
El Gobierno de Axel Kicillof puso en marcha un régimen especial destinado a que las obras sociales nacionales regularicen las deudas que mantienen con hospitales y otros efectores públicos de la provincia de Buenos Aires por prestaciones de salud brindadas a sus afiliados.
La medida, publicada este miércoles en el Boletín Oficial bonaerense, busca acelerar el recupero de fondos correspondientes al Sistema de Atención Médica Organizada (SAMO), recursos que son destinados al sostenimiento y financiamiento del sistema sanitario provincial. El régimen tendrá una vigencia de 45 días corridos desde su publicación.
El esquema alcanza a las obras sociales nacionales comprendidas en la Ley 23.660 y contempla las facturas impagas correspondientes a prestaciones realizadas en hospitales y demás efectores públicos bonaerenses hasta 60 días corridos antes de la publicación de la resolución.
Quedan excluidas las obligaciones que ya se encuentren judicializadas o que hayan sido remitidas para su ejecución a la Dirección Provincial de Gestión y Recupero de Créditos Fiscales del Ministerio de Economía.
Tres alternativas de pago
Las entidades que adhieran al régimen podrán optar por tres modalidades para cancelar las obligaciones reconocidas.
La primera será el pago único de la deuda. La segunda permitirá acceder a un plan de hasta 18 cuotas mensuales, iguales y consecutivas, sin interés de financiación.
La tercera alternativa contempla hasta 24 cuotas, con una tasa de financiación del 4% anual sobre saldos. En este caso, el cronograma deberá garantizar que al menos el 70% de la deuda regularizada sea cancelada durante los primeros 12 meses.
Por ese motivo, las cuotas de los planes de hasta 24 meses podrán tener distintos montos a lo largo del período de financiación.
La adhesión al régimen y la firma del convenio implicarán el reconocimiento expreso, irrevocable e incondicional de las deudas que cada obra social mantenga con el SAMO (Sistema de Atención Médica Organizada) . Además, interrumpirá el plazo de prescripción de las obligaciones incluidas en el acuerdo.
Mientras el plan se encuentre vigente y sea cumplido en los términos establecidos, se suspenderá el cómputo y devengamiento de intereses moratorios, recargos y otros accesorios financieros correspondientes a las deudas incorporadas al régimen.
Qué ocurre si se incumple el acuerdo
La normativa también establece condiciones para la caducidad de los planes de pago. El beneficio se perderá si la obra social deja impagas tres cuotas, consecutivas o alternadas, una vez transcurridos 45 días corridos desde el vencimiento de la última de ellas.
En caso de caducidad, la Provincia podrá iniciar el correspondiente juicio de apremio por la totalidad de la deuda reconocida al momento de la adhesión, además de perderse los beneficios previstos por el régimen.
La presión sobre el sistema público
La iniciativa se conoce en un contexto de creciente preocupación del Gobierno bonaerense por la presión que reciben los hospitales públicos debido a la atención de pacientes que cuentan con cobertura de obras sociales o prepagas.
El ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, aseguró que actualmente el 53% de las camas de los hospitales públicos provinciales está ocupado por personas que tienen obra social o prepaga. Según señaló, antes de la actual gestión nacional ese porcentaje no superaba el 40%.
Kreplak vinculó el incremento con la crisis del sistema de seguridad social y el aumento de los costos de las empresas de medicina prepaga, factores que, según explicó, llevaron a más pacientes a recurrir al sistema público.
“Hoy el 53 % de la cama de los hospitales públicos provinciales está ocupado por gente con obra social o prepaga”, sostuvo el ministro, al advertir sobre el impacto que esta situación tiene sobre los recursos y la capacidad de atención de los establecimientos bonaerenses.
En ese sentido, cuestionó que el sistema público provincial termine absorbiendo prestaciones que deberían ser financiadas por otros actores del sistema sanitario.
“La crisis del sistema de salud pública es que nos estamos haciendo cargo de todas las cosas que el resto del sistema ha abandonado”, afirmó Kreplak.
El régimen de regularización apunta así a recuperar parte de los recursos que los hospitales provinciales generan por la atención de pacientes con cobertura, en un escenario de fuerte presión sobre las finanzas del sistema sanitario bonaerense.


