El Concejal ‘Grillo’ Rodriguez hizo pública una carta a la Directora de Discapacidad

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En una actualidad que propone la inclusión y los derechos humanos como banderas de progreso, aún existe la discriminación a personas con discapacidad. Invitamos a la reflexión colectiva sobre la naturalización de dicho proceder.
Durante el fin de semana largo, se difundió un video de una fiesta privada donde las participantes, entre ellas, la Directora de Discapacidad municipal, naturalizaron el uso de una pierna ortopédica.
Ante ello, el Concejal Guillermo ‘Grillo’ Rodriguez, hizo pública una carta que le enviara a la funcionaria público.
Allí comienza con la frase ‘Discapacitado, yo’ y añade:
Pudimos ver en redes sociales y grupos, a la Directora de Discapacidad de nuestro municipio bailando y animando una fiesta con una pierna ortopédica (luego nos explican en otro video que la pierna ortopédica estaba en el salón siendo usada como una maceta, sí, como una maceta).
Si buscamos una definición sencilla del significado de pierna ortopédica, a un click de Wikipedia encontramos: “…es una extensión artificial que reemplaza o provee una parte del cuerpo que falta por diversas razones… “. Lo que a unos les falta, la Directora de discapacidad lo usa de maceta y animación de fiestas. Los argumentos en la línea de lo publico vs lo privado son excusas y no atenuantes: todo comportamiento muestra la mirada que tenemos hacia el otro.
Un puesto de gestión debiera representarnos, velar por nuestros derechos y trabajar por nuestras necesidades. La función publica debiera ser asumida con vocación, sostenida en el compromiso y atravesada por la sensibilidad. Pudimos ver la carencia de todo esto. Nos sentimos desprotegidos, burlados y vergonzados por el comportamiento de la funcionaria que dirige la Secretaria de Discapacidad.
Repudiamos su proceder y le demandamos disculpas a los sectores afectados por una discapacidad, a sus familias que confiaron en ellas y a los vecinos en su totalidad, ya que ninguno de nosotros sabe cuándo o si algún día va a necesitar lo que para Odello es una maceta o cotillón.
“Una extensión artificial que reemplaza o provee una parte del cuerpo que falta por diversas razones”. Ojalá se invente una para el alma.