Se prioriza la acusación a la reflexión con gestión

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Escribe Gustavo Tinetti


La administración del Distrito de 9 de julio carece de una serie de objetivos o proyectos que de presentarse, darían a la comunidad un importante impulso para crecer, aún con dificultades. Toda decisión debe provenir del Gobernante.

Semanalmente se pierden oportunidades a pasos agigantados para elevar la calidad de vida de sus habitantes y proyectarlos, sobre todo, a quienes necesitan crecer, y esperan que el Estado, ante las dificultades, los respalde camino a la solución.

El déficit habitacional sigue vivito y coleando. La proyección de un Parque Industrial acorde a los impulsos y esquemas de financiación para emprendimientos de toda naturaleza que están vigentes, brilla por su ausencia. Si pusiésemos estos extremos, como símbolo de trabajo y desarrollo, veríamos que: en un punta, la suma de jóvenes que trabajan y necesitan reemplazar el alquiler por el techo propio no encuentran una presentación oficial desde la Comuna que los aliente a pensar en la casa como símbolo de dar tranquilidad y respaldo a su familia; y programar otros objetivos para satisfacer necesidades de mejor vida. En la otra, se diluye a inquietos empresarios que verían a la Ciudad y el distrito como posibilidad de mejorar sus medios en un ámbito menos estresante ante una ubicación estratégica de cruces de rutas que conducen a norte y sur y este a oeste. Las inversiones en materia energética para un mayor flujo eléctrico, es una buena excusa para ello, es decir, no hacerlo, ni siquiera esbozarlo, para cuando la luz llegue. La fortuita naturaleza con la inundación pone al  desnudo obras básicas que no se construyen desde hace muchos años.

Ante este panorama, lejos de buscar la solución, la queja y las responsabilidades de terceros es la “serenata constante”, donde “la culpa siempre es del otro”.

Tres ejes centrales no se cumplen en la sociedad contemporánea. El respeto a la ley, con la consiguiente transparencia y responsabilidad de los actos de gobierno. Un polo de desarrollo, y el uso de los recursos de la nación y provincia para emprendimientos múltiples.

En el primero de los casos, tres botones son muestra sufriente de una cadena como los broches de una sotana.

El tránsito es un buen espejo de lo permisivo. Las ordenanzas no se aplican con la exactitud y espíritu que los Concejales las aprobaron. Las quejas y accidentes diarios son una postal suficiente de los vecinos en las redes sociales y medios de comunicación.

El basural a cielo abierto, luego de seis años de gobierno y una ley vigente en la provincia, junto a los recursos afectados que no se aplican, hablan a las claras de cierto desinterés, no solo en lo ecológico, sino en la salud pública. La cuna de roedores y la propagación de enfermedades varias, a la luz del avance de las aguas, no tiene el cuidado suficiente de un compromiso con la problemática, ni la prevención.

La falta de transparencia del destino de los fondos públicos es una invariable, la que lejos de esclarecer sobre su aplicación se mancha al reclamante.

Llama la atención el silencio de las fuerzas vivas, por lo menos por curiosidad, que de manera sistemática el Concejo Deliberante no haya aprobado las “rendiciones de cuentas” del Ejecutivo. Son los representantes de la población. Los mismos Ediles que siempre apoyan las inquietudes oficiales a los fines de no obstruir propuestas gubernamentales, a la hora de las “cuentas claras”, no adhieren. Es altamente significativo y preocupante. Esa falta de transparencia se ha estado traduciendo en multas a los funcionarios desde hace algunos ejercicios. La del año 2010 que se convierte en una sanción pecuniaria de $ 3.100.000 es para alarmarse. Sin embargo, por toda respuesta estatal, se gasta en páginas en gráfica para insultar y descalificar a quien cuenta hechos o analiza circunstancias. Y lo más grave es que se compromete a terceros con su firma sin consulta en muchos casos, y poniendo a otros en un “callejón sin salida”, por el hecho de ser afiliado a un partido político o desempeñar un rol específico en la actividad oficial. De manera rimbombante se distrae con fondos públicos para oscurecer lo que debería verse con claridad cotidiana.

