
Claudia Negri, vecina de Chacabuco, se convertirá en marzo de 2027 en la primera mujer en ocupar el decanato de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA), en un hecho histórico para la institución y de particular relevancia para la comunidad de esta ciudad bonaerense.
La fórmula que integra junto a Marcelo Melo, quien asumirá como vicedecano, fue elegida por unanimidad y tendrá a su cargo la conducción de la Facultad hasta 2031.
El nombramiento coloca a una profesional vinculada con Chacabuco al frente de una de las instituciones académicas más importantes del país y pone nuevamente a la ciudad bonaerense en el centro de una noticia de relevancia nacional.
Negri tiene 59 años, es especialista en Psiquiatría y Salud Pública y magíster en Seguridad Social. Cuenta además con alrededor de tres décadas de trayectoria académica en la Universidad de Buenos Aires.
Actualmente se desempeña como vicedecana y consejera directiva por el claustro de profesores, antecedentes que fueron determinantes para su llegada al máximo cargo de la Facultad.
Un hecho histórico para la Facultad de Medicina
La elección de Claudia Negri representa un cambio histórico dentro de la Facultad de Ciencias Médicas de la UBA: será la primera mujer en ocupar el decanato.
A lo largo de su trayectoria, la médica recordó las dificultades que durante años atravesaron las mujeres para acceder a espacios de decisión dentro de las estructuras universitarias.
Negri señaló que en distintas etapas de su carrera tuvo que demostrar permanentemente sus capacidades para poder ocupar lugares de conducción.
Su llegada al decanato constituye, en ese sentido, un reconocimiento a una extensa carrera académica y profesional y, al mismo tiempo, abre una nueva etapa en la conducción de la Facultad.
Una médica de Chacabuco que llega a la conducción de la UBA
El dato adquiere una dimensión especial para Chacabuco, ciudad bonaerense donde Negri es vecina.
Su elección proyecta a la comunidad local hacia un escenario de alcance nacional, al quedar una profesional de la ciudad al frente de la Facultad que forma a miles de médicos y concentra una importante actividad académica, científica y sanitaria.
Además, durante sus declaraciones, Negri destacó justamente la importancia de acercar la Universidad a distintas localidades del interior.
En ese contexto mencionó la experiencia de la sede del CBC en Chacabuco, donde alrededor de 80 estudiantes comenzaron su formación universitaria sin necesidad de trasladarse inmediatamente a la Ciudad de Buenos Aires.
La referencia adquiere especial significado a partir de su propia historia y de su vínculo con la ciudad.
El desafío de acercar la Universidad al sistema de salud
Uno de los principales objetivos de la futura gestión será fortalecer la relación entre la Facultad de Medicina y el sistema sanitario.
Negri plantea la necesidad de trabajar en coordinación con los ministerios de Salud para determinar cuáles son las especialidades que más necesita el país y orientar la formación de profesionales hacia esas demandas.
Entre las áreas que presentan mayores necesidades mencionó a la Psiquiatría infantil y la Pediatría.
La intención es que la Universidad no sólo forme médicos sino que también pueda contribuir a una planificación sanitaria que permita contar con especialistas allí donde el sistema los necesita.
La preocupación por las condiciones laborales
Otro de los puntos que forman parte de la agenda de la futura decana es la situación laboral de los profesionales.
La carrera de Medicina requiere aproximadamente siete años de formación y luego se suman otros tres o cuatro años de especialización.
Frente a ese extenso recorrido, Negri cuestionó el fenómeno del pluriempleo médico y planteó la necesidad de mejorar las condiciones en las que los profesionales desarrollan su actividad.
También puso el foco en la necesidad de garantizar insumos y tecnología de vanguardia para que los médicos puedan desarrollar su tarea y para que los estudiantes reciban una formación acorde a las exigencias actuales.
El financiamiento universitario
La situación presupuestaria de las universidades públicas será otro de los desafíos de la nueva gestión.
Negri describió como complejo el vínculo con el Gobierno por las dificultades relacionadas con la implementación de la ley de financiamiento universitario.
Desde la Facultad, explicó, el impacto se siente en la actividad cotidiana, especialmente cuando los conflictos presupuestarios y gremiales terminan afectando las clases.
La futura decana destacó la importancia de preservar el funcionamiento de las aulas y garantizar que los estudiantes puedan continuar sus carreras.
Más herramientas para formar médicos
La Facultad de Ciencias Médicas también atraviesa un proceso de transformación en sus modalidades de enseñanza.
Durante los últimos años se incorporaron alternativas de cursada en horarios vespertinos y posibilidades para que los alumnos puedan adelantar materias.
También se fortaleció el contacto con pacientes a través de las unidades docentes hospitalarias.
Entre los proyectos que Negri pretende impulsar aparece la creación de un centro de simulación, destinado a ampliar las posibilidades de entrenamiento práctico de los estudiantes.
La formación de especialistas, otro de los grandes desafíos
El acceso a las residencias médicas constituye uno de los principales problemas que deberá abordar la nueva conducción.
Según los datos señalados por Negri, alrededor de 8.600 médicos se inscribieron en el último examen, aunque poco más de 6.000 finalmente rindieron. En contraste, la cantidad de vacantes disponibles fue cercana a las 1.000.
La diferencia entre profesionales que buscan especializarse y los lugares disponibles plantea un desafío para todo el sistema sanitario.
Para Negri, sería necesario encontrar alternativas que permitan que una mayor cantidad de médicos pueda incorporarse al sistema y, a la vez, cubrir las especialidades que presentan mayores necesidades.
Una nueva etapa con sello bonaerense
La designación de Claudia Negri trasciende las paredes de la Facultad de Medicina.
Para Chacabuco, significa que una vecina de la ciudad bonaerense llegará a ocupar, por primera vez en la historia, el decanato de la Facultad de Ciencias Médicas de la UBA.
Su asunción está prevista para marzo de 2027, cuando comenzará una gestión que se extenderá hasta 2031 y tendrá entre sus principales desafíos el financiamiento universitario, la formación de especialistas, la incorporación de tecnología, las condiciones laborales de los médicos y una mayor articulación entre la Universidad y el sistema de salud.
Así, una profesional vinculada a Chacabuco estará al frente de una de las facultades de Medicina más importantes del país, en un hecho que combina un cambio histórico para la UBA con un motivo de orgullo para la comunidad bonaerense.


