viernes, enero 21, 2022

A 91 años de ‘Don Segunda Sombra’

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Don Segundo Sombra es una novela rural argentina escrita por Ricardo Güiraldes que se publicó el 16 de mayo 1926.

Fue escrita en la Estancia La Porteña, en San Antonio de Areco y representa la más destacada tentativa de su autor en el propósito de renovación de la literatura gauchesca, y constituye, al mismo tiempo, una de las más prominentes muestras de la novela nacional del siglo XX.

El principal personaje fue tomado por el autor de un paisano real, de nombre Segundo Ramírez.

La descripción que hace de Don Segundo, coincide en un todo, con la foto que se conserva del homónimo Ramírez. “El pecho era vasto, las coyunturas huesudas como las de un potro, los pies cortos con un empeine a lo galleta, las manos gruesas y cuerudas como cascarón de peludo. Su tez aindiada, sus ojos ligeramente levantados hacia las sienes y pequeños. Para conversar mejor habíase echado atrás el chambergo de ala escasa, descubriendo un flequillo cortado como crin a la altura de las cejas”.

La obra es una pintura del campo argentino. El resero o tropero, aquí y en todas las grandes llanuras del planeta, ha sido suplido por los transportes-jaulas mecanizados, tal como otrora el muy arcaico arado de una sola reja tirado por bueyes, por un tractor, y el transporte de la hacienda por camiones y trenes. El poncho que defendía de los temporales forma parte de un atuendo acaso decorativo.

Así como en “Martín Fierro” la amistad entre el sargento Cruz y el protagonista es un símbolo emblemático del culto a este compartido sentimiento argentino, al decir de Jorge Luis Borges, en “Don Segundo Sombra” el centro temático ha de ser el vínculo viril entre un gaucho inteligente, serio, callado, y un muchacho “Gaucho” hambriento de paternidad… Fabio Cáceres: el hijo no reconocido por su padre y abandonado al cuidado de “unas tías”.

Con esta obra se muestra el ciclo de la literatura gauchesca del Siglo XX.

En tanto que el Martín Fierro diseñó la figura del gaucho del período posterior a Juan Manuel de Rosas, perseguido, olvidado y con frecuencia tenido en menos.

Estas grandes obras, las de Güiraldes y Hernández, están tocadas por una especial visión y descripción de una época.

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