
El fútbol regional está de luto. Este jueves 23 de julio falleció en Chivilcoy, a los 72 años, Omar Santorelli, exjugador profesional y prestigioso director técnico, quien atravesaba un delicado problema de salud. Al momento de su fallecimiento se desempeñaba como entrenador del Club Agustín Álvarez de la Liga de Nueve de Julio.
Reconocido por su capacidad de trabajo, liderazgo y conocimiento del juego, Santorelli construyó una carrera de varias décadas tanto dentro como fuera de la cancha.
Como futbolista vistió las camisetas de Colón de Chivilcoy, Flandria, Villa Dálmine, Chacarita Juniors y Almagro, entre otras instituciones, antes de iniciar un exitoso camino como entrenador.
Su historia con 9 de Julio
El vínculo de Omar Santorelli con el fútbol nuevejuliense comenzó en 1977, cuando llegó a Dennehy Fútbol Club para disputar una temporada. Su destacado rendimiento le permitió integrar la histórica Selección de la Liga Nuevejuliense de Fútbol que dirigió Oscar Carranza, considerada una de las mejores formaciones de la historia de la liga.
Décadas más tarde regresó a esta ciudad ciudad para escribir una de las páginas más importantes del deporte local. En 2011 asumió la conducción técnica de Once Tigres con el objetivo de lograr el ascenso desde el Torneo del Interior al Argentino B.
El resultado superó todas las expectativas. Bajo su conducción, Once Tigres consiguió el ascenso de manera invicta tras una campaña histórica. En 18 partidos obtuvo 14 triunfos y 4 empates, sin conocer la derrota, con 38 goles a favor y apenas 9 en contra. Aquella consagración permanece como el logro deportivo más importante de la institución y uno de los grandes hitos del fútbol de 9 de Julio.
Un técnico de amplia trayectoria
Como entrenador, Santorelli dejó su sello en numerosos clubes del ascenso argentino y del fútbol del interior. Dirigió a Flandria, Defensores de Belgrano, Deportivo Morón, Brown de Adrogué, Comunicaciones, San Telmo, Excursionistas, Dock Sud, San Miguel, Laferrere, Central Córdoba de Rosario, Sportivo Italiano, Once Tigres, Agropecuario de Carlos Casares, Colón de Chivilcoy y, finalmente, Agustín Álvarez.
Era reconocido por su permanente dedicación al trabajo diario, su meticulosidad y una forma de conducir que combinaba el espíritu amateur con un fuerte profesionalismo. Solía afirmar que prefería futbolistas “de heladera vacía”, convencido de que las ganas de superarse y el hambre de gloria eran fundamentales para alcanzar los objetivos deportivos.
Su último desafío
En enero de este año aceptó el desafío de conducir a Agustín Álvarez en un momento complejo para la institución. Con esfuerzo, compromiso y experiencia logró fortalecer al plantel y conducirlo hacia la permanencia en la máxima categoría de la Liga Nuevejuliense.
Su fallecimiento impidió que pudiera alcanzar un objetivo personal que esperaba con enorme ilusión: dirigir su partido número 1.000 como entrenador, marca que hubiera conseguido durante esta temporada.
El emotivo adiós de Agustín Álvarez
Desde el Club y Biblioteca Agustín Álvarez expresaron su profundo dolor por la pérdida de quien definieron como un hombre humilde, apasionado y comprometido.
En un emotivo mensaje señalaron que “el Loco”, como era conocido en el ambiente futbolístico, llegó en un momento difícil para la institución y, aun enfrentando una dura batalla por su salud, logró devolverle la ilusión al equipo.
Además destacaron que en pocos meses supo ganarse el respeto y el cariño de jugadores, dirigentes, colaboradores e hinchas, dejando enseñanzas que trascienden el fútbol.
“Te vamos a extrañar, Omar. Estarás siempre en nuestra memoria y en el corazón de esta familia Roja. Gracias por todo. Hasta siempre”, concluyó el comunicado.
El homenaje de Once Tigres
También Once Tigres recordó con emoción al entrenador que condujo la campaña más gloriosa de su historia.
“El Loco, artífice del campeonato más importante en la historia de nuestro club, guiando un plantel arrasador que hizo vibrar a toda una ciudad”, expresó la institución.
El club destacó que cada partido de aquel equipo representó una lección de coraje, pasión y amor por el fútbol, y aseguró que su legado permanecerá para siempre en la memoria de toda la familia del Tigre.
Un legado que trasciende generaciones
Con una vida enteramente dedicada al fútbol, Omar Santorelli dejó una huella profunda en cada uno de los clubes por los que pasó. Su legado permanecerá vivo en los jugadores que dirigió, en los hinchas que celebraron sus logros y en la historia del deporte de 9 de Julio, donde será recordado como uno de los grandes protagonistas de una época inolvidable.
Su nombre quedará ligado para siempre al ascenso histórico de Once Tigres y al compromiso demostrado hasta sus últimos días al frente de Agustín Álvarez, confirmando una trayectoria construida con trabajo, pasión y una permanente vocación por el fútbol.


