El gobierno bonaerense convocó a paritarias al personal de salud

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Este martes 26 se abrirá la paritaria de la Ley 10471. La última instancia formal se había llevado adelante el 10/12/20, con una propuesta que, aceptada en disconformidad por el Congreso de Delegados de la Asociación Sindical de Profesionales de la Salud de la Provincia de Buenos Aires, significó en promedio un aumento del 35,6 % respecto a los salarios de diciembre 2019. Allí también se acordó una nueva convocatoria a posteridad del cierre de la paritaria Ley 10430, ocurrida el pasado 11 de enero.

Los números oficiales del INDEC arrojaron un 4 % de inflación para el mes de diciembre pasado, sumando un total de 36,1 % para el año 2020. Los rubros de alimentación y salud superaron esas cifras en el último mes del año, de tal modo que la canasta básica total alcanzó el 39,1 % y la canasta básica alimentaria el 45,5 % de aumento interanual. Esos rubros son los que afectan particularmente a los sectores más vulnerables y a los asalariados, que ven así disminuir a diario su poder adquisitivo.

En cuanto a los profesionales de la Salud bonaerenses, el salario de ingreso a la Carrera Hospitalaria se ubica hoy en $ 52.784, por debajo de los $ 54.208 de la canasta básica oficial y muy lejos de los $ 78.827 que la Junta Interna ATE-INDEC consideraba para el mes de noviembre pasado. La apertura de una nueva discusión paritaria es una oportunidad para avanzar en la tantas veces reclamada y postergada recomposición salarial que contemple tanto al ingresante como a quien lleva varios años ejerciendo su profesión en los hospitales públicos. Se trata de un retraso que venimos padeciendo en los últimos años y comenzar a saldarlo es lo que corresponde hacer en este tiempo en el que los trabajadores de la Salud hemos demostrado con creces nuestra responsabilidad y compromiso, asumiendo los riesgos de la hora a costa de la salud y, en los casos más lamentables, de la propia vida.

Debemos abordar también las cuestiones pendientes que hacen a condiciones laborales y a derechos conculcados. Hay urgencia de resolver la posibilidad de que accedan a días de sus licencias ordinarias y complementarias quienes necesitan recuperar fuerzas para enfrentar los meses que vendrán, con la incertidumbre del desarrollo epidemiológico que tendrá el covid-19 a futuro. El retraso inaceptable de los expedientes de becarios y concursos ganados no resueltos, con el agravante, en muchos casos, de una nueva solicitud de documentación después de tantos años, requiere de una decisión política que cese de perjudicar a los compañeros, vulnerando derechos adquiridos.

Además, se requiere de las autoridades provinciales el compromiso de impulsar las leyes de excepción para regularizar la Carrera, así como poner en marcha las modificaciones en el Reglamento de Residencias que ya fueron acordadas. Asimismo, el incumplimiento de la convocatoria a la Mesa Técnica Previsional debe ser saldado en forma inmediata. Es necesario discutir propuestas que reviertan la apropiación indebida del 2 % con fines previsionales que hace el Gobierno provincial sobre nuestros salarios por la vigencia del Decreto de Desgaste Laboral, sin que podamos acceder a los derechos que allí se establecen. También es necesario discutir cómo prevenir ese desgaste, largamente acreditado, con medidas como guardias de 12 horas y el pase a planta, sin pérdida salarial, después de determinada cantidad de años ejerciendo la función de guardia.

En la misma línea que la Organización Mundial de la Salud, el Gobierno provincial declaró que el 2021 es el “Año de la Salud y del Personal Sanitario”. En los fundamentos de la declaración se menciona “el reconocimiento y la gratitud a los y las trabajadoras del área por su conciencia,  trabajo y compromiso en favor del bien común por la labor desarrollada”. Los trabajadores de la Salud reclamamos, una vez más, que ese reconocimiento se haga efectivo y concreto, con salarios acordes, condiciones de trabajo adecuadas y el abordaje con capacidad de resolución de todas las cuestiones que comprometen el funcionamiento del sistema sanitario.

El Plan de Vacunación en marcha

La pandemia del covid-19 que asola el planeta ha afectado hasta aquí a 96 millones de personas que han padecido la enfermedad con mayor o menor gravedad y más de 2 millones han perdido la vida. Estos números no dejan de incrementarse a diario en diferentes países, particularmente en los del hemisferio norte. Nuestra propia situación aún se presenta difícil y es necesario seguir con atención esta estabilización que hemos observado en los últimos días. Los números, de todos modos, continúan siendo muy altos y el panorama de los próximos meses sigue siendo incierto.

Por otro lado, la carrera científica por encontrar vacunas que mitiguen sus efectos se ha desarrollado en muy poco tiempo, llegando a resultados que han permitido iniciar la aplicación de varias de ellas en diferentes lugares y con distintas estrategias, esperando en todos los casos que se avance con la inmunización necesaria de la mayor cantidad de población posible. Una preocupación es el acceso desigual a la vacuna a expensas de la diferenciación de los recursos disponibles en diversas regiones del mundo.

En Argentina, el 29 de diciembre pasado comenzó a aplicarse la vacuna Sputnik V al personal de Salud. De las primeras 300.000 dosis recibidas a nivel nacional, 123.000 correspondieron a la Provincia de Buenos Aires y está ahora en marcha la aplicación de la segunda dosis a quienes ya recibieron la primera. El complejo proceso se desarrolla con las dificultades propias de eventos de esta naturaleza. Ahora se aguarda por la continuidad de las entregas y su distribución más amplia, debiendo en primer lugar completarse la inmunización de todo el personal sanitario, de todos los niveles.

Al respecto, todos los hospitales públicos provinciales y en los municipios los Comités de Crisis locales jueguen roles activos en el programa de vacunación.

A nivel global, estos enormes y bienvenidos avances científicos también significan un aumento exponencial de ganancias para laboratorios multinacionales y complejos farmacéuticos. Por otro lado, está a la vista que los países del hemisferio norte avanzan a diario en la protección de su población tras acaparar la mayoría de las dosis disponibles, mientras que en América Latina y África el proceso apenas está comenzando. Esto no sólo da cuenta de una inequidad escandalosa sobre cuestiones que tendrían que ser declaradas de utilidad pública y sin fines de lucro, sino que además pone en riesgo la lucha contra la pandemia, con el consiguiente padecimiento de grandes sectores de la población mundial, prolongando así la crisis sanitaria y económica en que estamos sumidos.