Financiamiento para inversiones productivas y flexibilización laboral para las PyMES Exportadoras

Se lanzó el segundo tramo del Crédito del Bicentenario con 8.000 millones de pesos adicionales para financiar proyectos de inversión y se flexibiliza la liquidación de divisas para un universo del 85 % de las empresas exportadoras.

Esta semana la Presidentadela Nación, Cristina F. de Kirchner junto ala Ministrade Industria, Débora Giorgi, lanzaron un nuevo tramo del “Programa de Financiamiento Productivo del Bicentenario”, consolidando así una herramienta crediticia para las inversiones de las empresas, que en su primer tramo, logró financiar cerca de 400 empresas de todo el país (de las cuales más del 60 % son PyMES) que accedieran a créditos a una tasa muy baja, tal vez la más exigua de las disponibles en la actualidad en el mercado financiero, del 9, 9 % anual.

De esta forma el Gobierno Nacional vuelve a poner a disposición de los proyectos de inversión, otros 8.000 millones de pesos, con la premisa de apuntalar el empleo, la sustitución de importación y promover las exportaciones con valor agregado.

Esta es una noticia importante, porque ratifica el rumbo de la economía nacional, donde las manufacturas de origen industrial (MOI) puedan consolidarse tanto como rubro preponderante de nuestras exportaciones, como así también en el proceso de ISI (industrialización por sustitución de importaciones) al que apunta modelo de desarrollo argentino mas el  fortalecimiento de las cadenas de valor a nivel regional.

Las inversiones que acompaña con financiamiento accesible el Programa del Bicentenario, deben tender justamente a potenciar estos objetivos estratégicos de sostener la oferta de productos para el mercado interno, la sustitución de manufacturas procedentes del exterior y la promoción de la internacionalización de la producción argentina, como pilares de la consolidación de un modelo que prioriza la producción y la inclusión laboral, por sobre la especulación financiera que llevó al proceso de desmantelamiento industrial en la Argentina en las últimas décadas, junto al atraso cambiario que generó la convertibilidad de nuestra moneda, con pérdida de competitividad en los términos de intercambio.

Por otra parte, una medida que también favorece a las PyMES argentinas y fortalece la estrategia de los negocios internacionales, es la corrección del período de tiempo para la liquidación de divisas procedentes de las exportaciones que realicen las empresas.

En abril pasado, una resolución establecía las divisas derivadas de exportaciones de cereales, oleaginosas, aceites, preparaciones a base de cereales, minerales metalíferos, combustibles, automóviles, armas y objetos de arte debían liquidarse en el sistema financiero local, con un plazo máximo de quince días corridos desde el embarque de la mercadería.