Durante la columna “Derecho Preventivo”, que se emite los lunes a las 9.30 por Cadena Nueve, el Dr. Leandro Arman explicó las principales modalidades de estafa que continúan registrándose y puso especial énfasis en el denominado “cuento del tío”, una maniobra que se ha sofisticado con el uso de redes sociales, WhatsApp, correos electrónicos y plataformas bancarias.
Arman señaló que la estafa está contemplada en el artículo 172 del Código Penal y explicó que los delincuentes recurren a distintos ardides para provocar un perjuicio patrimonial a sus víctimas.
Falsos fiscales y denuncias por grooming
Una de las modalidades analizadas consiste en crear perfiles falsos en redes sociales para hacerle creer a una persona que mantuvo conversaciones con una menor de edad y que podría estar involucrada en un supuesto caso de grooming.
Luego, los estafadores se comunican por WhatsApp haciéndose pasar por policías, fiscales u otros funcionarios judiciales. Incluso pueden enviar fotografías de supuestos sumarios, identificaciones o videos para darle mayor credibilidad al engaño.
El objetivo es exigir dinero bajo la amenaza de iniciar una causa penal o trasladar una supuesta investigación a la jurisdicción donde vive la víctima.
Ante esta situación, Arman fue contundente: un fiscal no solicita dinero por WhatsApp ni utiliza ese medio para exigir el pago de una suma a cambio de evitar una imputación.
El abogado explicó que una imputación penal debe realizarse formalmente y que la persona involucrada debe recibir la correspondiente notificación. También recordó que una persona imputada tiene derechos, entre ellos ser oída, declarar o guardar silencio, sin que esto implique una presunción de culpabilidad.
El engaño a los adultos mayores
Otro de los mecanismos que continúa preocupando es el que apunta especialmente a personas mayores.
Los delincuentes llaman durante la madrugada o en horarios inesperados y aseguran que un hijo, hija, nieto u otro familiar sufrió un accidente y necesita dinero de manera urgente.
“Juegan con lo emocional”, explicó Arman, al señalar que el factor sorpresa y el miedo llevan a la víctima a actuar sin verificar la información.
En algunos casos, incluso solicitan que el dinero sea trasladado en efectivo hasta determinado lugar. En otros, piden transferencias bancarias o mediante billeteras virtuales.
La recomendación es sencilla: cortar la comunicación y contactar directamente al familiar involucrado o a la Policía.
Si realmente ocurrió un accidente, explicó el abogado, la situación podrá verificarse a través de los canales correspondientes, particularmente en un hospital o mediante las autoridades.
Bancos, organismos públicos y enlaces falsos
También se hizo referencia a los mensajes que simulan provenir de bancos, organismos estatales o compañías de seguros.
Los estafadores pueden advertir que una cuenta fue bloqueada, que existe un supuesto beneficio económico, una devolución de dinero, una multa o un trámite pendiente. Luego envían un enlace para que la víctima ingrese sus datos.
Al hacer clic y completar la información, los delincuentes pueden obtener credenciales, acceder a cuentas o utilizar los datos para realizar nuevas maniobras.
Por eso, Arman recomendó no ingresar a enlaces recibidos por mensajes o correos sospechosos y verificar cualquier comunicación directamente desde los canales oficiales de la entidad correspondiente.
También advirtió sobre correos que pueden aparecer incluso en la carpeta de spam y que simulan ser notificaciones judiciales, bancarias o administrativas.
El robo de WhatsApp y las estafas a los contactos
Otra modalidad frecuente consiste en obtener el control de una cuenta de WhatsApp.
Una vez que los delincuentes acceden a ella, comienzan a comunicarse con los contactos de la víctima y a solicitar dinero, generalmente bajo una situación de urgencia.
El problema es que el mensaje llega desde un contacto conocido, lo que aumenta las posibilidades de que el destinatario confíe en el pedido.
Por eso, ante una solicitud inesperada de dinero, la recomendación es verificar la identidad de la persona mediante una llamada directa u otro medio de comunicación antes de realizar cualquier transferencia.
También aparecen falsas situaciones de secuestro
Durante la entrevista se mencionaron además maniobras extorsivas en las que los delincuentes aseguran que un familiar fue secuestrado y exigen dinero para liberarlo.
La situación de desesperación es utilizada para impedir que la víctima pueda pensar con claridad o comprobar si la historia es verdadera.
Ante un llamado de estas características, Arman recomendó no transferir dinero ni entregar efectivo y comunicarse inmediatamente con el 911 o con las autoridades judiciales.
Qué hacer ante un intento de estafa
El especialista aconsejó conservar todas las pruebas posibles.
Entre las recomendaciones mencionó:
- Realizar capturas de pantalla de los mensajes recibidos.
- Conservar números telefónicos, correos electrónicos y perfiles utilizados.
- Grabar, cuando sea posible y corresponda, las comunicaciones relacionadas con el intento de estafa.
- No transferir dinero.
- No entregar claves, códigos de verificación ni información bancaria.
- No abrir enlaces sospechosos.
- Verificar directamente con familiares cualquier supuesto accidente o emergencia.
- Comunicarse con el 911 ante una situación urgente.
- Realizar la denuncia en una comisaría o fiscalía.
Arman insistió en que ningún fiscal, policía o funcionario público debería solicitar dinero mediante WhatsApp para evitar una denuncia, una imputación o una actuación judicial.
La prevención, sostuvo, es una de las principales herramientas para evitar que estas maniobras tengan éxito.
“Cortar” la comunicación ante una situación sospechosa y consultar a un abogado de confianza o a las autoridades puede ser la diferencia entre caer en el engaño o evitar una pérdida económica.
La columna Derecho Preventivo, con el Dr. Leandro Arman, continuará abordando distintas situaciones jurídicas de interés para la comunidad a través de Cadena Nueve.



