Llega la ayuda provincial ante el avance de las aguas

La Provincia brindará ayuda a la situación de emergencia que viven varios sectores del distrito de 9 de Julio ante el avance de las aguas. Las primeras poblaciones en recibirlas serán French y La Niña.

El Intendente de 9 de Julio, Walter Battistella y el diputado provincial Jorge Silvestre, mantuvieron una reunión en la ciudad de La Plata con el el Ingeniero Norberto Coroli presidente de la Autoridad del Agua y el Ingeniero Mario Gschaider Director de Saneamiento y Obras Hidráulicas.

En la oportunidad el jefe comunal y el legislador por 9 de Julio analizaron con las autoridades provinciales la situación hídrica del distrito y de la región.
Se tuvieron en cuenta distintas alternativas y se planificaron trabajos en conjunto. La Provincia estará mandando en los próximos días dos unidades más que atenderán los trabajos en las localidades de French y La Niña, dos de las más afectadas por la inundación en el Distrito de 9 de Julio.
También se comprometieron a enviar otros equipos para seguir limpiando canales y canalizando en los lugares indicados. También enviarán 2 bombas de agua de más de 1.300.000 litros. En un marco de preocupación por las circunstancias que se están atravesando se consiguieron elementos que permitirán paliar en parte esta situación. Se acordó también monitorear día a día la crecida de los niveles de agua de nuestra zona.
Sigue el drama
Las lluvias de los últimos días vuelven a complicar la situación en los Distritos del Oeste. Se atrasa la siembra del maíz y la soja. Casares, Pehuajó y 9 de Julio , entre los más castigados. La situación crítica que atraviesan los Distritos del noroeste de la Provincia desde hace dos meses como consecuencia de las inundaciones ocurridas entonces, se ha agravado fuertemente en los últimos días debido a las fuertes lluvias que volvieron a afectar a la región. Un panorama que se traduce en serios perjuicios para los productores rurales y en caminos intransitables en amplias zonas, donde hay nuevamente algunas localidades aisladas.
“La situación es muy complicada otra vez en varios Distritos, donde se ha vuelto a alcanzar un nivel máximo de inundación”, explicó Alfredo Rodes, director ejecutivo de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP), quien subrayó que, aunque hay todo tipo de producciones afectadas, la preocupación central pasa por las demoras que esta situación está generando en las siembras del maíz y de la soja.
Este complejo panorama comenzó a conformarse, como se recordará, con las intensas y prolongadas lluvias que cayeron entre fines de agosto y la primera quincena de setiembre sobre buena parte del interior bonaerense, generando una situación particularmente crítica en la región del noroeste. En aquel momento llegó a haber más de 11 millones de hectáreas anegadas y ciudades inundadas como Azul y Pehuajó.
En las semanas posteriores, con el regreso del buen tiempo, la situación comenzó a mejorar. Sin embargo, las aguas de toda esa vasta región, que sólo pueden escurrir por el Río Salado, fueron bajando muy lentamente, y la situación no se había normalizado totalmente -grandes extensiones permanecían aún anegadas- cuando volvieron las copiosas y reiteradas lluvias de los últimos diez días.
“Para poder sembrar el maíz, quedan sólo 15 ó 20 días”, advierten desde las entidades del campo
En ese marco, los distritos en los que la situación se volvió a tornar crítica en los últimos días son Carlos Casares, Pehuajó, Trenque Lauquen, 9 de Julio, Carlos Tejedor, Hipólito Yrigoyen, Bolívar, Lincoln y General Villegas, entre otros.
En esa región han caído en la última semana entre 180 y 200 milímetros de agua.
SIEMBRAS DEMORADAS
“La situación es nuevamente caótica en el oeste de la Provincia”, dijo Rodes, quien precisó que en esa región “deberían estar en estos días sembrando maíz y soja, y no sólo no pudieron iniciar los cultivos sino que hay incertidumbre sobre cuánto tiempo demandará el escurrimiento de los campos anegados a partir del agravamiento del nivel de las inundaciones en los últimos días”.
En ese contexto, el plazo para poder sembrar maíz es particularmente dramático. “Quedan 15 ó 20 días”, señaló el directivo de CARBAP.
La siembra de soja, en tanto, se podrá realizar durante todo noviembre, pero a partir de las últimas lluvias crece el temor de que los campos del oeste no estén lo suficientemente recobrados aún para entonces.
IMPORTANTES PERDIDAS
Los especialistas estiman que con la inundación de principios de setiembre las pérdidas en la producción agropecuaria del oeste bonaerense rondaron entre 1.500 y 1.800 millones de pesos.
“Si no se pueden hacer las siembras en tiempo y forma, ese nivel de pérdidas se elevará muy fuertemente”, indican desde las entidades rurales.
En este nuevo y preocupante contexto, estaba previsto que ayer se reuniera nuevamente la Mesa Agropecuaria de la Provincia, donde los productores iban a plantear la declaración de “zona de desastre” en los distritos más afectados. Pero no hubo información oficial sobre si se concretó el plenario ni si se adoptaron medidas.
Como se recordará, a fines de agosto el extenso período de lluvias y tormentas afectó también a otras regiones de la Provincia, además del noroeste. Así ocurrió en el sur bonaerense, una región donde predominan los cultivos de trigo y cebada. En esa oportunidad, Distritos que tienden a ser secos, como San Cayetano, Necochea y Gonzales Chaves, padecieron inundaciones. Y también se vio afectado el centro de la Provincia, en especial los distritos de Azul, Saladillo, Tapalqué y Las Flores.