Cambios en la Policía Comunal

Quince oficiales de carrera se presentaron ante la máxima superioridad de la Regional en Pehuajó y pusieron de manifiesto sus diferencias  – en realidad denunciaron mal trato y especialmente con el personal femenino – con el titular de la Policía Comunal, Fernando Enrique Martínez. “Que los vecinos no se olviden que su apodo es el de führer”, recordó un agente que está en la mira. Está todo dicho, y eso choca con la democracia, acotó.

La respuesta de los altos mandos comenzó a escucharse. Decidieron tener presente las gestiones que hizo el Jefe Político de la repartición, esto es, el Intendente Walter Battistella y respaldaron al –prácticamente – recién llegado comisario Martinez. El Intendente hizo valer que en muy poco tiempo no podía ser desautorizado públicamente, con las consecuencias políticas que ello acarrea. Además, entre los argumentos hizo prevalecer que ha descendido el índice de delitos y la conducta de los motoqueros está controlada y hay menos desorden urbano.

Este reclamo de los uniformados de carrera –  la mayoría con 20 años en la repartición y con buen legajo – tuvo su repercusión, tangencial, en el Concejo Deliberante donde prosperó un reclamo de “malos tratos y abuso de autoridad” con una investigación judicial, de los Concejales del Frente para la Victoria, Eduardo Cerdeira  y  José María Giuliodoro. Estos Concejales tienen  previsto avanzar en las conductas y procederes del hombre que llegó del Gran Buenos Aires.

En las últimas horas, Claudio Robles y Rebottaro  fueron desplazados a Carlos Casares. Son la punta de lanza de los restantes 13 trasladados. Todos irán fuera del distrito.  La movilización también sirvió para reubicar a hombres de confianza para el alto Comisario. Entre ellos, Colotta que estaba en el Destacamento de Facundo Quiroga fue a Dudignac y Bonello de esa repartición, pasó a segundo Jefe detrás de Sergio Paez, titular de la Comisaría 1° de 9 de Julio, en reemplazo del “díscolo” Robles.

Fin de año suele ser el momento oportuno para cambios, ascensos, que en la jerga policial suelen decir “premios y castigos”, pero no se conoce un antecedente de tal magnitud que haya movilizada a 15 oficiales de carrera y buen legajo profesional al quejarse de la superioridad siendo ellos, hombres acostumbrados a recibir directivas todo el tiempo, pero lo que jamás imaginaron es que como parte de ese trato displicente los involucre de tal manera que las cuentas de tareas u obras que se realizan en el edificio que estaba muy deteriorado se las hagan llegar a domicilio para que ellos las paguen. La lectura, comentó un alto Jefe retirado y consultado por Cadena Nueve, es por elevación. A los 15 los trata tácitamente  de desleales con su comportamiento institucional y quedan como sospechados de haber recibido gratificaciones no propias de la tarea, entonces les manda las cuentas de la repartición para que ellos se hagan cargo. Un tema muy delicado, ya que los exponen ante la sociedad o comerciantes u hombres de los oficios que le paguen el trabajo que otro encomienda.

Para los primeros días del nuevo año, se aguarda el destino de no solo de los otros 13 quejosos, sino de los encolumnamientos a las pautas y modalidades de trabajo del máximo jefe.  Los desplazados están comenzando a gestionar cambios de departamental para salir de la “mira” de Pehuajó y que sus legajos no se manchen.