La Escuela de Educación Primaria N° 2 Hipólito Yrigoyen vivió una jornada especial al celebrar sus 150 años de trayectoria, una fecha que permitió poner en valor la historia de la institución y, al mismo tiempo, reconocer a quienes actualmente forman parte de su comunidad educativa, tal como informa Cadena Nueve.
La preparación del aniversario comenzó varios meses antes. La directora Paola Peralta contó que asumir la organización de una celebración de estas características significó un desafío personal y profesional, pero también una experiencia de mucho aprendizaje.
Peralta destacó especialmente el acompañamiento de la inspectora de Educación Primaria, Noelia Avelino, y de las familias que desde el primer momento se ofrecieron a colaborar. El trabajo se extendió durante semanas e incluyó tareas de pintura, limpieza, acondicionamiento y decoración del establecimiento.
Para Avelino, el aniversario tuvo un significado que excedió lo estrictamente institucional. Definió la jornada como un momento “muy emocionante” y “muy emotivo”, fruto de un trabajo colectivo que comenzó a partir de una reunión de familias y que continuó durante sábados, domingos y feriados.
Cuando terminaba la jornada escolar, comenzaba otra tarea para quienes se habían comprometido con la celebración. El objetivo era que cada espacio de la escuela pudiera lucir de una manera especial durante el acto. Texto pegado
Familias que dejaron su huella
Entre los protagonistas de la celebración estuvieron las madres que acompañaron los trabajos de puesta en valor.
El motivo que las llevó a sumarse fue sencillo: los chicos y el amor por la escuela. Algunas tenían hijos actualmente en la institución y otras mantenían un vínculo familiar con ella. Sin experiencia previa en pintura, asumieron igualmente el desafío.
Durante más de un mes y medio trabajaron en distintos sectores del establecimiento, incluso durante fines de semana y enfrentando las condiciones climáticas.
Florencia, una de las madres que participó de la iniciativa, contó que fueron aprendiendo sobre la marcha y que, aunque hubo momentos de frustración, el resultado terminó generando una gran satisfacción. Texto pegado
Daiana también relató parte de esas jornadas de trabajo, que incluyeron tareas en lugares elevados del edificio y distintas actividades para dejar preparada la escuela para el aniversario.
Una celebración construida entre todos
La puesta en valor no se limitó a la pintura. Durante los meses previos también se desarrollaron propuestas artísticas vinculadas con la historia de la institución.
Alumnos de tercero y cuarto grado, junto con sus docentes, realizaron un mural con palabras y recuerdos aportados por personas que pasaron por la escuela. A esto se sumó un trabajo de mosaiquismo realizado por el turno tarde que demandó varios meses y que quedó ubicado en el ingreso al establecimiento. Texto pegado
Cada producción buscó representar algo más profundo: las huellas dejadas por generaciones de alumnos, docentes, familias y trabajadores que fueron construyendo la identidad de la Escuela N° 2.
Por eso, durante el acto aparecieron conceptos como compromiso, orgullo, pertenencia, unión, amor y aprendizaje.
Los 150 años se transformaron así en una oportunidad para mirar hacia atrás y reconocer el camino recorrido, pero también para reafirmar el valor de la escuela como espacio de encuentro y construcción colectiva.
La celebración dejó como mensaje central que una institución educativa no se sostiene únicamente en sus paredes. Se construye con las personas que la habitan, con quienes pasaron por sus aulas y con quienes, generación tras generación, continúan dejando su huella.





