Cierra la Catedral de La Plata para combatir las polillas

En la Catedral prepararon todo el mobiliario a fumigar con enormes cubiertas que funcionarán de protector, para las tareas de control de plagas propiamente dichas, como una suerte de carpa que mantendrá el efecto del insecticida el tiempo que sea necesario.

Como se sabe, el interior del templo mayor de la Ciudad de La Plata resultó afectado por carcomas (una especie de polilla que corroe la madera) y la invasión puso en riesgo invalorables piezas, como el trono arzobispal, la sillería de canónigos y los muebles de la sacristía, todas confeccionadas en roble de Eslavonia en 1936.

Para terminar con la irrupción de esos insectos, que ya horadaron molduras y pliegues diseñados especialmente para la gran iglesia por la empresa Mahlknecht  Hnos se decidió suspender durante la próxima semana -de lunes a viernes- toda la actividad litúrgica y las misas y demás oficios religiosos se oficiarán en esos días en la Capilla de las Hermanas Canonesas de la Cruz, a pasos de la Catedral, en la avenida 53 entre 15 y 16, de La Plata.

Temprano, y valiéndose de largas sogas y altas escaleras, el equipo de especialistas a cargo de eliminar la plaga de la Catedral de la Inmaculada Concepción comenzó desenrollando la tela plástica que envolverá al mobiliario e inició el trabajo de cobertura. Llevará dos días, según se calcula, porque en algunos tramos de la tarea se deben enfundar piezas de varios metros de altura, como el sitial donde se sienta, durante la misa, el obispo de la Ciudad.

Las carcomas son el nombre vulgar que reciben las larvas de varias especies de coleópteros que perforan madera, donde construyen galerías y a la cual dañan, produciendo un característico polvo o serrín llamado también quera. Ese efecto se advirtió en la Catedral hace unos meses, luego de unos años en que los principales muebles del altar habían sido tratados, por el mismo problema, con un sistema de fumigación por inyección.

Ahora, tras la consulta a varias empresas expertas en fumigaciones se optó por utilizar este nuevo método, que consiste en cerrar el espacio que se va a intervenir con una cubierta que hace las veces de burbuja, luego se procede a pulverizar el sector con el compuesto antipolillas y se conserva en esas condiciones, para que el producto no se diluya en el resto del ambiente, por un tiempo, hasta que produzca el resultado deseado.

La Fundación Catedral, cuyo objetivo es mantener, completar y difundir el patrimonio de la Catedral de La Plata, convocó a especialistas en restauración de madera para que señalaran la forma correcta de actuar sobre el delicado material en el que se había detectado la presencia la presencia de pequeños orificios propios de la actividad de las polillas. El Entonces Arzobispo e hijo de 9 de Julio, Monseñor Carlos Galón impulsó la ONG para mantener r

“Habíamos encargado un trabajo similar hace ocho años, pero ya pasó un largo período y hay que volver a atacar la plaga. Creemos que de esta manera va a durar más la recuperación de la madera de este mobiliario de importante valor patrimonial”, indicó la presidenta de la Fundación, Miriam Moralejo de Ibáñez.

Tanto el trono arzobispal como el conjunto de sillas contienen tallas artísticas. Ese sector es utilizado cada quince días por los sacerdotes de arquidiócesis platense que participan de la misa de canónigos. Se trata de cuarenta y ocho asientos, dispuestos en dos hileras a los lados del presbiterio y entre los pilares del coro. La estructura cubre una longitud de casi catorce metros y según la observación de historiadores, ese espacio no estaba previsto en el proyecto original de la Catedral; de ahí que se haya instalado a mediados de la década del ´30.

Para recuperar las piezas se aplicará aceite de lino clarificado, insecticida y trementina, y luego, ya con la certeza de que no hay en el interior de la madera ningún insecto vivo, se procederá a restaurar las partes afectadas.