Los artefactos eléctricos más elegidos

A la hora de comprar un artefacto para calefaccionar, no solo hay que evaluar el costo inicial, también se debe tener en cuenta su consumo, ya que de ello dependerá el valor final. Dentro del mismo tipo de artefactos, podremos encontrar algunos que gastan menos que otros. Por eso es importante verificar la etiqueta de eficiencia energética, ya que cuanto mayor es la eficiencia, menor es el consumo. Esta etiqueta viene en el manual del producto y está pegada en los aparatos y se basa en una escala de colores: la mayor eficiencia está marcada por el color verde (Clase A), y la menor eficiencia es color rojo (Clase G).

Panel eléctrico

Es de sencilla instalación, y es un elemento de calefacción de bajo consumo ideal para ambientes reducidos: 600 watts por hora (0.6 kWh) son suficientes para mantener calefaccionada una habitación de hasta 40 m³. Son ecológicos, seguros y de bajo consumo, pudiendo reducir hasta en un 70 % los costos de calefacción.

Radiador eléctrico

Los radiadores eléctricos modernos son de los aparatos que menos energía consumen: entre 0.75 kWh y 1.5 kWh, casi como un equipo de aire acondicionado. Cuentan con termostato y se pueden programar. Se puede instalar fijo en una pared, o trasladar de un ambiente a otro, ya que cuentan con ruedas.

Aire Acondicionado

Es la opción más eficiente para calefaccionar un ambiente. Un equipo Split de 2,200 calorías clase A puede calefaccionar un ambiente de 40 m³ con un consumo de 1 kWh, mientras que uno Inverter lo puede hacer por 0.6 kWh.

Estufa eléctrica a cuarzo

Es un sistema de calentamiento por infrarrojos, alcanzando altas temperaturas de manera prácticamente instantánea. Es muy eficiente, ya que convierte el 100 % de la energía eléctrica en calor. El consumo estimado con 2 velas, es de 1.2 kWh.

Vitroconvector

Este tipo de aparato combina la convección y la radiación para generar calor en el ambiente. Son estéticos pero con alto consumo: unos 2 kWh. Cuentan con un termostato, lo que permite que se apague automáticamente al llegar a la temperatura deseada.

Caloventor

Es la opción más pequeña y a la vez la más gastadora: un caloventor de 2,000 W de potencia consume en promedio, unos 2 kWh por hora.

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