Francisco es peronista

Cuando simplificamos el concepto «el Papa es peronista», lo hacemos sabiendo de las diferencias de los universos comparativos; pero en la dimensión de la unidad de pensamiento doctrinario entre cristianismo y peronismo, reflejado, entre tantos documentos, en encíclicas como Gaudium et Spes y el Modelo Argentino para el Proyecto Nacional anunciado el 1º de mayo de 1974.Papa Francisco P

 El peronismo siempre se autodefinió como expresión política de la doctrina social de la Iglesia y siempre marchó cerca de ella.  Los trabajadores argentinos y nuestro pueblo más humilde fueron y son tradicionalmente cristianos y católicos, y siempre huyeron de los ideólogos liberales y marxistas de turno siguiendo la doctrina de la iglesia y al justicialismo.

 Es bastante poco conocido que Juan Domingo Perón siempre recomendaba las «Florecillas» de San Francisco. Un gran amigo y cristiano militante del peronismo, Juan José Balatti, me comentaba que Perón tenía preferencia por San Francisco: inclusive se casó con Evita en la Iglesia de San Francisco en la ciudad de La Plata en 1945.

 El nombre que nuestro cardenal argentino eligió pertenecía a un santo capacitado para el bien, con una filosofía simple y sencilla, para San Francisco el concepto a destacar era que lo justo estaba antes que lo bueno. Dicho valor fue esencial en la construcción doctrinaria del justicialismo en el siglo XX.

 Hoy Dios ha querido que el mundo tenga un papa argentino, hijo de inmigrantes, que se ha formado en la escuela pública y que se ha forjado en la dura realidad argentina de la segunda mitad del siglo XX.

 A qué sector del peronismo pudo haber pertenecido queda en la anécdota de cabotaje, lo que sí es importante es que su formación religiosa ha sido complementada con un pensamiento que siempre ha sabido interpretar la realidad del pueblo.

 Jorge Bergoglio se lo vincula a los miembros de Guardia de Hierro a partir de su participación en la Universidad del Salvador. No viene al caso, pero nunca integró orgánicamente la estructura de Guardia de Hierro, como yo tampoco nunca lo hice, pero sí hay influencia de uno de los pensamientos más profundos del peronismo de entonces en todos nosotros.

 Pero para los que no lo entienden, es necesario no caer en falsedades históricas ni ideológicas, y aclarar que Guardia de Hierro no era de derecha, sino, según mi entender, simple y llanamente, peronista.

 El peronismo es respeto a la conducción, y la verticalidad, tanto en su caso como en el de la iglesia, son características esenciales en la construcción de su poder.

 * Miguel Saredi es presidente de la Cámara de Empresas Exportadoras Argentinas y responsable de las misiones comerciales encabezadas por el secretario de Comercio Interior de la Nación.