Tomás Cingolani fue tercero en la anteúltima fecha del campeonato de TC2000

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En el autódromo Oscar y Juan Gálvez de Buenos Aires, Tomás Cingolani obtuvo un resultado muy esperado: subió al podio en la final y fue protagonista durante todo el fin de semana con el Peugeot 408 del Fineschi Racing.

Previo a la clasificación, Tomi estuvo en la parte alta y fue 2° en ambas tandas de entrenamientos. En la sesión clasificatoria, el piloto del Fineschi Racing volvió a ser protagonista y quedó en el definitivo 4° lugar.

El puesto de clasificación hizo que Cingolani largara en el noveno puesto del Sprint sabatino. En el inicio, por esquivar un incidente delante suyo, perdió tres posiciones y quedó 12°. A dos vueltas del final, un problema en la bomba de nafta, impidió que Tomás vea la bandera a cuadros.

Este domingo, con un marco de público importante, se puso en marcha la anteúltima final del año. Tomás tuvo una largada prolija y se encolumnó rápidamente detrás de Lugón. Éste superaría, luego, a su compañero de equipo, Nicolás Moscardini, con quién Cingolani tuvo una dura pelea por el último escalón del podio. Logró superarlo en la vuelta 8, con una maniobra friccionada pero lícita, y fue en busca de Lugón. Lo presionó gran cantidad de vueltas para forzar el error, pero el piloto de Renault fue inmutable. A esto se le sumó la rotura de la dirección hidráulica en el Peugeot 408 de Tomás, quien decidió priorizar el resultado y dejar ir a Lugón. La carrera en la punta fue monótona y el podio de Cingolani nunca corrió peligro una vez que se deshizo de Moscardini. La carrera la ganó José Manuel Sapag.

El domingo, con un marco de público importante, se puso en marcha la anteúltima final del año. Tomás tuvo una largada prolija y se encolumnó rápidamente detrás de Lugón. Éste superaría, luego, a su compañero de equipo, Nicolás Moscardini, con quién Cingolani tuvo una dura pelea por el último escalón del podio. Logró superarlo en la vuelta 8, con una maniobra friccionada pero lícita, y fue en busca de Lugón. Lo presionó gran cantidad de vueltas para forzar el error, pero el piloto de Renault fue inmutable. A esto se le sumó la rotura de la dirección hidráulica en el Peugeot 408 de Tomás, quien decidió priorizar el resultado y dejar ir a Lugón. La carrera en la punta fue monótona y el podio de Cingolani nunca corrió peligro una vez que se deshizo de Moscardini. La carrera la ganó José Manuel Sapag.