Es más, si la presunción del Tribunal de Cuentas señala que un Jefe Comunal puede pagar una multa de $ 3.100.000, nos debe alertar que esa falta de transparencia tiene una finalidad (u ocultamiento y eclipsar). Por el contrario, si el monto es de tal exorbitancia que un funcionario público como máxima autoridad de un Municipio no puede hacer frente con sus haberes mensuales de $ 40.000, pone al sancionante en ridículo por imposibilidad material y fuera de criterio razonable. Un Tribunal de Cuentas puede cometer semejante dislate?  Pero lejos de aclarar para tranquilidad de todos, el sancionado arremete, no con ir con la verdad – si es que la tiene –  al pueblo, sino que trata de engañarlo – distrayéndolo – con amenazas e insultos a los medios de prensa o comunicadores que informan y preguntan. Enseñar las uñas con un arma de fuego a un periodista y su familia habla a las claras que lo que se oculta es altamente significativo por lo que la presunción del Tribunal de Cuentas de la provincia en multa de posible pago, se tendría que traducir en denuncia penal por inobservancia de los deberes de funcionario público y/ o enriquecimiento ilícito.

Tampoco se aclaró a los vecinos – por respeto a los votos – la inscripción como monotributista, ni la anotación con nombre femenino. Se sigue gastando en la descalificación al “preguntón”, por el solo hecho de mostrar una curiosidad.

Es serio y no se responde a la altura de las circunstancias, y mucho menos de conformidad al respaldo de las urnas. Será por ello que la imagen positiva vigente descendió al 22% ?. En 11 meses, de octubre 2011 – a la fecha, no solo se retiraron los sufragios prestados para el triunfo electoral. También, de la tropa propia. Se diluyeron casi un 30%, conforme las mediciones que periódicamente realiza la tercera fuerza – y otra vez en alza – distrital y regional.

Una sana reflexión conduciría a una mea culpa de aquellas cosas que no están bien. El cese de toda acusación es el primer camino para empezar a desandar esa práctica. Se viene un año electoral y hoy por hoy, esa destreza es “pianta votos”. La ciudadanía quiere obras y transparencia. No desea peleas inventando al contrincante por el solo hecho de ser ecuánime y contar lo que ve, como el “archi enemigo público”.

La población en su conjunto, amén de necesitar respuestas transparentes de los fondos del pueblo, desea un gobernante con decisión y acción de tal manera que noticias que muestran una realidad que nadie hubiese querido conocer o escuchar, lejos de bajarle las defensas hasta una internación (distracción?), vea a un ejecutivo en gestión.

Hay tres años vista de trabajo arduo y complejo. Una negatividad del 78 % de los vecinos no es buen ejemplo de confianza ni consigo mismo ni con los ajenos, hayan o no prestado su sufragio en la última elección. Las urnas hablarán en octubre del año próximo. Hay mucho camino para encausar transparencia, obras y ordenar la tarea.

Alentar un polo de desarrollo con una planificación a varios años es un buen aliciente para encolumnar a toda una población que de buena fe quiere ser protagonista de acciones direccionadas con el interés colectivo.

Utilizando el ingenio, la consulta y comprometiendo a vecinos decididos, se puede impulsar a un 9 de Julio para un futuro posible. Una manera de trabajar con iniciativa y proyección. De tantas que se pueden plasmar, una, como ejemplo, es convertir a la zona del Autódromo en espacios de recreación y fuente de ingresos a lo largo de todos los fines de semana del año. El esparcimiento puede incluir actividades diurnas y nocturnas. Los controles y la seguridad se facilitarían ya que todo se concentra en una determinada localización.

Una propuesta en conjunto entre arquitectos, empresarios, comerciantes e instituciones con el aval y control de las fuerzas representadas en el Concejo Deliberante pueden programar un futuro de desarrollo, crecimiento y fomento del turismo.

Recientemente una recorrida de Concejales al distrito de Trenque Lauquen han descripto que se trabaja en obras y servicios públicos direccionados al mañana, acomodando el presente a una realidad que proyecta mejor calidad de vida para todos. Los vecinos han dicho “se puede” y lo están demostrando. Adaptar esos aspectos a la estructura de otra ciudad requiere más ingenio y voluntad política que erogaciones en sí. Hay más ejemplos del “se puede”.

El tercer y último aspecto está referido a las propuestas que tanto la provincia como la nación impulsan con programas de acciones específicas. Mientras se observa que distritos aledaños promueven esos beneficios, acá, brillan por la muestra ajena. A muchos les cuesta creer que gobernantes elegidos por el pueblo con alto compromiso hacia el bien colectivo, “discriminen” a aquellos que tienen determinada divisa política por los de otra, sin contemplar que el perjuicio es hacia la gente, destinataria final de toda acción política.  La falta de claridad y dirección en ideas rectoras llevan a querer engañar, a la inacción con “discriminación” política y periodística.

Mientras se siga distrayendo con acusaciones, las reflexiones para el cambio tendrán que esperar hasta el 2015. Ojalá que ese año  sea mañana, entonces dentro de 1190 días, habrá otra historia y no la misma histeria.