Este sábado 7 se lleva adelante la Jornada Mundial por el Trabajo Decente, bajo el lema “Un Trabajo Decente, tiene que ser un Trabajo Saludable”.
El objetivo es sensibilizar, visibilizar y denunciar una cuestión esencial para la vida de millones de personas: el trabajo humano y reivindicar el trabajo decente “hacia el interior de estas organizaciones, hacia la Iglesia en general y hacia la sociedad”.
En este marco de reflexión, se señala la falta de seguridad en los lugares de trabajo es “especialmente preocupante en los empleos feminizados” (limpieza, cuidados, enfermería…), ya que, “son numerosos los casos de cargas esqueleto-musculares, así como los problemas de salud mental”.
Asimismo, pide a las instituciones y Administraciones un compromiso de promoción del trabajo decente que evite la exclusión y la precariedad y expone algunos datos relativos a siniestralidad en el trabajo.
El día convoca a fomentar la inserción socio-laboral de personas en situación de vulnerabilidad, a través de itinerarios integrados y personalizados que pasan por la acogida, orientación, formación e intermediación laboral.
Según el Ministerio de Trabajo y Economía Social, entre Enero-julio 2023 ha ocurrido:
- 399 personas trabajadoras han muerto en el trabajo
- 693 personas trabajadoras han sufrido un siniestro laboral de carácter grave
- 594 personas trabajadoras han sufrido un siniestro laboral con baja
- 078 personas trabajadoras han sufrido un siniestro laboral sin baja


