La frustración, las expectativas y el aprendizaje fueron los ejes de una nueva edición de Escuela para Padres, el espacio que conduce Gustavo Tinetti junto a la licenciada Sofía Guaragna, psicóloga, y que se emite todos los martes a las 9 de la mañana por Cadena Nueve, Máxima 89.9 y Visión Plus TV.
El disparador fue una pregunta que había quedado planteada por una oyente en el programa anterior: ¿cómo acompañar tanto a los chicos que obtienen bajas calificaciones como a aquellos que logran buenas notas, pero sienten que no alcanzan porque esperaban un diez?
A partir de ese planteo, Guaragna vinculó el tema con la reciente actuación de la Selección Argentina y sostuvo que el deporte deja una enseñanza que trasciende el resultado.
“Es importante centrarnos en el proceso y no solamente en el resultado. El resultado es el final de un trabajo, pero lo que realmente queda es cómo transitamos ese camino”, afirmó.
Durante la charla, destacó que el equipo argentino dejó una muestra de compromiso, esfuerzo y resiliencia, aun cuando el desenlace no fue el esperado.
“Lo dieron todo hasta el último minuto. Hay que aceptar que, a veces, el rival también juega y puede estar en mejores condiciones. Eso no invalida el esfuerzo realizado”, expresó.
En ese sentido, Gustavo remarcó que la reacción de la sociedad también evidencia un cambio cultural.
“Antes salir segundos era motivo de críticas y frustración. Hoy muchos argentinos salieron a reconocer y celebrar el esfuerzo de un equipo que dejó todo en la cancha. Se está aprendiendo a disfrutar el proceso”, señaló.
La psicóloga explicó que este cambio resulta especialmente valioso para la educación de niños y adolescentes, quienes muchas veces sienten una enorme presión por cumplir expectativas.
“A mayor exigencia, mayor frustración. Hay chicos que sacan un ocho y se angustian porque querían un diez. Es importante valorar el esfuerzo y enseñar que el error también forma parte del aprendizaje”, indicó.
Guaragna sostuvo que la disciplina, la perseverancia y la constancia son herramientas mucho más importantes que la búsqueda permanente de la perfección.
“Queremos ser Messi, pero sin atravesar el proceso que llevó a Messi a convertirse en quien es. Aprender implica equivocarse, volver a intentarlo y sostener el esfuerzo en el tiempo”, explicó.
Durante el programa también se compartieron ejemplos cotidianos, como el de un niño que abandonó el intento de aprender a andar en bicicleta después de una caída, hasta que su madre le contó que ella también se había caído muchas veces antes de lograrlo.
Para la especialista, ese tipo de situaciones reflejan el rol que tienen los adultos como modelos.
“Si los padres mostramos que también nos equivocamos, los chicos entienden que fallar es parte de aprender. Si pretendemos ser perfectos, ellos sienten que también deben serlo”, afirmó.
Como reflexión final, Guaragna invitó a las familias a enseñar que el verdadero crecimiento está en animarse a intentar, incluso cuando no se obtiene el resultado esperado.
“Lo importante es saber que uno dio lo mejor posible. El proceso es lo que construye la autoestima, el aprendizaje y la capacidad de seguir adelante frente a las dificultades”, concluyó.



