El destino de $354.197 millones del Fondo Fiduciario de Infraestructura Hídrica quedó bajo la lupa luego de la información obtenida por la diputada provincial Silvina Vaccarezza a través de un pedido formal de Acceso a la Información Pública.
El dato fue uno de los principales ejes de la entrevista que la legisladora mantuvo con Gustavo en Despertate, por Cadena Nueve, Máxima 89.9 y Visión Plus TV, donde cuestionó que recursos destinados a infraestructura hídrica permanezcan colocados en instrumentos financieros mientras continúan pendientes obras para prevenir inundaciones y mejorar el escurrimiento de las aguas en el interior bonaerense.
Según la información oficial recibida por Vaccarezza, el Fondo Fiduciario de Infraestructura Hídrica registra $354.197 millones distribuidos de la siguiente manera:
- $303.370 millones en Letras del Tesoro Nacional.
- $47,2 millones en un Plazo Fijo Tradicional Reserva Liquidez.
- $50.779 millones disponibles a la vista en una cuenta.
Los números fueron atribuidos por la legisladora a la respuesta oficial obtenida mediante el mecanismo de acceso a la información pública. La misma distribución fue consignada por medios nacionales y regionales a partir de la presentación de Vaccarezza. (LA NACION)
Más de $303 mil millones en Letras del Tesoro
El dato que concentra la mayor atención es el de los $303.370 millones colocados en Letras del Tesoro Nacional.
De acuerdo con el planteo de Vaccarezza, se trata de recursos vinculados a un fondo cuyo objetivo es financiar infraestructura hídrica, prevenir y mitigar inundaciones y atender obras relacionadas con el manejo del agua.
La legisladora cuestionó que ese dinero permanezca dentro del circuito financiero mientras en el territorio continúan los reclamos por obras.
“Los datos no son una opinión. Los obtuve a partir de un pedido de Acceso a la Información Pública que realicé para conocer qué estaba pasando con el Fondo Hídrico”, sostuvo durante la entrevista.
Vaccarezza remarcó que la discusión no pasa solamente por la existencia del dinero, sino por qué destino se le está dando y por qué esos recursos no se traducen en obras concretas.
El dinero está, pero las obras esperan
La diputada puso especial énfasis en la diferencia entre los recursos informados y las necesidades que existen en el interior bonaerense.
“Estamos hablando de $354.197 millones que, por ley, deberían estar destinados a obras hídricas y que hoy no están cumpliendo con ese objetivo”, sostuvo.
Desde su perspectiva, el problema adquiere mayor gravedad frente al riesgo de nuevas inundaciones y ante la necesidad de preparar canales, arroyos, caminos y sistemas de escurrimiento antes de que se produzcan emergencias.
La legisladora utilizó una comparación para explicar su planteo: “Es como guardar el paraguas en el momento en que está por llover”.
El Fondo Hídrico y el aporte de los combustibles
Vaccarezza también recordó durante la entrevista que parte de los recursos destinados al Fondo Hídrico se vinculan con impuestos que pagan los argentinos al cargar combustible.
Por eso, planteó que existe una contradicción entre el origen y el destino de esos recursos.
El planteo de la legisladora es que el dinero generado con una afectación específica para infraestructura hídrica debería terminar convertido en canales, obras de saneamiento, sistemas de escurrimiento y trabajos destinados a reducir el impacto de las inundaciones.
“Cuando uno está cargando combustible está pagando un impuesto que va a un fondo que tiene un fin muy concreto”, explicó.
El Salado, en el centro del reclamo
La discusión sobre los fondos aparece directamente vinculada con una de las obras consideradas estratégicas para el interior bonaerense: la canalización del río Salado.
Vaccarezza cuestionó durante la entrevista el ritmo de ejecución de un tramo de aproximadamente 33 kilómetros entre el puente La Ernestina y la Ruta 205.
Según relató, recorrió personalmente el sector y sostuvo que el avance registrado resulta insuficiente frente a la magnitud de la obra.
