jueves, diciembre 2, 2021

A 27 años de la muerte de Cantinflas

Sus personajes dieron creación a la expresión 'cantinfleada' incorporada en el Diccionario de la Real Academia Española

Mario Fortino Alfonso Moreno Reyes, conocido por su apodo Cantinflas, fue un mimo, actor, productor, guionista y comediante del cine mexicano. Hace 27 años de su deceso, ocurrido en su natal país.

Mario Moreno como se lo llamaba además de su popular apodo, había nacido el 12 de agosto de 1911 en Santa María la Redonda, barrio tradicional ubicado en el municipio Cuauhtémoc, cerca de Tepito, en la afueras de la ciudad de México.

Cantinflas fue un personaje que se asoció y se sigue asociando con la identidad nacional de México y hizo le permitió desarrollar una larga y exitosa carrera cinematográfica que incluyó una incursión en Hollywood, tras haberse desplegado en todo el continente.

Se convirtió en un ícono mexicano y su legado perdura hasta nuestros días e incluso Charlie Chaplin comentó una vez que era el mejor comediante vivo para entonces, cuando él estaba retirado.

En los Estados Unidos, es recordado como coprotagonista con David Niven en la película ganadora del Óscar a la Mejor Película titulada La vuelta al mundo en 80 días, por la cual Moreno ganó un Globo de Oro al Mejor Actor – Comedia o musical.

Se dice que el estilo de salir a hacer comedia, disfrazado de «peladito», lo tomó del comediante Manuel Medel.​ El humor de Cantinflas tan cargado de aspectos lingüísticos del habla mexicana, tanto en la entonación, como en el léxico o la sintaxis, fue tan celebrado por todos los países hispanohablantes en América y España que surgió toda una gama léxica de nuevas palabras: ser un cantinflas, cantinflear, cantinflada, cantinflesco o cantinflero.

A pesar de que algunas de sus películas fueron dobladas al inglés y al francés, los juegos de palabras tan particulares en el español de México resultaban difíciles de traducir. Su gran éxito lo logró entre el público hispanohablante, en Hispanoamérica, Guinea Ecuatorial y España.

Como pionero del cine mexicano, Mario Moreno contribuyó a su florecimiento durante la Época de Oro del Cine Mexicano. En su vida también fungió como empresario y se involucró en la política de México. Aunque fue conservador, su reputación como portavoz de los desprotegidos le proporcionó autenticidad y se convirtió en una figura importante en la lucha contra el charrismo sindical, que es la práctica del gobierno de un solo partido, para manejar y controlar a los sindicatos.

El 29 de agosto de 2014 fue estrenada una película en su memoria protagonizada por el actor español Óscar Jaenada, que se centra en su llegada al cine de Hollywood, a finales de la década de 1950.

Mario Fortino Alfonso Moreno Reyes (Cantinflas) fue el sexto de los catorce hijos del matrimonio formado por el cartero Pedro Moreno Esquivel y María de la Soledad Reyes Guízar. De los catorce hijos, sobrevivieron solo ocho al parto: Pedro, José, Catalina, el propio Mario, Eduardo, Esperanza, Enrique y Roberto.

Se dedicó a diversos trabajos, fue ayudante de zapatero, para después ascender a limpiabotas o como se le denomina en su país, bolero. También mandadero, cartero, taxista, empleado de billar, boxeador y hasta torero. También incursionó en la química.

A principios de 1928 se alistó en el ejército mexicano como soldado de infantería con estudios de mecanógrafo, pero el 23 de mayo de ese año su padre envió una carta al ejército en la que solicitaba la baja de su hijo. El motivo no era otro que la edad de Mario: tenía 16 años y había mentido, fingiendo que tenía 21.

Se casó con la moscovita Valentina Ivanova Zuvareff el 27 de octubre de 1934. Tenía 23 años y permanecieron juntos hasta la muerte de ella, en 1966. Debido a la imposibilidad de la pareja de tener hijos, en 1962 adoptaron a Mario Arturo Moreno Ivanova.

Su personalidad cómica lo llevó a las carpas de los circos y de ahí pasó al teatro y al cine. Su apodo fue un invento para que sus padres no supiesen de su actividad circense. Realizaba una variedad de actos en carpas rodantes y ahí fue perfilando su personaje, inspirándose en los habitantes de los barrios pobres, con pantalones holgados, una soga como cinto y un bigote muy particular. En las carpas bailaba, realizaba acrobacias y otros varios oficios.

Entre las cosas que lo hicieron querido por el público estaba el uso cómico del lenguaje en sus películas; sus personajes (los cuales casi todos era una variación del mismo personaje, pero en diferentes papeles y situaciones) entablaban una conversación normal para después complicarla al punto de que nadie entendía lo que estaba diciendo.

El personaje de Cantinflas era particularmente adepto a ofuscar la conversación cuando le debía dinero a alguien, al cortejar señoritas o al tratar de salir de problemas con las autoridades, arreglándoselas para humillarlas sin que se dieran cuenta.

A esta forma de hablar se le llamó cantinfleada. A 27 años de su muerte, se lo recuerda ya que esta expresión llegó a ser incorporada en el Diccionario de la Real Academia Española.

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