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Tejiendo Esperanzas: las mujeres de Nueve de Julio que convierten el crochet en solidaridad

En la Capilla Sagrada Familia, un grupo de mujeres se reúne cada jueves para tejer mantas que luego llegan a quienes las necesitan. La iniciativa nació en 2024 y ya lleva 180 entregas. En el Día Internacional del Crochet, celebraron una tarea que tiene como hilo conductor el amor y la solidaridad

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En la Capilla Sagrada Familia, ubicada en la esquina de Hipólito Yrigoyen y José Hernández, las agujas se mueven, las lanas se entrelazan y las conversaciones acompañan cada punto.

Allí, un grupo de mujeres de Nueve de Julio lleva adelante una iniciativa que nació hace dos años y que tiene un nombre que resume su espíritu: “Tejiendo Esperanzas”.

La propuesta comenzó en 2024, a partir de una reunión parroquial en la que se buscaban actividades para acercar a la comunidad a la capilla. Silvia Pisani propuso realizar talleres de tejido. Sabía tejer al crochet y ofreció compartir ese conocimiento.

Al principio fueron apenas tres mujeres. Con el tiempo, la propuesta creció.

Hoy son 30 mujeres que concurren a tejer a la capilla y otras 30 que, aunque no participan presencialmente, acercan tejidos realizados en sus hogares. Una verdadera red solidaria que se extiende más allá de las paredes de la capilla pero que hacen honor al nombre: Sagrada Familia de creativas que con amor y solidarid tejen en silencio y ayudan ante neceidades de abrigos.

De una madeja a una manta

La tarea comienza muchas veces con una donación.

Reciben lana, tejidos y hasta pulóveres que ya no se utilizan. Los destejen, recuperan el material, lo transforman nuevamente en ovillos y comienzan una nueva historia.

Después llegan los cuadrados de crochet.

El trabajo se organiza entre todas. Algunas mujeres tejen, otras unen los cuadrados, otras cosen las tiras y otras se ocupan de los bordes. Cada una aporta lo que sabe hacer y, de esa manera, el trabajo individual termina convirtiéndose en una producción colectiva.

El resultado habla por sí solo: 180 mantas entregadas desde que comenzó la iniciativa.

Una solidaridad que viaja

Las mantas no quedan solamente en Nueve de Julio.

La red solidaria llegó a distintos puntos del país. Entre otros destinos, las integrantes de “Tejiendo Esperanzas” enviaron trabajos a Bahía Blanca, La Rioja y Tucumán, además de acompañar a familias y entidades de la comunidad local.

Actualmente, parte de la producción está destinada al Centro de Rehabilitación de Nueve de Julio, que se encuentra en proceso de organización y necesita distintos elementos para acompañar su funcionamiento.

Pero la solidaridad no termina en las mantas.

El grupo también realizó una junta de juguetes que luego fueron entregados a instituciones, comedores y personas que trabajan con niños.

Mujeres grandes, manos que nunca se detienen

Hay una imagen que resume buena parte de esta historia.

Son mujeres muy mayores que llegan a la capilla con andadores, bastones y sus bolsas de lana. Algunas necesitan ayuda para desplazarse, pero ninguna pierde las ganas de encontrarse con las demás.

Se complementan.

Tejen juntas.

Comparten.

Y vuelven a empezar.

“Es un grupo hermoso”, cuenta Silvia, quien invita a acercarse incluso a quienes no tengan lana o sepan tejer.

Porque el objetivo no es solamente producir.

Es estar juntas.

El amor como punto de partida

En la jornada organizada para celebrar el Día Internacional del Crochet, las protagonistas mostraron sus trabajos y volvieron a convocar a quienes quieran sumarse.

También hubo un gesto particular de solidaridad: una mujer que habitualmente teje para el grupo donó un pie de cama para realizar un sorteo y conseguir fondos destinados a comprar materiales.

“Nosotros no manejamos plata”, explicó Silvia. Cuando falta algo, muchas veces las propias integrantes ponen dinero de sus bolsillos. Por eso, cada donación adquiere un valor especial.

La invitación está abierta.

Quienes tengan lana, tejidos que puedan destejer o cuadrados de crochet realizados en sus casas pueden acercarlos. También pueden acercarse simplemente para compartir una tarde.

Dónde sumarse a “Tejiendo Esperanzas”

El encuentro se realiza todos los jueves, de 14 a 16, en la Capilla Sagrada Familia, en Hipólito Yrigoyen y José Hernández, en Nueve de Julio.

También pueden acercarse quienes ya tejen en sus hogares y no saben dónde entregar los cuadrados. El grupo se ocupa de reunirlos, armar las mantas y darles un destino solidario.

La convocatoria, además, no tiene edad ni género.

Aunque hasta ahora son todas mujeres, Silvia deja abierta la puerta para quien quiera sumarse.

“Bienvenido quien sea”, resume.

Tejer para ayudar

Cada 12 de septiembre se celebra el Día Internacional del Crochet, una jornada que pone en valor una técnica artesanal transmitida de generación en generación.

Pero en Nueve de Julio, esta fecha tiene un significado diferente.

Porque detrás de cada cuadrado hay una mujer.

Detrás de cada manta hay muchas manos.

Y detrás de cada entrega hay una historia de solidaridad.

“Tejiendo Esperanzas” demuestra que una aguja, un ovillo y un grupo de mujeres dispuestas a ayudar pueden convertirse en mucho más que una tarea artesanal: pueden convertirse en abrigo, compañía y esperanza.

En la Capilla Sagrada Familia, cada jueves, la solidaridad se teje punto por punto.

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