
Familias de alumnas del Colegio Modelo de Lomas de Zamora denunciaron que estudiantes habrían utilizado herramientas de inteligencia artificial para manipular fotografías de sus compañeras y generar imágenes de contenido sexual sin consentimiento. Las imágenes habrían sido difundidas entre otros estudiantes y en plataformas de internet. El caso ya está bajo investigación judicial.
La denuncia generó preocupación entre las familias de una institución educativa de Lomas de Zamora y derivó en una protesta frente al establecimiento. Según relataron madres y alumnos, varias estudiantes habrían sido víctimas de la creación y circulación de imágenes falsas generadas mediante herramientas de inteligencia artificial.
De acuerdo con los testimonios difundidos, los responsables habrían tomado fotografías reales de las adolescentes —en algunos casos obtenidas de sus redes sociales— y las habrían modificado digitalmente para simular desnudez o situaciones de contenido sexual que nunca ocurrieron.
La situación habría afectado a un número importante de estudiantes. Familias que se acercaron al colegio sostienen que las imágenes circularon durante un período prolongado y cuestionaron la respuesta que habría tenido la institución frente a las primeras advertencias.
Protesta y reclamo de las familias
La preocupación tomó mayor dimensión durante la mañana del miércoles, cuando padres, madres y estudiantes se concentraron en las inmediaciones del colegio para reclamar explicaciones y medidas concretas.
Una de las madres que habló públicamente sobre el caso sostuvo que las fotografías intervenidas habrían sido organizadas junto con datos que permitían identificar a las adolescentes. Según su relato, primero se utilizaban imágenes originales y posteriormente se generaban versiones falsas mediante inteligencia artificial.
Las familias también expresaron su preocupación por la posibilidad de que el material haya sido compartido fuera del ámbito escolar y que algunas de las imágenes hayan terminado en sitios de internet.
El caso resulta especialmente delicado porque las personas afectadas serían menores de edad. Por ese motivo, la difusión, almacenamiento o intercambio de este tipo de material puede tener consecuencias legales, incluso cuando las imágenes sean artificiales o no correspondan a hechos reales.
Cuestionamientos a las autoridades escolares
Uno de los principales reclamos de las familias está relacionado con el momento en que las autoridades del establecimiento habrían tomado conocimiento de la situación y las medidas adoptadas posteriormente.
Según los testimonios difundidos, algunos estudiantes y familias habrían advertido sobre la circulación de las imágenes con anterioridad a la protesta. Padres y madres cuestionaron que no se los hubiera informado inmediatamente y reclamaron un protocolo de actuación frente a situaciones de violencia digital y acoso entre estudiantes.
También se señaló que algunas adolescentes habrían atravesado momentos de angustia a raíz de la circulación del material y de la posibilidad de que sus fotografías fueran compartidas nuevamente.
Ante la gravedad de las denuncias, las familias reclamaron que se garantice la protección de las estudiantes afectadas y que se adopten medidas para evitar nuevas situaciones de hostigamiento.
Intervención de Educación y avance de la investigación
La situación también llegó a las autoridades educativas, que participaron de reuniones con las familias de las alumnas involucradas.
Entre las medidas que comenzaron a analizarse aparece la posibilidad de que los estudiantes señalados en la investigación continúen temporalmente sus actividades académicas bajo una modalidad que evite el contacto presencial con las presuntas víctimas, mientras se determina su responsabilidad.
De acuerdo con la información difundida sobre el expediente, hasta el momento habría dos estudiantes identificados y notificados en el marco de la investigación.
La causa quedó radicada en la Unidad Funcional de Instrucción especializada en Responsabilidad Penal Juvenil de Lomas de Zamora, donde se busca determinar cómo fueron creadas las imágenes, quiénes participaron de su producción y circulación y hasta dónde llegó su difusión.
El impacto de la inteligencia artificial en las escuelas
El episodio vuelve a poner en primer plano uno de los nuevos desafíos que enfrentan las instituciones educativas: el uso de herramientas de inteligencia artificial para generar imágenes falsas de personas reales.
A diferencia de las tradicionales fotografías manipuladas, las nuevas aplicaciones permiten generar imágenes cada vez más realistas a partir de fotografías existentes. Esto facilita la creación de contenidos falsos que pueden resultar difíciles de distinguir de una imagen auténtica.
Cuando las víctimas son adolescentes, el impacto puede ser todavía mayor debido a la exposición, el hostigamiento y la pérdida de control sobre fotografías que originalmente habían sido publicadas en redes sociales con otros fines.
Especialistas y organizaciones que trabajan sobre ciudadanía digital advierten que compartir o reenviar este tipo de material no es un acto inocente y que las familias deben preservar las pruebas, evitar continuar difundiendo las imágenes y recurrir a las autoridades correspondientes.
Una investigación que busca determinar responsabilidades
Mientras avanza la investigación judicial, las familias esperan que se determine quiénes participaron de la creación y distribución de las imágenes y cuáles fueron los canales utilizados para su circulación.
También reclaman que el establecimiento educativo adopte medidas de protección para las estudiantes afectadas y genere mecanismos de prevención frente a nuevos episodios de violencia digital.
El caso vuelve a poner en discusión la necesidad de que las escuelas cuenten con protocolos específicos para actuar frente a contenidos creados con inteligencia artificial, especialmente cuando involucran a menores de edad.
Por el momento, la investigación continúa y serán las autoridades judiciales las encargadas de establecer las responsabilidades correspondientes.


