lunes, noviembre 29, 2021

El sol en cuarentena

Escribe para Cadena Nueve, Elizabeth Sturtz*

Sol… que acaricia todo a su paso, da brillo a las casas cuando irrumpe en las ventanas. Intensifica los verdes y amarillos de los árboles otoñales. El mismo que ilumina los rostros opacados por esta cuarentena, da esperanza. Nos interpela, nos invita a la reflexión.

¡Cuántos desafíos!

Hogares nuevos, los que siempre habitábamos solos o en compañía, nuevas formas de relación, ser en plenitud con virtudes y defectos.

Los que están solos extrañan lo que por mucho tiempo se omitió, donde el individualismo ocultó lo esencial: el otro. Tiempos en que se desvalorizó una mirada, una caricia, un abrazo. Nuestro ego prepotente nos convirtió en grandes narcisistas… pero un insignificante virus nos enseña que el sendero recorrido es erróneo… y pone de manifiesto la necesidad del otro.

Los que comparten sus hogares con muchas personas… se encuentran en una telaraña desconocida, que deben aprender a recorrer. Acuerdos, consensos… tiempos. Tiempo nuevo… en el cambia su conceptualización, los horarios dejan ser en su sentido estricto, todo se vuelve diacrónico, una pantalla domina el espacio y el tiempo.

Otro desafío… ¿Cómo enseñar en la paradoja del adulto-niño?

Los niños ya no están en la escuela, esa institución por excelencia y tradición que enseña.  Ese espacio sagrado donde circula el conocimiento. Donde el docente acompaña una trayectoria desde distintos aspectos. ¿Qué pasa hoy, cuando el que debe acompañar es un adulto que desconoce esas trayectorias, que recibe instrucciones y, a través de eso, debe dirigir el proceso de enseñanza–aprendizaje? ¿Qué estrategias serán efectivas en pos de una pseudo-virtualidad, con adultos que no están preparados para entender la lógica pedagógica? ¿Cómo hablar con ellos de alfabetización ya sea inicial o avanzada; que lo lúdico es un camino para llegar a lo cognitivo; que no es necesario ser erudito; que, desde lo cotidiano, eso próximo puede ser el motor que permita alcanzar lo general, lo global y lo lejano?

El vínculo docente, es reemplazado por el vínculo fraternal, desvirtuando el puente afectivo que une en relación pedagógica al alumno y el docente… cambiando el eje triangular de la trasposición didáctica: conocimiento-alumno-docente.

¿Cuál es, entonces, el nuevo sendero?

Hay que habilitar nuevos espacios, nuevos sujetos de aprendizaje, la pantalla es el elemento clave de esta nueva reconfiguración, los videos, los audios y las películas son los recursos. PDF, procesador de texto y planillas de cálculo son las herramientas que reemplazan al cuaderno y las carpetas. El famoso WhatsApp es el medio o puente que amalgama todo este nuevo paradigma de la virtualidad. Pero… ¿Cómo pedirles a los inmigrantes digitales que potencien el proceso de enseñanza-aprendizaje? Ellos no saben, ellos no pueden… y hacen lo que pueden.

Pues entonces, contengamos a nuestros niños. No es tiempo de exigir. Es tiempo de estar, de ser con el otro, con su realidad. No comprometerlos a dar más de lo que pueden, pero sí festejar lo que pueden… crear juntos una nueva subjetividad de la otredad.

Es tiempo de ser…

Ojalá el sol siga brillando y nos de nuevas oportunidades de pensar, que el mundo entero pueda reflexionar: No soy yo… somos nosotros.

 *Profesora de Enseñanza Primaria. Profesora de Pedagogía. Técnica en Gestión Universitaria. Directora de la Escuela Nº 105 “Islas Malvinas” (Gualeguaychú, Entre Ríos). Coordinadora de Sede Gualeguaychú de la Facultad de Humanidades, Artes y Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Entre Ríos.

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