Se celebra la Inmaculada Concepción de María

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En este domingo la Iglesia católica contempla la posición especial de María por ser madre de Cristo, y sostiene que Dios preservó a María desde el momento de su concepción de toda mancha o efecto del pecado original, que había de transmitirse a todos los hombres por ser descendientes de Adán y Eva, en atención a que iba a ser la madre de Jesús, quien también es Dios.

La fiesta de la Inmaculada se celebra en España desde el año 1644 y fue fiesta de guardar en todos los reinos de su Majestad Católica, es decir, en todo el Imperio español. Esa fuerza y tradición hace que en la actualidad se recuerde al 8 de diciembre como fecha gravitante entre las celebraciones de la iglesia católica.

Cada 8 de diciembre se conmemora el Día de la Inmaculada Concepción de la Virgen María, una fecha de suma importancia y es uno de los dogmas sobre los que la Iglesia Católica basa su fe.

La Inmaculada Concepción, conocida también como la Purísima Concepción, es un dogma decretado en 1854 que sostiene que la Virgen María estuvo libre del pecado original desde el primer momento de su concepción por los méritos de su hijo Jesucristo.

Como parte de las celebraciones, esta tarde a las 18 hs. En la Ermita de S ubicada en el  parque San Martín de Nueve de julio, Los madrugadores rezarán el rosario.

De acuerdo al Catecismo de la Iglesia Católica:

“Para ser la Madre del Salvador, María fue ‘dotada por Dios con dones a la medida de una misión tan importante’. El ángel Gabriel en el momento de la anunciación la saluda como ‘llena de gracia’. En efecto, para poder dar el asentimiento libre de su fe al anuncio de su vocación era preciso que ella estuviese totalmente conducida por la gracia de Dios”.

“A lo largo de los siglos, la Iglesia ha tomado conciencia de que María ‘llena de gracia’ por Dios (Lc. 1, 28) había sido redimida desde su concepción. Es lo que confiesa el dogma de la Inmaculada Concepción, proclamado en 1854 por el Papa Pío IX:

‘… la bienaventurada Virgen María fue preservada inmune de toda la mancha de pecado original en el primer instante de su concepción por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente, en atención a los méritos de Jesucristo Salvador del género humano’” .

María fue concebida inmaculadamente como parte de su ser “llena de gracia” y así “redimida desde el momento de su concepción” por “una singular gracia y privilegio de Dios Todopoderoso y por virtud de los méritos de Jesucristo, salvador de la raza humana”.