El presidente de la Unión Cívica Radical bonaerense, Emiliano Balbín, salió a responder públicamente al desafío planteado por el sector de Miguel Fernández luego de la ruptura producida en la Convención partidaria y llamó a ordenar la discusión interna con la mirada puesta en el futuro electoral del radicalismo.
“Demos los debates que tengamos que dar acá adentro, pero la pelea está afuera. Nuestro adversario está afuera”, sostuvo Balbín durante una recorrida por Colón, donde compartió una actividad con el presidente de la UCR a nivel nacional, Leonel Chiarella.
La definición marca un cambio en el tono del oficialismo partidario luego de la fractura que protagonizó el espacio Construir, encabezado por el exintendente de Trenque Lauquen Miguel Fernández, junto a un grupo de jefes comunales que cuestionó el armado de la nueva conducción de la Convención.
La disputa no es solamente por cargos partidarios. Detrás del enfrentamiento aparece una discusión mucho más profunda: qué radicalismo pretende construir la provincia de Buenos Aires de cara a 2027 y, fundamentalmente, con quién está dispuesto a asociarse.
Una interna que esconde otra discusión
El sector de Fernández cuestionó que no haya logrado colocar un representante en la Junta Electoral de la Convención, cuyos cuatro lugares quedaron distribuidos entre los sectores Adelante y Futuro Radical.
A partir de allí, Construir decidió tomar distancia de la nueva conducción de la Convención, aunque mantiene presencia en el Comité Provincia, donde conserva una vicepresidencia y otros lugares en la conducción.
Balbín, alineado con el senador nacional Maximiliano Abad, pretende ahora concentrarse en una etapa de reconstrucción partidaria. Su objetivo declarado es recorrer los 135 distritos bonaerenses y recuperar presencia territorial.
“Vamos a estar para apoyar a cada intendente, legislador, concejal o autoridad partidaria, que son nuestro faro porque defienden la democracia y la igualdad”, sostuvo.
Pero el problema de fondo permanece abierto: qué lugar ocupará la UCR frente a La Libertad Avanza y frente al peronismo bonaerense.
Los intendentes que buscan preservar una identidad propia
En los últimos meses se consolidó dentro del radicalismo bonaerense un sector territorial que rechaza los “alineamientos automáticos” y sostiene que la UCR debe recuperar una identidad propia antes de discutir acuerdos electorales.
Un documento firmado recientemente por el Foro de Intendentes Radicales fue contundente: “El radicalismo bonaerense tiene identidad, historia y vocación de construcción propia. No creemos en los alineamientos automáticos ni en la lógica de estar con unos o con otros”. Al mismo tiempo, los jefes comunales aclararon que tampoco forman parte del proyecto político de Javier Milei.
Dentro de esa corriente aparecen, entre otros, seis intendentes que se han convertido en referencias de esa postura territorial: Franco Flexas, de General Viamonte; Maximiliano Suescun, de Rauch; Francisco Recoulat, de Trenque Lauquen; Nahuel Mittelbach, de Florentino Ameghino; Salvador Serenal, de Lincoln; y José Luis Salomón, de Saladillo.
Los seis forman parte de un espacio más amplio que reúne a intendentes de distintas secciones y sectores internos del radicalismo, con una coincidencia central: la UCR no debería quedar absorbida por una alianza con Milei ni convertirse en un apéndice de ninguna otra fuerza.
La posición no implica, al menos por ahora, un alineamiento con Axel Kicillof. De hecho, cuando circularon versiones sobre un supuesto acercamiento electoral entre intendentes radicales y el gobernador bonaerense, el propio Flexas salió públicamente a desmentirlo y remarcó que la reunión había sido institucional, vinculada a convenios de leasing del Banco Provincia.
Flexas, una figura que mira hacia 2027
En ese escenario, Franco Flexas aparece como uno de los dirigentes con mayor vocación para transformar esa discusión en una candidatura provincial.
El intendente de General Viamonte viene planteando desde hace tiempo que el radicalismo debe animarse a construir una alternativa propia y dejar de pensar solamente en acuerdos electorales de corto plazo.
Ya en 2024 había anticipado que en 2027 un intendente radical podría ser candidato a gobernador y reclamó una renovación profunda del partido, con mayor protagonismo de los dirigentes que gobiernan municipios y conocen las necesidades del territorio.
Más recientemente, Flexas confirmó su propia intención de participar de la discusión por la sucesión de Axel Kicillof. La posibilidad fue consignada también en recientes análisis sobre el escenario bonaerense, donde aparece como uno de los dirigentes radicales que busca construir una alternativa diferenciada tanto del peronismo como del mileísmo.
Su planteo tiene un eje claro: un radicalismo con fuerza propia, territorial y capaz de competir por el poder provincial sin depender de otra estructura nacional.
En junio de 2025, en una entrevista con Cadena Nueve, Flexas había cuestionado directamente la posibilidad de una integración del radicalismo con La Libertad Avanza y advertido sobre la contradicción que, a su criterio, existe entre el discurso libertario de reducción del Estado y la realidad cotidiana de los municipios.
La “tercera vía” que vuelve a tomar forma
La discusión interna tiene, en realidad, tres caminos posibles.
Uno es avanzar hacia un acuerdo con La Libertad Avanza. Otro es construir una alianza con sectores del peronismo enfrentados al kirchnerismo para enfrentar al mileísmo. Y un tercero —el que reivindican varios intendentes radicales— consiste en recuperar una avenida del medio, con la UCR como columna vertebral y abierta a acuerdos con otros sectores, pero sin quedar subordinada a Milei ni a Kicillof.
Esa tercera opción fue explicitada en una reunión realizada en Saladillo, donde participaron dirigentes e intendentes de distintas secciones. Allí, la diputada Alejandra Lordén habló de una alternativa “sin Milei ni Kicillof”, mientras Flexas reclamó discutir primero qué radicalismo se quiere construir antes de avanzar hacia una nueva interna.
En ese encuentro participaron 13 intendentes, entre ellos Flexas, Salomón, Recoulat, Mittelbach, Serenal, Suescun, Martín Randazzo y Esteban Santoro, entre otros.
“El adversario está afuera”, pero el debate recién comienza
La frase de Balbín busca cerrar una etapa de confrontación interna y poner al radicalismo bonaerense en modo reconstrucción.
Sin embargo, la discusión electoral ya está instalada.
La pregunta que atraviesa al partido centenario no es solamente quién conduce la Convención o quién ocupa los cargos partidarios. El interrogante decisivo es qué identidad tendrá la UCR en 2027 y si será capaz de presentar una alternativa propia en una provincia atravesada por la disputa entre el peronismo y La Libertad Avanza.
Mientras Balbín llama a mirar hacia afuera y reconstruir desde los 135 distritos, un sector importante de los intendentes reclama que cualquier estrategia electoral parta de una premisa diferente: primero fortalecer al radicalismo, después discutir las alianzas.
Y allí aparece Flexas como una de las figuras que pretende llevar esa discusión hasta el extremo: que la UCR vuelva a competir por la Gobernación con candidato propio, con fuerza territorial y sin quedar atrapada entre dos polos que, según esta mirada, ya demostraron que pueden terminar absorbiendo a las estructuras partidarias tradicionales.
La interna radical, lejos de estar cerrada, parece ingresar así en una nueva etapa. Esta vez, con una discusión que excede los cargos partidarios y empieza a definir el escenario bonaerense de 2027.



