La directora de la Dirección de Bromatología de la Municipalidad de Nueve de Julio, Guadalupe D’Acunto, realizó un amplio repaso del trabajo que lleva adelante el área municipal durante una entrevista en el programa Despertate, que se emite por Cadena Nueve, Máxima 89.9 y Visión Plus TV, donde abordó desde la prevención de la triquinosis hasta las políticas de capacitación, fiscalización y acompañamiento a los comercios alimenticios del distrito.
Uno de los principales temas fue la situación epidemiológica de la triquinosis en la provincia de Buenos Aires. La funcionaria expresó su preocupación por el incremento de brotes registrados durante este año y explicó que, aunque Nueve de Julio no presenta casos, el Municipio mantiene una fuerte campaña preventiva, controles permanentes y un laboratorio habilitado para realizar análisis gratuitos destinados a la faena familiar.
D’Acunto recordó que la única forma de detectar la enfermedad es mediante el análisis de digestión enzimática realizado en laboratorio, ya que un cerdo o un jabalí pueden encontrarse aparentemente sanos y, sin embargo, estar infectados. En ese sentido, remarcó la importancia de analizar cada animal antes de elaborar chacinados o consumir carne proveniente de faena casera. También recomendó adquirir únicamente productos elaborados en establecimientos habilitados y con la correspondiente identificación sanitaria.
Durante la entrevista también hizo referencia a distintos procedimientos realizados en otras ciudades bonaerenses, donde carnicerías fueron clausuradas por comercializar carne sin documentación sanitaria, remarcando que estas situaciones derivan incluso en causas penales porque ponen en riesgo la salud pública. Explicó que en cada inspección Bromatología verifica la trazabilidad de la carne mediante la documentación sanitaria correspondiente y, cuando ésta no existe, procede al decomiso de la mercadería.
La directora informó además que durante este año el laboratorio municipal recibió una cantidad récord de muestras de jabalíes provenientes de cazadores, incluso superior a la de cerdos domésticos, reflejando una práctica cada vez más frecuente en la región. Hasta el momento todas las muestras analizadas en Nueve de Julio resultaron negativas.
Otro de los ejes de la charla estuvo centrado en la Escuela de Carniceros, una formación en Córodba y de ahí surgió una capacitación impulsada por el Municipio junto al Laboratorio de Investigación y Servicios en Tecnología y Ciencia de los Alimentos (ISETA), destinada a mejorar las condiciones de elaboración, manipulación y comercialización de carnes. D’Acunto explicó que la propuesta nació luego de detectar, durante las auditorías en carnicerías, aspectos que requerían una mayor capacitación técnica. La iniciativa combina clases presenciales para comercios de la ciudad y modalidad virtual para las localidades del partido.
La funcionaria destacó que la capacitación es obligatoria y forma parte de los requisitos establecidos por una ordenanza municipal para mantener la habilitación comercial, al tiempo que valoró el acompañamiento del Concejo Deliberante en la implementación de esta política pública. Asimismo, señaló que el Estado municipal asumió el compromiso de realizar al menos dos ediciones anuales del curso.
En otro tramo del diálogo, D’Acunto puso en valor el crecimiento de la industria alimentaria de Nueve de Julio. Indicó que el distrito cuenta con más de 80 carnicerías y una cantidad similar de panaderías, además de numerosos emprendimientos que comenzaron como elaboraciones artesanales y hoy evolucionaron hacia establecimientos habilitados con posibilidad de comercializar productos en toda la provincia.
También destacó las modificaciones introducidas en la normativa provincial para pequeños elaboradores de chacinados, lo que permite que carnicerías habilitadas puedan producir y vender sus productos en el territorio bonaerense bajo controles sanitarios, favoreciendo el desarrollo de la producción local.
Finalmente, la directora subrayó que el objetivo de Bromatología no se limita a inspeccionar y sancionar, sino que busca combinar controles, análisis de laboratorio y educación para elevar los estándares de calidad e inocuidad alimentaria. “La prevención sigue siendo la herramienta más importante”, sostuvo, al recordar que el laboratorio municipal permanece disponible para analizar muestras de faena familiar y que la correcta cocción de la carne de cerdo constituye una medida adicional de seguridad para los consumidores.



