Para el INTA la pérdida supera los $ 300.000.000 por la sequía

Compartir

El panorama es general en toda la pampa humedad

La lluvia llegó tarde, señala el INTA en un informe encabezado por el Ing. Luis Ventimiglia, mencionando que la perdida por la sequía alcanzará los $ 300.000.000 lo que agravará la economía en toda la región. Del  maíz, que fue de 46.000 héctáreas, lo comercial representará una pérdida de $ 100.000.000 ya que de cada ride por hectárea de unos 8.800  kg. la merma apena llegará a unos 5.000 salvando solo los costos, en algunos casos, y otros es total. La soja tiene muchos lotes perdidos, lo que significa que la situación por el efecto Niña entiendo, dijo el profesional, será mas seria de lo que se estima.
El clima seco que enfrentaron los cultivos de cosecha gruesa y la ganadería del distrito, arrojarían una perdida de aproximadamente 100 millones de pesos en Maíz, 170 millones  en soja de primera y 45 millones en soja de segunda. Las lluvias del día 23, si bien trajeron un alivio a la zona,  no tendrán la posibilidad de revertir la situación planteada en la actual cosecha gruesa. La economía del distrito se resentiría.

 El factor climático LA NIÑA, tan temido por productores rurales, arrojó  un diciembre de 19 mm y un enero con cierto “alivio” con lluvias que tuvieron una media de no más de  60 mm. en la provincia de Buenos Aires y de  95 mm. en 9 de Julio. La lluvia del día 23, en el norte del distrito de 9 de Julio y la zona sur de Gral. Viamonte, se presentó lamentablemente con caída de abundante granizo, lo que llevó a que se perdieran también por este fenómeno  lotes de soja, maíz y girasol. Las temperaturas durante el mes de diciembre y enero fueron elevadas para la zona, con varios días donde la columna mercurial sobrepasó los 40 grados centígrados, a esto hay que sumarle la presencia de viento prevalentes del sector norte, los cuales agravaron el problema en la zona. Según explicaciones del titular de INTA 9 de Julio, Ing. Luis Ventimiglia, el promedio de evapotranspiración potencial mensual fue de 5 mm/día, que multiplicada por los días del mes nos daría una demanda mensual de 155 milímetros. Esto nos explica que tanto la lluvia de diciembre y enero, no llegaron a cubrir la demanda que tienen los cultivos en época de floración, como le ha sucedido al maíz y también a la soja de primera sembrada temprano, señalo el técnico.

 

9 de Julio es agro dependiente

Ventimiglia sostiene que la  última lluvia no revierte las perdidas generadas en maíz, que se suman a los lotes de soja de segunda que no se sembraron y soja de primera, que no rendirán lo que se esperaba. Esto traducido en pesos  rondarían aproximadamente los 300 millones  de perdidas en la economía de 9 de Julio, la cual depende en gran parte, como la mayoría de los distritos bonaerenses, de la producción agropecuaria. Esto sin contar las pérdidas en ganadería, las cuales  son  mucho más complejas de evaluar, pero tengamos en cuenta, dijo, que ciertas pasturas no van a durar lo que se esperaba, muchas literalmente se perdieron, las reservas de forrajes fueron realizadas en menor cantidad, los silajes de maíz para tambo y engorde, están rindiendo solo un 30 % de lo que habitualmente rinden y con una pésima calidad, especifico el agrónomo.

Por su parte, el presidente de la Sociedad Rural de 9 de Julio, Alberto Gallo Llorente, en declaraciones periodísticas durante la primer semana de enero, había adelantado que la economía del distrito iba a resentirse, a su entender en un 30%, lo que iba a redundar en un ajuste en el comercio, la industria  y los servicios hacia el sector.

A su vez el presupuesto municipal que esperaba aumentar la tasa de red vial en un 35 %, debió bajar sus pretensiones y solo hacerlo en un 30 %. Esto impactara en la economía del gobierno municipal.

 

Se pierden más de 300 millones de pesos

El técnico de INTA explico que en maíz, las perdidas en el distrito alcanzarían  aproximadamente los 100 millones de pesos, teniendo en cuenta que se habrían implantado 46 mil hectáreas, donde la media de rendimiento por hectárea es de 8.500 kilos y  este año difícilmente se alcancen lo  5.500 kg/ha, señalo.  Lo cual indica que el productor no alcanzará a pagar los costos de producción, esto en campo propio informo, pensemos cuanto mas se perderá en aquellos casos que el campo es  alquilado.

Al referirse a la soja de segunda, se esperaban sembrar 40 mil hectáreas, y solo contados lotes se implantaron y de los cuales la mitad hubo que resembrarlos, el resto se perdió, señalo. En este sentido los lotes de segunda que se resembraron muy tarde tendrían altas chances de obtener rendimientos muy por debajo de los promedios históricos, especificó y además agregó, aquí las perdidas, según cálculos podrían ascender a 45 millones de pesos.

En Soja de primera, que en esta campaña había alcanzado un área total de  140 mil hectáreas, y con un promedio de rinde histórico de  3.500 kilos/hectárea, Ventimiglia cree que las pérdidas serán del orden del 20 – 30%. Esto es debido a las fallas reproductivas observadas con una gran mortandad de flores e importante cantidad de aborto de chauchas, a lo que se suma con este clima, el ataque de arañuela,  e informo que aquí las pérdidas podrían ser del orden de los 170 millones de pesos.

Finalmente se refirió al girasol donde no se reportan perdidas o estas serían de menor importancia comparando este año con los anteriores. El cultivo se adapta mejor que otros cultivos de verano a este tipo de clima, lamentablemente en esta campaña no se implantaron en 9 de Julio, muchas hectáreas de esta oleaginosa, subrayo Ventimiglia.