Para la legisladora, una correcta canalización del Salado permitiría mejorar el escurrimiento del agua y reducir el impacto de las lluvias sobre campos, caminos rurales y localidades.
La discusión adquiere especial importancia para la zona productiva porque una inundación no solamente afecta una superficie determinada: puede generar pérdidas de cultivos, dificultades para sacar la producción, problemas para trasladar hacienda y perjuicios sobre toda la economía regional.
“La plata está”
El eje económico del planteo de Vaccarezza quedó resumido en una de las frases centrales de la entrevista: “La plata está, pero la plata no se está poniendo donde corresponde”.
La diputada sostuvo que el problema no sería únicamente la falta de presupuesto, sino la decisión de mantener recursos en instrumentos financieros en lugar de volcarlos a infraestructura.
En esa línea, cuestionó la política nacional de reducción de la obra pública y sostuvo que el equilibrio financiero no puede ser el único objetivo de una administración.
“Obra cero es un atraso”, afirmó.
Para Vaccarezza, la infraestructura es una condición indispensable para que la producción pueda desarrollarse y para que el país pueda transportar sus productos hacia los centros de consumo y los puertos.
El impacto sobre productores y pueblos
La legisladora vinculó la falta de obras hídricas con situaciones que ya atravesaron productores de la región.
Recordó casos en los que establecimientos rurales afectados por el agua obligaron a productores a vender anticipadamente animales porque no podían sostenerlos en campos inundados.
El problema, sostuvo, no queda circunscripto al productor.
Una cosecha perdida, un campo anegado o un camino rural intransitable afectan el empleo, el transporte, el comercio, la industria vinculada al sector agropecuario y la generación de alimentos.
Por eso, consideró que la infraestructura hídrica debe ser entendida como una inversión productiva y una herramienta de prevención, además de una política destinada a proteger a las poblaciones.
También cuestionó la Ruta 5
El planteo sobre los fondos hídricos se extendió durante la entrevista a la infraestructura vial.
Vaccarezza puso el foco en la Ruta Nacional 5, una vía fundamental para la circulación de personas, camiones y producción entre el oeste bonaerense y los principales centros logísticos.
La diputada señaló que la ruta se encuentra sometida a un intenso tránsito y reclamó obras estructurales.
También cuestionó el estado de distintos trabajos sobre la traza y sostuvo que las obras que comienzan y luego se paralizan terminan generando un costo mayor.
En este caso, aclaró que su pedido de información estuvo concentrado en el Fondo Fiduciario de Infraestructura Hídrica y que no cuenta con el mismo detalle respecto del fondo vial.
Una pregunta que queda abierta
El dato presentado por Vaccarezza abre un interrogante político y económico: ¿por qué recursos que tienen como destino la infraestructura hídrica permanecen mayoritariamente colocados en instrumentos financieros mientras existen obras pendientes y reclamos por prevención de inundaciones?
La información oficial obtenida por la legisladora establece dónde se encontraban los recursos al momento de la respuesta: $303.370 millones en Letras del Tesoro, $47,2 millones en un plazo fijo y $50.779 millones a la vista. (Cadenanueve)
La discusión ahora pasa por el destino efectivo de esos fondos y por las decisiones que se adopten para transformarlos en obras.
Vaccarezza anticipó que continuará reclamando desde la Legislatura bonaerense y sostuvo que los recursos deben volver al objetivo para el cual fueron previstos.
“La plata destinada a obras hídricas tiene que estar en las obras, no en la timba financiera”, afirmó.
El reclamo pone nuevamente bajo la lupa el manejo de los fondos públicos destinados a infraestructura y coloca una cifra concreta en el centro de la discusión: $354.197 millones.
Mientras ese dinero permanece distribuido entre Letras del Tesoro, un plazo fijo y cuentas a la vista, en el interior bonaerense continúa la demanda por obras que permitan prevenir inundaciones, proteger la producción y mejorar la infraestructura de las localidades.


