Es el día de María Auxiliadora, Patrona Nacional del Agro Argentino

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Es la protectora de nuestros campos sus productos, de la ganadería, de la fruticultura, horticultura, y demás frutos de la tierra

Maria Auxiliadora.Tenerife

Un Decreto del Gobierno Nacional del 27 de octubre de 1949  – se día se cumplía el 86 aniversario de la fundación de Nueve de Julio – disponía que se declaraba a la Santísima Virgen María, en su Advocación de María Auxiliadora, Patrona Nacional del Agro Argentino. Ella, es pues, la protectora de nuestros campos, de los productos de la tierra, de la ganadería, de la fruticultura, horticultura, y demás frutos de la tierra.

La advocación a María Auxiliadora en  nuestro país tiene una historia de varios siglos. Pero fue San Juan Bosco quien en el siglo XIX le dio un gran impulso.

Don Bosco quiso darle énfasis a la labor de Evangelización enviando a sus misioneros, que se afincaron en las márgenes del Río Negro en 1880, específicamente en Carmen de Patagones y Viedma. Con ellos envió una imagen de María Auxiliadora de fuerte connotación para la Patagonia.
En 1884, bendijo y entregó a Monseñor Juan Cagliero, quien fuera el jefe de la primera expedición a la Argentina en 1875, una imagen de 2 m. de alto por 1,20 m. de ancho con la figura de María Auxiliadora, obra de uno de sus ex-alumnos, el pintor José Rollini. En esa ocasión Don Bosco se dirigió a Cagliero diciéndole palabras de aliento para la obra misionera, y, entre otros conceptos le dijo: “Ella será la misionera…” y así la consideraron sus hijos salesianos.
La obra evangelizadora creció con rapidez insólita; abarcaba no sólo la Patagonia Argentina, sino también el sur de  Chile.
Acercándose los 40 años de esta gesta misionera, los salesianos concretando que había una necesidad de expresar la gratitud a Dios y a su madre, efectivizando estos deseos en un monumento, lo expresaron elevando al Señor un Santuario dedicado a su Madre, la misionera de la Patagonia.
Y fue el Padre Luis Pedemonte, Inspector Salesiano, ya en 1917 realiza dos peregrinaciones ese año “a la sombra del Santuario” (por supuesto inexistente) bajo el lema “¡la Virgen lo quiere!”, avanzo en ese impulso. Ante ello,  el Papa Benedicto XV el 16 de mayo de 1918 con palabras alentadoras expreso su deseo de que esta obra se realice: “Alabamos, aprobamos y bendecimos el loable y santo propósito de levantar un santuario a honra y gloria de la Virgen Santísima María Auxiliadora en Fortín Mercedes, Región Septentrional de la vasta Patagonia, regada por los sudores apostólicos de los hijos del Venerable Don Bosco.”
¡Y manos a la obra! El mismo sacerdote Luis Pedemonte  bendijo la piedra fundamental el 4 de noviembre de 1917. Al cumplirse los 40 años de la llegada de los primeros misioneros, el Hermano Salesiano Don Antonio Patriarca pusoo toda su capacidad y pericia e inicia la obra el 26 de agosto de 1920, concluyéndola en 1925.
La torre fue inaugurada en 1927 y, sus campanas sonron por primera vez el 14 de agosto de 1937.
Otro hecho importante que dio mas gravitación a las visitas al santuario de María Auxiliadora se dio en 1924 al ser repatriados desde Roma y traídos a Fortín Mercedes los restos de Ceferino Namuncurá. Hoy, ya Beato, visitado por miles de devotos ante el nuevo altar.
Todos estos antecedentes llevaron al Ministerio de Agricultura y Ganadería dar  un toque más a la imagen de Fortín Mercedes, resolviendo por un decreto que: “adóptese como imagen oficial de la Santísima Virgen en su advocación patronal del Agro Argentino la imagen de María Auxiliadora que San Juan Bosco, en 1884 hiciera pintar, bendijera y remitiera a las misiones salesianas de la Patagonia por intermedio del Cardenal Cagliero y que actualmente se venera en el santuario votivo de Fortín Mercedes -Provincia de Buenos Aires-. Una aguarda de flores y frutos del campo dará marco a dicha imagen para identificarla como la santa protectora de los campos…”
Y en el año 1930, el Santuario, pintado de blanco en su interior, fue decorado.
Y el milagro se produce cuando el Padre Adolfo Tornquist contrae una enfermedad incurable en aquellos tiempos: la malaria. Es enviado a la Argentina para finalizar sus días en su tierra natal. Entonces aparece la figura del Padre Gaudencio Manachino, superior entonces de la Patagonia, quien ante niños y jóvenes seminaristas promete en el mismo templo y ante la imagen de María Auxiliadora, decorar el Santuario si se produce la sanación del Padre Adolfo. Y así sucedió. Pero ¿de dónde sacarían los fondos para tan magna obra? La misma familia Tornquist ofrece solventar los gastos de la decoración. Y es así, como entre los años 1930-1933 el artista Carlos Thermignon proyecta desde Turín la decoración. Desde Italia son enviados Matías Abosetti para ejecutar los planos y plasmarlos, secundado por Juan Rampa, hábil decorador y perito dibujante.
Quienes visitan el Santuario, suelen quedar gratamente admirados ante esta artística decoración.
Los que en la actualidad visiten Fortín Mercedes se encontrarán con un enorme complejo edilicio constituido por varias obras. Además del Santuario podrán apreciar el Colegio Salesiano, el Colegio de las Hermanas, Hijas de María Auxiliadora, el Museo Regional Misionero “P. Juan Vecchi”, uno de los más modernos y completos de la Patagonia, El Fortín militar, el “Descanso Ceferiniano” (Hotel), Santería y Camping junto al Río Colorado.
Cabe recordar que cada 24 de mayo, se celebra el Día de María Auxiliadora debido a que en esa fecha del año 1814, el Papa Pío VII, que había sido apresado por el emperador Napoleón, fue liberado y pudo volver a Roma. El Papa Pío VII atribuyó su liberación a la acción de la Virgen. Anteriormente, la Virgen como auxilio de los cristianos había sido invocada en momentos especialmente difíciles de la cristiandad europea.
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