
Este 23 de septiembre se recuerda el nacimiento de Mariano Moreno, ocurrido en Buenos Aires en 1778. A 248 años de aquel acontecimiento, su figura permanece vinculada a los primeros debates sobre el poder, la organización institucional, la libertad y el futuro político de las Provincias Unidas.
Moreno fue abogado, periodista y político rioplatense. Su formación intelectual estuvo marcada por las ideas de la Ilustración y por sus estudios en la Universidad de Chuquisaca, donde tomó contacto con las corrientes de pensamiento que cuestionaban el orden colonial y planteaban nuevas concepciones sobre los derechos y la organización de la sociedad.
Un hombre de ideas en tiempos de revolución
Antes de la Revolución de Mayo, Moreno alcanzó notoriedad por la Representación de los Hacendados, documento en el que defendió la libertad de comercio y expuso los problemas económicos que afectaban al Virreinato del Río de la Plata.
Con la conformación de la Primera Junta, el 25 de mayo de 1810, asumió como uno de sus secretarios y tuvo una participación central en los primeros meses del nuevo gobierno.
Desde ese lugar impulsó medidas destinadas a transformar la estructura heredada del período colonial y promovió la difusión de las decisiones gubernamentales.
Uno de sus principales instrumentos fue La Gazeta de Buenos Ayres, periódico creado en 1810 para comunicar los actos del gobierno y difundir las ideas vinculadas al proceso revolucionario. También impulsó la creación de una biblioteca pública, antecedente de la actual Biblioteca Nacional. 
La política como reflexión y acción
La figura de Moreno quedó estrechamente relacionada con los primeros antecedentes de la reflexión política en la Argentina.
Por esa razón, durante años el 23 de septiembre fue utilizado como fecha para conmemorar el Día del Politólogo, en coincidencia con su nacimiento. Documentos parlamentarios de la época lo presentan como uno de los primeros hombres vinculados a una reflexión sistemática sobre la actividad política en el país.
Con posterioridad, el Congreso Nacional estableció mediante la Ley 27.131 el 29 de noviembre como Día Nacional del Politólogo, en homenaje al reconocido politólogo argentino Guillermo O’Donnell. De esta manera, el 23 de septiembre conserva su vínculo histórico con Moreno y con la tradición de la reflexión política argentina, aunque la efeméride nacional vigente tiene actualmente otra fecha.
Un legado que excedió su tiempo
Moreno permaneció pocos meses en la Primera Junta. Las diferencias políticas con otros integrantes del gobierno revolucionario se profundizaron y, a fines de 1810, fue designado para cumplir una misión diplomática en Londres.
Partió hacia Europa en enero de 1811, pero murió durante la travesía, el 4 de marzo de ese año, cuando tenía apenas 32 años. Sus restos fueron arrojados al mar frente a las costas de Santa Catarina, Brasil.
Su trayectoria fue breve, pero su producción intelectual y su actuación política atravesaron algunos de los momentos decisivos del nacimiento de la Argentina.
A través de sus escritos, su actividad periodística y su participación en el primer gobierno patrio, Moreno dejó planteados debates que continuarían durante décadas: el papel del Estado, la participación ciudadana, la libertad de comercio, la educación, la circulación de las ideas y la construcción de nuevas instituciones.
Mariano Moreno, una figura que sigue interpelando al presente
Cada 23 de septiembre, la fecha de su nacimiento ofrece una oportunidad para volver sobre aquellos primeros años de la construcción política argentina.
La figura de Mariano Moreno no se limita a la de un protagonista de la Revolución de Mayo. También representa uno de los primeros intentos de vincular pensamiento, escritura y acción política en un momento en que todavía estaba por definirse el rumbo institucional de las tierras que habían pertenecido al Virreinato.
A 248 años de su nacimiento, su nombre continúa asociado a la historia de las ideas políticas argentinas y a una generación que entendió que la transformación de una sociedad también requería discutir, escribir y difundir nuevas ideas.


